El Ayuntamiento de Sevilla ha puesto en marcha una ambiciosa actuación para mejorar la calidad del agua en los lagos y estanques de varios parques de la ciudad. Con una inversión de casi 200.000 euros, se han instalado más de una veintena de aireadores que buscan oxigenar las láminas de agua y frenar la proliferación de algas y malos olores.
La intervención, que ya está completada, afecta a los parques del Tamarguillo, Miraflores e Infanta Elena, tres espacios verdes muy frecuentados por los sevillanos. La delegada de Parques y Jardines, Evelia Rincón, ha explicado que no se trata de una medida estética, sino de una solución técnica para mejorar el funcionamiento ecológico de estos ecosistemas acuáticos urbanos.
Un sistema de aireación a medida para cada lago
Los equipos instalados incluyen aireadores, difusores sumergidos, tuberías lastradas y una instalación eléctrica específica, todo ello adaptado a las características de cada estanque. El objetivo es aumentar el oxígeno disuelto, favorecer la circulación del agua y mantener el equilibrio entre temperatura, nutrientes y oxígeno. Según el Consistorio, los equipos anteriores no tenían capacidad suficiente para oxigenar toda la superficie, por lo que se ha diseñado una intervención específica para reforzar el sistema.

Medidas complementarias y concienciación ciudadana
La actuación no se queda solo en la instalación de los difusores. El Ayuntamiento también va a modificar las rutinas de mantenimiento en el entorno de los lagos, reduciendo los restos de siega y la materia orgánica que puedan caer al agua. Además, se lanzará una campaña informativa para pedir a la ciudadanía que no alimente a patos y peces, ya que estos aportes externos contribuyen al aumento de nutrientes, a la aparición de algas y al deterioro de la calidad del agua. La edil ha recordado que en una ciudad como Sevilla, las altas temperaturas influyen directamente en la capacidad del agua para retener oxígeno, por lo que el mantenimiento continuo es clave para evitar problemas.

La inversión de 192.591 euros permitirá que los lagos de estos tres parques mantengan un mejor equilibrio ecológico, reduciendo malos olores y la formación de lodos, y ofreciendo un entorno más saludable tanto para la fauna como para los visitantes. La combinación de tecnología de aireación y buenas prácticas de mantenimiento asegura una gestión más sostenible de estos espacios acuáticos urbanos.