Con la llegada de las fechas navideñas, las autoridades ambientales de Mérida (Venezuela) han intensificado los controles para frenar la extracción y comercialización de musgo y helechos usados tradicionalmente en los pesebres. El objetivo es preservar los ecosistemas locales en un periodo en el que aumenta la presión sobre estos recursos naturales.
Según informó el director del Ministerio de Ecosocialismo en Mérida, Yeibert Castillo, se aplicarán sanciones económicas relevantes a quienes sean detectados extrayendo, transportando, vendiendo o aprovechándose de estos materiales de manera irregular, incluyendo también especies como la barba de palo y otros elementos vegetales empleados en los nacimientos.
Qué cambia y a quién afecta
La campaña de control no se limita a los recolectores; también alcanza a quienes comercialicen, trasladen o almacenen musgo y helechos sin autorización. Las autoridades han subrayado que habrá fiscalización activa y que, tras los avisos públicos, no habrá excusas para quienes incumplan la normativa.
Este refuerzo de la vigilancia se enmarca en una acción coordinada del Ministerio de Ecosocialismo, que busca disminuir el impacto ambiental asociado a la temporada decembrina y promover prácticas responsables en la decoración de pesebres.
Cuantías de las sanciones
De acuerdo con la información difundida por medios locales, las multas oscilan entre 3.000 y 10.000 unidades tributarias (UT), en función de la gravedad de la infracción y del grado de aprovechamiento de los recursos.
Tomando como referencia estimaciones compartidas en la cobertura mediática, esas cifras equivaldrían aproximadamente a una sanción mínima de 129.000 bolívares (unos 545 dólares) y una máxima de 430.000 bolívares (alrededor de 1.817 dólares), siempre sujetas a la tasa de cambio vigente.
Base legal y alcance territorial
Las medidas se sustentan en la Gaceta Oficial 4.305 (2013), que prohíbe de forma expresa la extracción y comercialización de determinados componentes naturales. Este soporte legal permite ampliar la actuación inspectora y sancionadora durante los operativos de fin de año.
La campaña no se circunscribe a Mérida: también se han desplegado acciones en Táchira, Trujillo, Miranda, Aragua y Caracas, con patrullajes, puntos de control y avisos preventivos dirigidos a comerciantes y ciudadanía.
Recomendaciones y materiales alternativos
Las autoridades insisten en que existen opciones para montar el belén sin dañar el entorno: desde musgo artificial y materiales reutilizables, hasta papeles texturizados o fibras vegetales provenientes de cultivos controlados.
Además de evitar sanciones, recurrir a estas alternativas contribuye a conservar la humedad y la biodiversidad de zonas boscosas donde el musgo cumple una función ecológica clave, favoreciendo el equilibrio de los ecosistemas locales.
El mensaje institucional recalca que proteger estos recursos es una tarea compartida: más allá de los controles, la colaboración ciudadana resulta esencial para reducir la demanda de musgo y helechos recolectados en el medio natural.
Con los operativos ya activados y la normativa en vigor, las multas y acciones de vigilancia pretenden disuadir la extracción ilegal y fomentar el uso de alternativas, dejando claro que la preservación del entorno durante las fiestas es una prioridad que compete a todos.