Si te has vuelto loco con las plantas y acabas de pillar una nueva adquisición para darle vida a tu casa, es muy probable que te hayas topado con estas dos joyas verdes.
A veces, cuando vamos a la tienda con la pareja o damos un paseo botánico, nos liamos con los nombres porque a simple vista parecen primas hermanas, pero cada una tiene su aquel.
No te preocupes si al principio te sientes un poco perdido intentando distinguir una de otra, porque es un dilema súper común. Para que no te den gato por liebre y sepas exactamente qué planta tienes en el salón, vamos a analizar a fondo los rasgos que hacen que la Monstera deliciosa y la Adansonii sean especies totalmente distintas.
Apariencia y morfología de las hojas
La diferencia más obvia que te saltará a la vista es el tamaño. La Monstera deliciosa es la reina del tamaño, con hojas que pueden volverse verdaderamente gigantescas a medida que la planta madura. Lo más característico de ella son las fenestraciones, que son esos cortes naturales que atraviesan la hoja desde el borde hacia el centro, creando una especie de rejilla orgánica.
Por otro lado, la Monstera adansonii es mucho más modesta en dimensiones. Sus hojas son más cortas y ovaladas, pero lo que realmente llama la atención son sus agujeros. A diferencia de la deliciosa, la adansonii tiene perforaciones internas que no llegan a tocar el borde de la hoja, lo que le da un aspecto más calado y delicado, casi como un encaje verde.
Hábito de crecimiento y estructura
Si miramos cómo se comportan al crecer, la deliciosa tiene un porte mucho más robusto y erguido. Aunque con el tiempo necesita un tutor para monstera para no desplomarse, su estructura es más firme y pesada. Es la planta ideal si buscas crear un punto focal impactante en una esquina de la habitación.
La adansonii es mucho más versátil y juguetona. Dependiendo de cómo la cuides, puede trepar por una pared si le pones un musgo o un palo, o puede dejarse caer con elegancia si la pones en una maceta colgante. Es la opción perfecta para quienes disponen de menos espacio o quieren llenar una estantería de forma natural.
Cuidados básicos y necesidades
Afortunadamente, ambas son bastante agradecidas y no piden la luna para estar bien. Las dos prefieren la luz indirecta brillante; si las pones al sol directo, te arriesgas a que las hojas se quemen y aparezcan manchas marrones feas. En cuanto al riego, la regla de oro es no ahogarlas, esperando a que el sustrato se seque un poco antes de volver a echarles agua.
Un detalle a tener en cuenta es que la adansonii, al tener hojas más finas, puede ser algo más sensible a la falta de humedad ambiental. Un pulverizado ocasional con agua sin cal le vendrá fenomenal para mantener ese verde vibrante que tanto nos gusta.
En definitiva, mientras que la Monstera deliciosa impresiona por su escala y sus cortes laterales, la Adansonii seduce con su tamaño compacto y sus agujeritos internos, siendo ambas opciones fantásticas según el espacio y el efecto visual que quieras conseguir en tu hogar.