Monstera

Imagen – Wikimedia/Alison Pockat

Las plantas del género Monstera suelen estar consideradas de interior, ya que lamentablemente son muy frioleras; de hecho, cuando la temperatura baja de los 10 grados centígrados empiezan a pasarlo mal, a menos que estén protegidas.

Hay unas 60 especies, y todas ellas se caracterizan por tener hojas muy grandes, más que las de la gran mayoría de seres vegetales. Así que, ¿cómo se cuidan?

Origen y características

Se trata de un género botánico compuesto por unas 60 especies descritas originarias de México y de América tropical. Crecen como trepadoras, enredándose entre el tronco y ramas de los árboles, y ayudándose con sus raíces aéreas, que les sirven de anclaje (sin llegar a parasitar). Gracias a ello, pueden alcanzar alturas tan impresionantes como los 15 o los 20 metros.

Las hojas son alternas, coriáceas, y enormes: de 25 hasta 130cm de largo (como es el caso de la Monstera dubia, que es la especie más grande) y de 15 a 80cm de ancho. Por lo general, tiene el aspecto de estar agujereada.

Las flores surgen de una inflorescencia llamada espádice que mide 5-45cm de largo. La fruta es un racimo de bayas blancas, siendo comestibles en algunas Monstera.

Principales especies

  • Monstera deliciosa: es la más conocida. Sus nombres comunes son costilla de Adán o cerimán, y es endémica desde el sur de México hasta el norte de Argentina. Alcanza unos 20 metros de altura, con hojas de 20 a 90cm de largo por 20 a 80cm de ancho. Produce frutos que durante su primer año son muy tóxicos, pero que a partir del segundo año ya se pueden comer.
  • Monstera obliqua: es originaria de América Central. Su porte y características son muy similares a la anterior, solo que crece menos (hasta 10 metros) y tiene las hojas algo más pequeñas (de 20 a 60cm de largo por 20 a 60cm de ancho).

¿Cuáles son los cuidados de la Monstera?

Si quieres tener un ejemplar, te recomendamos proporcionarle los siguientes cuidados:

Ubicación

Imagen – Wikimedia/Mokkie

  • Interior: ha de estar en una habitación luminosa, sin corrientes de aire (ni frías ni calientes). Al ser una planta más bien grande, lo ideal es colocarla por ejemplo en el salón o en otra zona donde pueda destacar bien.
  • Exterior: colocar en semisombra, ya que al sol se quema.

Tierra

  • Maceta: aconsejable usar uno que sea fértil y que además facilite el drenaje del agua, como 70% mantillo (consíguelo aquí) mezclado con un 30% de perlita (en venta aquí), arlita (como esta de aquí) o similares.
  • Jardín: crece en suelos ricos en materia orgánica.

Riego

Las Montera, al ser originarias de las selvas tropicales, son plantas amantes de la alta humedad ambiental. Pero cuando se cultivan fuera de sus lugares de origen, y sobretodo cuando las tenemos en climas templados, hay que vigilar mucho el riego pues de lo contrario sus raíces se pudrirían con rapidez.

Teniendo esto en cuenta, lo mejor que puedes hacer es comprobar la humedad de la tierra antes de proceder a regarla, al menos durante las primeras veces hasta que le cojas el tranquillo. Para ello, puedes introducir un palo delgado de madera; si al extraerlo sale con mucha tierra adherida, no riegues.

Otras opciones son utilizar un medidor de humedad digital o pesar la maceta una vez regada y de nuevo al cabo de unos días.

Usa agua de lluvia, o en su defecto agua sin cal.

Pulverizar: ¿sí o no? Y, ¿por qué?

Es costumbre pulverizar las plantas que se tienen en interior, pero yo personalmente no lo recomiendo, excepto en primavera-verano, y ni así. Las hojas no pueden absorber el agua directamente; de hecho, cuando llueve los poros (estomas) se cierran.

El problema de tener los poros cerrados es que durante ese tiempo todas sus funciones se ralentizan o se suspenden, y una de ellas es la respiración. A ello hay que sumarle que a los hongos les encanta precisamente eso: la alta humedad y la debilidad que muestra la planta; por lo que no es de extrañar que si se pulveriza de manera constante las hojas empiecen a mostrar manchas marrones o negras.

De todas maneras, lo que sí que hay que hacer es limpiarle el polvo de tanto en cuando, con un trapo y un poco de leche o de agua destilada.

Abonado

Guano en polvo.

Desde comienzos de primavera hasta finales de verano es aconsejable abonarla con abonos orgánicos, usando líquidos si se cultiva en maceta.

Poda

Tan solo hay que quitar las hojas que se vayan secando con unas tijeras -puedes usar las de cocina mismo- previamente desinfectadas con alcohol de farmacia o unas gotas de lavavajillas.

Época de plantación o trasplante

En primavera. Si se tiene en maceta, trasplantar a una mayor cada 2 o 3 años.

Plagas y enfermedades

Pueden verse afectadas por:

  • Ácaros: como la araña roja. Causan la aparición de manchitas muy pequeñas decoloradas. Se combaten con acaricidas.
  • Cochinillas: se alimentan de la savia de los tallos tiernos. Se pueden quitar con la mano (con guante), o con un anti-cochinillas. Más información.
  • Trips: son como tijeretas pero en versión miniatura. Se alimentan también de la savia de las hojas, dejando sus excrementos (puntos negros) y manchitas. Se combaten con insecticidas específicos, o con tierra de diatomeas la cual puedes conseguir aquí. Más información.
  • Hongos: como el fitóftora o el Cercospora. Producen manchas pardas o amarillas. Se combaten con fungicidas.

Multiplicación

Las Monstera se multiplican por semillas y esquejes. Veamos cómo proceder en cada caso:

Semillas

Se han de sembrar en cuanto maduren (a los 8-10 meses de la polinización), puesto que su vida fértil es muy corta. Una vez las tengas, sigue este paso a paso:

  1. Primero, rellena una maceta de unos 13cm con sustrato de cultivo universal.
  2. Luego, siembra un máximo de 3 semillas en su superficie, procurando que queden un poco separadas entre sí.
  3. Después, cúbrelas con una fina capa de sustrato, y riega.
  4. Por último, coloca la maceta en un lugar cálido pero sin sol directo.

De este modo, germinarán en unas 3 semanas siempre que la temperatura sea de unos 20-25ºC.

Esquejes

Se multiplica por esquejes en verano, siguiendo este paso a paso:

  1. Primero, debes cortar un esqueje apical de tallo con unas tijeras previamente desinfectadas.
  2. Luego, impregna su base con enraizantes caseros.
  3. Después, plántalo en una maceta de unos 15 a 20cm de diámetro.
  4. Por último, riégalo y coloca la maceta en una zona luminosa pero sin sol directo.

Pulverizando de vez en cuando con agua destilada o de lluvia, y manteniendo el sustrato húmedo (pero no encharcado) conseguirás que enraíce a las 4-6 semanas.

Rusticidad

No resiste el frío ni las heladas.

¿Qué te han parecido las Monstera? ¿Tienes alguna?

¿Sabes qué puedes plantar en invierno?
Descubre qué tipo de plantas puedes plantar y comprar en invierno y en cada estación del año
Plantas para invierno


Investigadora de las plantas y de su mundo, actualmente soy coordinadora de este querido blog, en el cual llevo colaborando varios años. Me encanta trabajar con la tierra y observar el comportamiento de cada uno de los seres vegetales, pues todos tienen características que los hacen únicos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

  1. Responsable de los datos: Miguel Ángel Gatón
  2. Finalidad de los datos: Controlar el SPAM, gestión de comentarios.
  3. Legitimación: Tu consentimiento
  4. Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  5. Almacenamiento de los datos: Base de datos alojada en Occentus Networks (UE)
  6. Derechos: En cualquier momento puedes limitar, recuperar y borrar tu información.