El municipio abulense de La Adrada se encuentra inmerso en una transformación importante de sus instalaciones deportivas, con la creación de un nuevo campo de fútbol de césped artificial en el entorno de La Cotá. Este proyecto, muy esperado por clubes y aficionados, se apoya en una combinación de fondos europeos y recursos municipales para adaptar el recinto a las exigencias actuales del deporte federado y reforzar la oferta de ocio saludable.
La iniciativa no solo persigue renovar un antiguo campo de tierra, sino que se enmarca en una estrategia más amplia que vincula deporte, turismo y sostenibilidad. Bajo esta premisa, el nuevo terreno de juego se contempla como pieza clave para atraer visitantes, organizar eventos deportivos de cierto nivel y consolidar a La Adrada como referencia comarcal en la práctica del fútbol durante todo el año.
Un proyecto ligado a los fondos europeos y al turismo sostenible
La actuación forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD), bajo el epígrafe “Ecomovilidad para un turismo sostenible 360-365 en el Valle del Tiétar”, que ha inyectado 1.367.000 euros en el municipio. Dentro de este marco se ha decidido destinar parte de los recursos a la transformación del campo municipal en un espacio moderno, eficiente y preparado para fútbol 11 y fútbol 7 en condiciones reglamentarias.
Según han explicado responsables municipales de distintas etapas de gobierno, la captación de estos fondos se debe al trabajo conjunto de equipos políticos y técnicos, que supieron encajar la mejora de las instalaciones deportivas dentro de la estrategia de turismo sostenible del Valle del Tiétar. La Adrada se compromete así con un modelo que combina la promoción del deporte con la protección del entorno y la dinamización económica local.
Durante el mandato 2019-2023 se llegaron a sumar casi dos millones de euros en subvenciones procedentes del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea. Una parte relevante de esta financiación se orienta ahora a la creación del nuevo campo de césped artificial, considerado una demanda histórica tanto por las escuelas deportivas como por numerosos vecinos.
Las autoridades locales han subrayado además el papel del Plan Estratégico de Turismo 2023-2030 de La Adrada como guía para priorizar inversiones, ordenar las solicitudes de ayudas y asegurar que los proyectos contribuyen a un modelo de desarrollo coherente. En este contexto, el fútbol y el uso intensivo del campo durante todo el año se entienden como herramientas para fortalecer el turismo deportivo y la imagen del municipio.

Reorientar una actuación polémica hacia el césped artificial de La Cotá
El actual equipo de gobierno heredó inicialmente un proyecto distinto ligado al mismo subprograma europeo de eco movilidad turística: la construcción de una pasarela de madera para facilitar el acceso al entorno del Pino Aprisquillo, en un área catalogada como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Aquella actuación, sin embargo, acumuló informes desfavorables y un amplio rechazo vecinal por el posible impacto en un espacio natural sensible.
Ante la falta de respaldo técnico, ambiental y social, la corporación municipal decidió replantear la inversión para no renunciar a los fondos Next Generation. Tras varios meses de trabajo, el 12 de septiembre de 2025 se presentó una modificación del proyecto que fue aprobada el 2 de octubre por la Comisión de Seguimiento Bilateral del PSTD. Esa aprobación permitió redirigir la financiación hacia la renovación ecosostenible del campo de fútbol municipal.
La nueva propuesta plantea un recinto deportivo adaptado a las necesidades reales de La Adrada, con un uso intensivo durante todo el año y un impacto ambiental mucho más acotado que la intervención inicialmente prevista en la zona protegida. Desde el Ayuntamiento se defiende esta decisión como una forma de conciliar protección del patrimonio natural y mejora de servicios públicos, evitando actuaciones que no contaban con la mínima viabilidad exigible.
Con este cambio de enfoque, el campo de césped artificial de La Cotá pasa a considerarse una infraestructura estratégica para el municipio. Además de atender a la práctica deportiva habitual, se concibe como sede potencial de campus, torneos y concentraciones que puedan atraer jugadores, familiares y aficionados de otras localidades, especialmente de la vecina Comunidad de Madrid.
Las previsiones municipales apuntan a que esta reorientación pueda convertir a La Adrada en uno de los referentes provinciales en turismo deportivo y gestión sostenible de espacios públicos, sumando el componente social y comunitario a la mera renovación de un equipamiento.
Adjudicación de las obras y plazos de ejecución
La ejecución del nuevo campo de fútbol de césped artificial en La Adrada ha sido adjudicada a la empresa Realturf Systems S.L., especializada en superficies sintéticas para uso deportivo. El contrato asciende a 287.750 euros, cantidad que supone una ligera rebaja de casi 11.000 euros respecto al presupuesto inicial de licitación.
El plazo máximo establecido para la obra es de 90 días naturales desde la firma del acta de replanteo, con la condición de que la infraestructura esté totalmente terminada antes del 23 de febrero de 2026. Este calendario obliga a una planificación ajustada, pero permitirá disponer del campo en un horizonte relativamente corto si no surgen contratiempos técnicos o administrativos.
La financiación procede principalmente de los fondos Next Generation de la Unión Europea, complementados con aportación municipal cuando es necesario. De este modo se asegura que el grueso de la inversión no recaiga directamente sobre las arcas locales, al tiempo que se cumplen las condiciones marcadas por el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino.
Responsables políticos que impulsaron la obtención de las ayudas han destacado el papel del equipo técnico municipal y de consultorías externas en la redacción de proyectos y memorias justificativas. Esa colaboración habría sido clave para encajar los requisitos de la convocatoria europea con la demanda concreta de contar con un campo de fútbol renovado en La Adrada.
Las autoridades locales, tanto del anterior como del actual mandato, coinciden en señalar que la disponibilidad de un terreno de juego de calidad homologable a otros de la región puede facilitar la organización de competiciones oficiales, entrenamientos intensivos y actividades deportivas con mayor continuidad, incluso en épocas de lluvia o frío.
Cómo será el nuevo campo de césped artificial en La Adrada
El proyecto técnico prevé una intervención integral sobre el antiguo campo de tierra. En primer lugar se llevará a cabo el desbroce y limpieza del terreno, eliminando restos vegetales y materiales que puedan interferir en la nueva base. A continuación se procederá al cajeado y acondicionamiento respecto a la cota actual, ajustando niveles y pendientes para asegurar un drenaje adecuado.
Sobre esa base compactada se instalarán las capas necesarias para garantizar la estabilidad y durabilidad del césped artificial, cumpliendo con las prescripciones del Consejo Superior de Deportes y estándares habituales en campos de fútbol 11 y 7. El tipo de fibra y el relleno y la amortiguación se seleccionan para ofrecer un bote del balón y una pisada lo más similares posible a la hierba natural, pero con un mantenimiento mucho más reducido.
Además de la superficie de juego, la actuación incluye la implementación de sistemas de saneamiento que eviten encharcamientos y faciliten el uso del campo aun en episodios de lluvia. También se contempla la dotación de equipamiento deportivo no reutilizable, como porterías, banquillos o redes, con el fin de dejar la instalación completamente lista para entrenamientos y partidos oficiales.
El diseño del entorno de La Cotá se ha planteado con una visión a medio y largo plazo. El campo será ligeramente reubicado dentro de la misma zona deportiva para poder encajar, en fases posteriores, otras infraestructuras como un polideportivo cubierto. De hecho, ya se ha remitido un anteproyecto a la Diputación de Ávila y a la Junta de Castilla y León para estudiar futuras inversiones complementarias.
En la misma área deportiva se han acometido ya mejoras previas, como la renovación de la pista de fútbol sala y tenis con césped artificial, nuevo vallado perimetral y mejoras de accesibilidad. Estas obras, junto con el nuevo campo de fútbol, aspiran a configurar un complejo deportivo más completo y funcional, apto tanto para la población local como para visitantes.
Impacto deportivo, social y turístico en La Adrada
El salto de un campo de tierra a un terreno de césped artificial supone un cambio notable en el día a día del deporte local. Los clubes y escuelas de La Adrada podrán disponer de una instalación más homogénea, segura y aprovechable, con menos cancelaciones y más uso nocturno, incluso en épocas de lluvia o frío.
Desde el punto de vista social, el Ayuntamiento presenta el proyecto como una apuesta por la juventud, la cohesión vecinal y el ocio saludable. La posibilidad de programar actividades deportivas de manera continua a lo largo del año, sin depender tanto del barro o del polvo, se interpreta como una mejora directa en la calidad de vida de quienes utilizan estas instalaciones con frecuencia.
En el plano turístico, el nuevo campo de césped artificial se integra en una estrategia de turismo deportivo que busca atraer equipos y escuelas de otras provincias, especialmente de la Comunidad de Madrid, para la organización de campus, concentraciones, torneos amistosos y ligas de verano. Estos eventos pueden generar pernoctaciones, consumo en bares y restaurantes y un mayor movimiento comercial en el municipio.
La propia filosofía del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino empuja a que las inversiones combinen la creación de infraestructuras útiles para los vecinos con la capacidad de aportar valor añadido a la oferta turística de la zona. En este caso, el campo de fútbol de La Cotá se presenta como un espacio polivalente, abierto a usos deportivos y recreativos durante prácticamente todo el año.
El conjunto de actuaciones en la zona deportiva, unido a otros proyectos municipales en marcha, alimenta la aspiración de que La Adrada se consolide como un lugar atractivo para quienes buscan naturaleza, deporte y alojamientos rurales en un entorno relativamente cercano a grandes núcleos urbanos.
La puesta en marcha del nuevo campo de fútbol de césped artificial en La Adrada simboliza una forma distinta de aprovechar los fondos europeos: se ha pasado de una intervención cuestionada en un espacio natural sensible a una inversión en una instalación deportiva que combina sostenibilidad, uso intensivo y potencial turístico. Si se cumplen los plazos de ejecución y las previsiones de uso, La Cotá puede convertirse en uno de los principales activos del municipio para fomentar el deporte base, reforzar la vida comunitaria y atraer nuevas actividades económicas vinculadas al turismo deportivo.