La localidad de Jérica vuelve a apostar con fuerza por la formación en jardinería vinculada al empleo gracias a un nuevo taller que arrancará próximamente en el municipio. Esta iniciativa, impulsada por el Ayuntamiento con el respaldo del Consell, se ha consolidado ya como una de las principales vías para que personas desempleadas adquieran experiencia profesional sin tener que salir del entorno rural.
Este programa llega en un momento en el que los perfiles especializados en mantenimiento de zonas verdes y trabajos auxiliares de jardinería son cada vez más demandados, tanto en el ámbito público como privado. La combinación de aprendizaje práctico en espacios municipales y contratación remunerada convierte al taller en una opción muy atractiva para quienes buscan reorientar su futuro laboral.
Una subvención de 282.692,40 euros para formación en jardinería

El Ayuntamiento de Jérica ha asegurado una ayuda de 282.692,40 euros concedida por el Consell para poner en marcha un nuevo taller de empleo en la especialidad de jardinería. Se trata del que será el séptimo ciclo formativo de estas características que se desarrolla en la localidad, lo que demuestra la continuidad y el arraigo del proyecto en el municipio.
Esta financiación permite ofrecer una formación completa a 10 participantes, que recibirán preparación específica en trabajos de jardinería mientras son contratados bajo la modalidad de taller de empleo. El programa ha sido diseñado para encajar en las necesidades reales de Jérica, tanto en lo que respecta al cuidado de sus zonas verdes como a la creación de oportunidades laborales de calidad.
La subvención cubre el desarrollo del plan formativo, los costes asociados a la contratación del alumnado y del personal técnico, así como parte de los recursos necesarios para llevar a cabo las actuaciones previstas. De esta manera, la inversión pública se traduce de forma directa en empleo, cualificación y mejora de espacios municipales.
Según la información facilitada por el consistorio, este nuevo taller se enmarca en la estrategia local de impulso del empleo y fijación de población en el interior de la provincia, apostando por sectores con salida profesional como la jardinería, el mantenimiento de parques y el trabajo en viveros.
Al tratarse de una nueva edición de un programa ya conocido en el municipio, el Ayuntamiento parte de la experiencia acumulada en anteriores convocatorias, lo que facilita ajustar la formación a la realidad del territorio y a las expectativas de los vecinos que participan.
Diez alumnos formados como especialistas en jardinería

El taller está pensado para que 10 personas desempleadas se formen como especialistas en jardinería, combinando contenidos teóricos con una carga importante de trabajo práctico. La idea es que, al finalizar el programa, los participantes cuenten con una base sólida para incorporarse al mercado laboral en el ámbito de las zonas verdes.
El plan formativo incluye actividades auxiliares en viveros, jardines y centros de jardinería, así como módulos específicos sobre instalación, conservación y mantenimiento de zonas verdes urbanas y rurales. De este modo, los alumnos adquieren competencias versátiles que pueden aplicar tanto en administraciones públicas como en empresas privadas del sector.
Durante el tiempo que dure el taller, el alumnado tendrá la condición de trabajador en formación, una fórmula que permite aprender oficios mientras se percibe una remuneración. Esta característica sitúa a los talleres de empleo como una alternativa especialmente interesante para personas que necesitan ingresos, pero no quieren renunciar a seguir formándose.
El programa, además, está concebido para facilitar la inserción posterior en el mercado laboral. La experiencia real en proyectos municipales, unida a la acreditación oficial en materia de jardinería que se obtiene al finalizar, aumenta las opciones de encontrar trabajo en empresas de servicios, brigadas de mantenimiento o iniciativas ligadas al turismo rural y medioambiental.
El Ayuntamiento subraya que este tipo de iniciativas permite también detectar talento local y ofrecer una salida profesional clara a quienes, hasta ahora, no contaban con formación específica en este campo, abriendo puertas a nuevas trayectorias laborales relacionadas con la jardinería.
Formación práctica en espacios públicos de Jérica
Uno de los puntos fuertes del taller es que las prácticas se realizan en espacios públicos del propio municipio, de forma que el aprendizaje del alumnado se traduce, al mismo tiempo, en mejoras visibles para la ciudadanía. No se trata solo de formar jardineros, sino de aprovechar su trabajo para embellecer y cuidar el entorno local.
Entre los enclaves seleccionados destaca la zona ajardinada de Randurías, situada en el paseo Las Fuentes, un espacio muy transitado que funciona como carta de presentación de la localidad. Allí, los participantes trabajarán en tareas de diseño, plantación, riego, poda y mantenimiento, adaptándose a las necesidades concretas del lugar.
Asimismo, parte de la actividad se desarrollará en una parcela agrícola de regadío, donde los alumnos podrán familiarizarse con técnicas de cultivo, gestión del agua, uso eficiente de recursos y manejo de especies vegetales adaptadas al clima de interior. Esta vertiente agrícola complementa la formación más ornamental propia de parques y jardines.
Otro de los puntos de actuación será la Casa de la Cultura de Jérica, un espacio que concentra buena parte de la actividad social y cultural del municipio. La intervención en sus zonas exteriores permitirá mejorar la imagen del edificio y crear áreas más agradables para el uso cotidiano por parte de los vecinos.
El planteamiento global del taller persigue que cada tarea realizada por los alumnos tenga una repercusión directa y tangible en el municipio. A medida que avanza la formación, los cambios en los espacios verdes serán apreciables por el conjunto de la población, lo que contribuye también a reforzar el vínculo de los participantes con su entorno.
Apuesta municipal por empleo, especialización y mundo rural
Desde el Ayuntamiento se insiste en que este nuevo taller de empleo no es una actuación aislada, sino parte de una línea estratégica de apoyo al empleo y la formación en el medio rural. Jérica lleva años aprovechando este tipo de programas para ofrecer oportunidades laborales ligadas a necesidades reales del municipio.
La primera teniente de alcalde, María Vicenta Vivas, ha destacado en varias ocasiones que la concesión de este taller es “una excelente noticia” para el pueblo y que el fondo concedido es “crucial” para seguir generando ocupación en la localidad. La responsable municipal pone el acento en que, con esta nueva edición, el programa de jardinería alcanza ya su séptima convocatoria, consolidándose como un pilar en la política de empleo local.
Vivas ha subrayado que el objetivo es que el trabajo desarrollado por los alumnos durante la formación “tenga un impacto positivo en el municipio” y permita, al mismo tiempo, contar con “nuevos profesionales cualificados para tareas siempre necesarias en el mundo rural”. En su opinión, este tipo de proyectos generan un círculo virtuoso en el que “ganan los participantes, gana el pueblo y gana el entorno”.
La iniciativa contribuye también a combatir uno de los grandes retos de muchas localidades del interior: la despoblación. Ofrecer oportunidades reales de empleo y especialización sin salir del municipio ayuda a que la gente joven y las personas que buscan una nueva salida profesional valoren quedarse en el territorio en lugar de trasladarse a áreas urbanas.
El Ayuntamiento está actualmente inmerso en los trámites administrativos necesarios para poner en marcha el ciclo, con la intención de que el inicio del taller se produzca lo antes posible. Una vez completado el proceso, se publicarán los detalles sobre plazos, requisitos e inscripción, de manera que las personas interesadas puedan optar a una de las plazas disponibles.
Este nuevo taller de empleo en jardinería en Jérica refleja cómo una inversión pública bien orientada puede traducirse en formación práctica, contratación y mejora del entorno urbano y rural. A través de la intervención directa en zonas como Randurías, la parcela de regadío o la Casa de la Cultura, el programa no solo prepara a futuros profesionales del sector verde, sino que deja un legado visible en el paisaje cotidiano del municipio.