Nuevos estanques de retención en el bosque de Miramon para frenar inundaciones

  • Dos estanques de retención en las regatas Pakea y Altzaerreka mejoran el drenaje natural de San Sebastián.
  • La actuación busca reducir el riesgo de inundaciones en Amara y Anoeta y proteger la calidad del río Urumea.
  • La obra, de 821.800 euros, se financia con fondos europeos NextGeneration EU y la Fundación Biodiversidad.
  • Las infraestructuras incluyen sensores de nivel y se han integrado en el entorno del bosque de Miramon.

estanques de retencion en el bosque de Miramon

El bosque de Miramon, uno de los pulmones verdes de San Sebastián, estrena dos nuevos estanques de retención de aguas pluviales que ya están plenamente operativos. Estas infraestructuras se han ejecutado en las regatas de Pakea y Altzaerreka y se consideran piezas clave dentro del sistema de drenaje natural de la ciudad.

Con esta intervención, el Ayuntamiento de Donostia / San Sebastián refuerza su estrategia para hacer frente a los episodios de lluvias intensas, cada vez más frecuentes, y mejorar la gestión de las aguas que llegan al río Urumea. La actuación combina criterios de protección frente a inundaciones con una apuesta clara por la calidad ambiental y la integración paisajística en el entorno forestal.

Un proyecto estratégico para el drenaje natural de la ciudad

Los nuevos estanques de retención se han diseñado como puntos clave del sistema de drenaje natural de San Sebastián, aprovechando la red de regatas del bosque de Miramon. Su función principal es laminar las puntas de caudal cuando se producen tormentas, evitando que el agua llegue de golpe a las zonas bajas de la ciudad.

Según ha explicado el concejal de Mantenimiento y Servicios Urbanos, Carlos García, la intervención persigue un doble propósito muy concreto: por un lado, reducir el riesgo de inundaciones en áreas especialmente sensibles como el entorno de Anoeta y el barrio de Amara; por otro, limitar el volumen y la carga de arrastres que terminan desembocando en el Urumea, contribuyendo así a preservar la calidad del agua del río.

El Ayuntamiento subraya que estos estanques no funcionan como embalses permanentes, sino como infraestructuras de retención temporal que permanecen prácticamente vacías en condiciones normales. Solo se llenan parcialmente cuando se registran precipitaciones fuertes, reteniendo parte del caudal y liberándolo de manera más gradual.

De esta manera, el bosque de Miramon se consolida como un espacio multifuncional: además de su valor recreativo y ecológico, pasa a desempeñar un papel relevante en la adaptación de la ciudad al cambio climático y a los episodios de lluvias extremas.

Detalles de los estanques en las regatas Pakea y Altzaerreka

En la regata de Pakea se ha construido un estanque de retención con una capacidad máxima de 480 metros cúbicos. Está situado aguas abajo de una pasarela peatonal y justo antes del tramo soterrado bajo la carretera GI‑20, un punto especialmente sensible cuando el caudal aumenta de forma brusca.

La estructura de Pakea se ha configurado de forma que permite el paso del caudal ecológico habitual sin alterar el curso normal de la regata. Solo entra en carga durante episodios de lluvias intensas, momento en el cual actúa como un colchón que retiene parte del agua, controlando las avenidas y evitando que el paso peatonal y zonas próximas queden anegados.

En el caso de Altzaerreka, el estanque es de mayor tamaño, con un volumen máximo de retención de 901 metros cúbicos. Se ha ubicado aguas arriba del soterramiento bajo el vial de Miramon, un trazado muy transitado y cercano al bidegorri, que también se ve beneficiado por esta protección adicional frente a desbordamientos.

Este segundo estanque está especialmente pensado para retener las avenidas de agua que se producen en episodios de lluvia extraordinaria, protegiendo tanto el carril bici como las zonas colindantes. Así se reduce el riesgo de daños en infraestructuras y se mejora la seguridad de peatones y ciclistas que utilizan a diario estos itinerarios.

Ambas actuaciones han sido concebidas para adaptarse a la morfología de las regatas, de manera que la función hidráulica se combina con la conservación de los valores paisajísticos y ambientales del entorno, empleando materiales adecuados como la bentonita para estanques, evitando soluciones excesivamente rígidas o visualmente agresivas.

Integración en el paisaje y respeto al bosque urbano

Uno de los aspectos más cuidados del proyecto ha sido la integración paisajística de las nuevas infraestructuras en el bosque de Miramon. Para ello se han empleado soluciones como la escollera vegetada, que permite estabilizar los taludes y canalizaciones al mismo tiempo que se favorece la colonización por especies vegetales autóctonas como Juncus acutus.

Durante la ejecución de las obras se han establecido limitaciones estrictas al uso de maquinaria pesada con el fin de evitar daños en la vegetación existente y en el suelo forestal. La intervención se ha planificado de forma que los accesos, acopios y movimientos de tierra fueran los mínimos imprescindibles.

El Ayuntamiento recalca que la actuación en las regatas de Pakea y Altzaerreka se ha llevado a cabo respetando el carácter de bosque urbano de Miramon, evitando talas innecesarias y priorizando la protección de hábitats ya consolidados. Esta filosofía se alinea con las políticas europeas que fomentan soluciones basadas en la naturaleza para gestionar el agua en entornos urbanos.

Además de reducir el riesgo de inundaciones, los estanques pueden ejercer una función ecológica complementaria al crear pequeñas zonas húmedas temporales que, aunque no son su objetivo principal, pueden resultar beneficiosas para determinados invertebrados y aves asociadas a ambientes de ribera y para especies vegetales como Mentha aquatica.

Inversión, plazos y apoyo de fondos europeos

La construcción de estos estanques de retención ha supuesto una inversión total de 821.800 euros, una cuantía que el Consistorio considera justificada por el impacto directo en la seguridad frente a inundaciones y la mejora ambiental asociada. En algunos documentos oficiales se especifica la cifra con mayor precisión, situándola en torno a los 821.800,57 euros.

La obra se ha ejecutado en un plazo aproximado de tres meses, reduciendo sensiblemente el tiempo inicialmente previsto de cinco meses. Esta agilización de los trabajos ha permitido que las infraestructuras estén operativas antes de los periodos de mayor riesgo de lluvias intensas, minimizando molestias para el vecindario y las personas usuarias del bosque de Miramon.

El proyecto técnico ha sido redactado por la empresa Girder Ingenieros por encargo de la Dirección de Mantenimiento y Servicios Urbanos del Ayuntamiento. La actuación forma parte de la estrategia municipal denominada «Gestión medioambiental sostenible de las aguas pluviales y regatas de Donostia-San Sebastián», que articula diferentes medidas para mejorar el comportamiento hidrológico de la ciudad.

Esta estrategia fue seleccionada en 2022 por la Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, dentro de una convocatoria específica para proyectos de adaptación al cambio climático. Gracias a ello, la actuación se ha podido financiar con fondos europeos NextGeneration EU, enmarcados en el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea.

Tecnología y control continuo del comportamiento hidráulico

Más allá de las obras físicas, el Ayuntamiento ha apostado por incorporar tecnología de monitorización en los nuevos estanques. Ambas infraestructuras cuentan con sensores de nivel que permiten controlar de forma continua el comportamiento hidráulico de las regatas de Pakea y Altzaerreka.

Estos dispositivos facilitan disponer de datos en tiempo real sobre la altura del agua y la respuesta de las cuencas ante distintos episodios de lluvia. Esta información resulta especialmente útil para mejorar la gestión preventiva, anticipar posibles incidencias y optimizar futuras actuaciones en materia de drenaje urbano sostenible.

La combinación de obras de retención con sistemas de seguimiento telemático se enmarca en una tendencia creciente en Europa hacia soluciones de infraestructura verde y azul apoyadas en herramientas digitales. De esta forma, ciudades como San Sebastián avanzan hacia modelos de gestión del agua más resilientes y adaptativos.

A medio y largo plazo, los datos recogidos por los sensores podrán servir también para evaluar el rendimiento real de los estanques, contrastando las previsiones de diseño con el comportamiento observado, y ajustando si fuera necesario los criterios aplicados en futuros proyectos similares.

Con la puesta en marcha de los estanques de retención en el bosque de Miramon, San Sebastián da un paso más en la modernización de su sistema de drenaje natural, combinando obras hidráulicas discretas y adaptadas al paisaje con tecnología de control y financiación europea. El resultado es una intervención que ayuda a rebajar el riesgo de inundaciones en zonas como Amara y Anoeta, protege la calidad del río Urumea y refuerza el papel del bosque urbano como aliado frente a los impactos del cambio climático en la ciudad.

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