¿Cómo es la flor de la oreja de elefante?

La flor de la oreja de elefante es blanca

Imagen – Wikimedia/KENPEI

La oreja de elefante es una planta que tiene hojas de gran tamaño, motivo por el que es una de las más populares tanto dentro de casa como fuera de ella. Su ritmo de crecimiento es bastante rápido, ya que produce varias hojas nuevas al año y, además, cada vez es más alta y ancha gracias a sus largos peciolos que se inclinan un poco hacia un lado.

Pero si hay algo que no se suele ver con frecuencia es la flor de la oreja de elefante. Es más, se puede dar el caso de que alguien crea que no produce flores, y motivos no le faltarían: necesita años para producirlas, y no solo eso, sino que además cuando está siendo cultivada en interior y/o en maceta, le cuesta más.

¿Qué flor da la oreja de elefante?

La flor de la oreja de elefante es grande

Imagen – Wikimedia/Fanghong

La oreja de elefante, llamada también marquesa o taro gigante, es una planta herbácea perenne que pertenece a la familia botánica Araceae. Su hábitat natural lo encontramos en los bosques lluviosos del sudeste de Asia, motivo por el que en cultivo se recomienda tanto regarla de manera seguida y de pulverizar sus hojas con agua a diario si la humedad del aire es baja.

Y es que si queremos ver su flor, tendremos que evitar que pase sed y frío. De hecho, solo la veremos florecer si está bien de salud, y para eso no tenemos que descuidar el riego, ni dejarla fuera sin protección si las temperaturas bajan de los -5ºC.

La flor de nuestra protagonista brota si el ejemplar es adulto, esto es, si mide al menos 1’5 metros de altura y desarrolla hojas de gran tamaño, de 50-70 centímetros de largo. Por eso, cuando acabamos de comprar una, tendremos que esperar algunos años para verla florecer, pues normalmente no se ponen plantas adultas a la venta (yo no he visto ninguna, y eso que llevo desde el 2006 yendo de vez en cuando a los viveros).

Si hablamos de sus características, hay que saber que es una inflorescencia en espádice. Se parece bastante a la que tienen las calas (Zantedeschia aethiopica), incluso es también blanca. Cuando está plenamente desarrollada, mide aproximadamente 10 centímetros de alto por 4 centímetros de ancho, y desprende un aroma delicioso.

¿Cuándo florece la oreja de elefante?

Es una planta que florece a lo largo del verano. Le gusta mucho el calor, de manera que prosperará muy bien en aquellos lugares donde los inviernos sean suaves o cálidos, pues así le costará muy poco reanudar su crecimiento en primavera, y por lo tanto, empezará el año con más energía. Una energía que, llegado el momento, aprovechará para producir flores.

Pero cuidado: esto no significa que no pueda florecer en climas templados. Lo que ocurre es que es más difícil que lo haga. El clima es de gran importancia para las plantas, para todas, y cuando no tienen el que más se parece al que hay en su lugar de origen, pueden tener problemas para adaptarse.

¿Qué hacer con la flor de la oreja de elefante?

Si nuestra alocasia ha florecido, puede que nos preguntemos qué podemos hacer con la flor. Pues bien, si ese es tu caso, te recomiendo no hacer nada; es decir, dejarla en la planta hasta que se marchite. Una vez que se haya estropeado, córtala por lo sano con unas tijeras que hayas limpiado previamente.

Ponte unos guantes de goma para evitar que la savia entre en contacto con tu piel. Y es que esta contiene oxalato de calcio, la cual puede causar como poco irritación y enrojecimiento. De ocurrirte, tienes que lavarte las manos con agua y jabón lo antes posible.

¿Por qué no florece mi planta?

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Para terminar, vamos a ver las posibles razones de que aún no haya florecido tu oreja de elefante:

  • Aún es joven: hay que recordar que solo florece cuando mide alrededor de 1,5-2 metros de altura. Cuanto más grande sea, más probabilidades habrá de que florezca pronto.
  • Le falta espacio: para que pueda crecer y florecer, es importante que, si se tiene en maceta, se plante en otra de mayor tamaño cada 3 o 4 años. Si se deja siempre en la misma, nos encontraremos con una oreja de elefante que no tardará en dejar de sacar hojas nuevas, pues sus raíces agotarán la tierra y, por consiguiente, se quedarán sin nutrientes y sin espacio. Así que si llevas tiempo sin trasplantarla, hazlo en primavera o en verano a una que mida unos diez centímetros más de diámetro y de alto, y llénala con sustrato para plantas verdes como este de aquí.
  • El clima es frío: como hemos comentado antes, a la oreja de elefante le disgusta el frío. Aunque lo soporta, eso ralentiza mucho su crecimiento. Por eso, prospera mejor en lugares donde las temperaturas son elevadas, cálidas, pero no extremas. De modo que si en invierno la temperatura baja de los 10 grados centígrados, aconsejamos mantenerla dentro de casa para conseguir que florezca lo antes posible.

Lograr que la oreja de elefante florezca llevará tiempo, pero seguro que al final lo consigues.


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