Parque Micológico del Bierzo: así avanza su creación

  • Impulso del Consejo Comarcal del Bierzo y Cesefor para crear el Parque Micológico del Bierzo.
  • Reunión clave con ayuntamientos y juntas vecinales el 27 de abril en Berlanga del Bierzo.
  • Figura legal que regula la recolección de setas, exige permisos y refuerza la vigilancia.
  • Gran potencial para el desarrollo rural y el micoturismo sin coste para los propietarios.

Parque micológico del Bierzo

El Bierzo se encuentra en plena fase de impulso de un proyecto llamado a marcar un antes y un después en el uso de sus montes: la creación del Parque Micológico del Bierzo. Esta nueva figura de gestión pretende ordenar la recogida de setas silvestres y aprovechar de forma más eficiente un recurso que, desde hace años, aporta ingresos relevantes a muchas familias y negocios de la comarca.

La iniciativa, promovida por el Consejo Comarcal del Bierzo con el apoyo técnico de Cesefor (Centro de Servicios y Promoción Forestal y de su Industria de Castilla y León), avanza mediante reuniones informativas con los propietarios de montes públicos. El objetivo es claro: sumar el máximo de territorio posible, garantizar una gestión sostenible y, al mismo tiempo, abrir la puerta a un micoturismo bien organizado que deje dinero en los pueblos sin poner en riesgo el ecosistema.

Un proyecto para ordenar la recolección de setas en la comarca

El futuro Parque Micológico del Bierzo se concibe como una herramienta de regulación del aprovechamiento micológico en la comarca leonesa. Hasta ahora, la recolección de hongos silvestres ha sido una actividad muy extendida, pero en muchos casos poco ordenada, con dificultades para controlar la extracción y para garantizar que la comercialización se haga dentro de la legalidad.

El Consejo Comarcal, que actúa como entidad promotora y representante del proyecto, no asumirá la propiedad del recurso micológico ni de los montes. Esa titularidad seguirá siendo de los ayuntamientos, juntas vecinales y pedanías, que conservarán la plena propiedad de sus terrenos en todo momento. Lo que se cede es, únicamente, la gestión coordinada del aprovechamiento de las setas dentro del marco del parque.

Cesefor aporta el componente técnico imprescindible para que la iniciativa nazca con una base sólida. Su experiencia en gestión forestal y micológica en Castilla y León permite diseñar un modelo que combine la conservación del recurso con un uso económico racional, algo especialmente relevante en zonas rurales que necesitan nuevas vías de ingresos sin agotar sus recursos naturales.

El Bierzo cuenta con un patrimonio micológico de primer nivel, asociado a la diversidad de sus masas forestales y a la calidad de sus suelos. Hongos y setas silvestres comestibles, que hace apenas unas décadas eran un aprovechamiento casi residual, han pasado a ser un producto muy demandado, tanto para consumo local como para canales comerciales más amplios, con especial interés en mercados nacionales y europeos.

En este contexto, el parque se plantea como una figura clave para ordenar la recogida, reforzar la trazabilidad y evitar la sobreexplotación. La intención es que la actividad pueda continuar e incluso crecer, pero con normas claras y bajo una supervisión más estrecha que reduzca conflictos y malas prácticas.

Bosque en el Parque Micológico del Bierzo

Reuniones informativas y papel de los propietarios forestales

Para que el Parque Micológico del Bierzo sea una realidad, es imprescindible la implicación de los titulares de los montes que se integrarán en él. Por eso, el Consejo Comarcal y Cesefor han puesto en marcha un ciclo de reuniones informativas por distintos municipios de la comarca, en las que se explican los requisitos legales, el funcionamiento del parque y las ventajas de adherirse.

Uno de los hitos de este proceso es la reunión convocada para el lunes 27 de abril, a las 17:00 horas, en el Ayuntamiento de Berlanga del Bierzo. A este encuentro están invitados ayuntamientos, juntas vecinales y pedanías que sean propietarios de montes y que puedan estar interesados en incorporarse a la futura zona regulada.

La asistencia a la reunión es libre y gratuita, sin necesidad de inscripción previa, y se enmarca en un calendario más amplio de citas informativas que ya ha pasado por municipios como Vega de Espinareda, Carucedo o Folgoso de la Ribera. En estas sesiones, la respuesta ha sido positiva, con numerosas entidades locales mostrando interés en participar y en conocer con detalle cómo afectará el parque a sus montes.

Uno de los mensajes que más se recalcan en estas jornadas es que la adhesión al parque no conlleva coste económico para los propietarios forestales. No hay tasas por sumarse a la iniciativa ni se pierde el control sobre los terrenos, algo que a menudo genera dudas iniciales y que las administraciones promotoras se esfuerzan en aclarar desde el principio.

Además, se explica que integrarse en un parque micológico permite acceder a una gestión profesionalizada del recurso, con planificación de campañas, sistemas de permisos, seguimiento de la presión recolectora y un apoyo técnico que, de manera individual, muchos pequeños propietarios no podrían asumir. Todo ello, manteniendo su capacidad de decisión sobre otros usos del monte, como la madera, la resina o la caza.

Qué es un parque micológico y qué exige la normativa

El Parque Micológico del Bierzo se enmarca en la figura de parque micológico regulada en Castilla y León, una categoría jurídica pensada para ordenar el aprovechamiento de las setas silvestres en áreas de gran valor micológico. Esta figura no se limita a autorizar o prohibir la recogida, sino que establece un modelo integral de gestión.

Según la normativa autonómica, concretamente el Decreto 31/2017, de 5 de octubre, los parques micológicos deben cumplir varios requisitos básicos. Entre ellos, superar una superficie mínima de 10.000 hectáreas, contar con una única entidad gestora del aprovechamiento y ser declarados oficialmente mediante orden de la Consejería competente en materia de montes de la Junta de Castilla y León.

Esta declaración implica que, una vez constituido el parque, la Junta ejerce una vigilancia y control reforzados sobre la actividad micológica en ese territorio, en comparación con otras áreas no reguladas. Esto supone más inspecciones, mayor seguimiento de la extracción y un marco más claro para sancionar las posibles infracciones.

En el plano práctico, cualquier persona o empresa que quiera comercializar setas procedentes del parque está obligada a disponer de un permiso comercial válido y a indicar el número o matrícula del acotado o parque del que provienen los ejemplares. Sin esa identificación oficial, la venta de setas se considera ilegal y puede acarrear sanciones, lo que busca combatir el mercado informal y mejorar la calidad y seguridad del producto.

Este sistema de permisos y matrículas refuerza la trazabilidad del producto micológico, algo especialmente importante cuando las setas se destinan no solo al consumo local sino a canales de distribución más amplios, tanto en España como en otros países europeos, donde los controles sanitarios y de origen son cada vez más exigentes.

Sendero y paisaje en el Parque Micológico del Bierzo

Impacto económico y valor del recurso micológico en El Bierzo

El impulso al Parque Micológico del Bierzo no surge de la nada: responde al crecimiento sostenido del valor económico de las setas en la comarca y en el conjunto de Castilla y León. Lo que hace algunas décadas era casi una afición de unos pocos, hoy mueve cantidades notables de producto y genera ingresos significativos cada temporada.

En muchas comarcas forestales de la comunidad, la producción de hongos silvestres ya supera en valor a otros aprovechamientos más tradicionales como la madera, la resina, el corcho o incluso determinadas modalidades de caza. Esta tendencia se nota especialmente en áreas rurales con menos alternativas productivas, donde la campaña de setas se ha convertido en un complemento económico clave.

Se estima que, a nivel regional, la actividad micológica genera un impacto económico global de varios miles de millones de euros al año, teniendo en cuenta tanto la venta directa de producto fresco como la transformación en conservas, deshidratados, productos gourmet y otros derivados que encuentran salida en mercados nacionales y europeos.

El Bierzo, gracias a la riqueza natural de sus montes, participa de este movimiento con un potencial especialmente interesante. La diversidad de especies, la calidad del paisaje y el atractivo de la comarca como destino turístico suman factores a favor para que el parque se convierta en una herramienta capaz de multiplicar el retorno económico del recurso micológico.

La regulación que aportará el parque se plantea como una forma de garantizar que esos beneficios se mantengan a largo plazo, evitando la sobreexplotación, el expolio por parte de recolectores intensivos y la venta sin control que, a la larga, pueden dañar tanto al ecosistema como a la propia imagen de la comarca en los mercados.

Micoturismo y desarrollo rural sostenible en la comarca

Más allá de la venta directa de setas, el proyecto del Parque Micológico del Bierzo pone el foco en el micoturismo como motor económico. Este tipo de turismo se basa en visitantes que se desplazan a zonas rurales para disfrutar de la naturaleza, aprender sobre hongos y recolectar pequeñas cantidades para consumo propio, generalmente dentro de un entorno regulado y con normas claras.

El perfil del micoturista suele corresponder a grupos reducidos o familias que planifican escapadas de fin de semana u otros periodos cortos. Durante su estancia, pernoctan en alojamientos rurales, consumen en bares y restaurantes de la zona, adquieren productos locales y, a menudo, repiten la visita si la experiencia es satisfactoria.

Frente a la recolección intensiva y desordenada, este modelo de turismo micológico se valora porque no agota el recurso y genera un retorno económico directo en los pueblos. El consumo en los negocios de proximidad, la y la compra de productos artesanos amplifican el impacto más allá de la mera recogida de setas.

El parque se perfila así como una plataforma para integrar la micología en la oferta turística del Bierzo, junto a otros atractivos ya consolidados como el patrimonio histórico, los paisajes mineros recuperados, las rutas de senderismo o la gastronomía local. La combinación de estos elementos puede fortalecer la imagen de la comarca como destino rural de referencia en el noroeste de España.

Desde el punto de vista del desarrollo rural, bien gestionado, el recurso micológico tiene capacidad para convertirse en un eje de diversificación económica. La cadena abarca desde la recolección regulada y la comercialización organizada, hasta la transformación del producto y la creación de servicios turísticos asociados (rutas guiadas, cursos de identificación de setas, jornadas gastronómicas, etc.), siempre con la sostenibilidad como criterio de fondo.

En conjunto, el Parque Micológico del Bierzo se presenta como una apuesta a medio y largo plazo para que la comarca aproveche su riqueza micológica sin ponerla en riesgo, reforzando al mismo tiempo la economía local y ofreciendo nuevas oportunidades a los municipios que decidan sumarse al proyecto bajo un modelo de gestión común.

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