Geranio de hiedra (Pelargonium peltatum)

Pelargonium peltatum parecida a un geranio en una ventana

El Pelargonium peltatum, igualmente llamado malvón hoja de roble o geranio de hiedra, se trata de una especie que forma parte de la familia compuesta por las Geraniáceas; proviene del Sur de África y se caracteriza por ser la más cultivada entre todas las que existen en su género.

El geranio de hiedra se trata de una planta de exteriores de gran resistencia, cuya floración tiene lugar a lo largo del verano. Consiste en un subarbusto que cuenta con ramas rastreras, delgadas o colgantes; cuyas hojas, un poco suculentas, suelen ser peltadas y finas.

Características

flores vista de cerca de dos colores

Su pecíolo se distingue por no unirse con la lámina a través del borde, como suele ocurrir en la mayoría de las especies, ya que en su lugar lo hace de forma perpendicular sobre un punto específico en el medio del envés, con forma de hiedra. La inflorescencia de esta especie se caracteriza por tratarse de una umbela que, por lo general, se encuentra compuesta por unas 2-9 flores de un tono rosa, las cuales poseen 5 pétalos rayados y oscuros.

Cabe señalar que las hojas más pequeñas con las que cuenta el geranio de hiedra, suelen ser comestibles, aunque tienen un sabor ligeramente ácido; además, poseen grandes propiedades astringentes. En aquellas regiones donde no se producen heladas, suele ser común que el Pelargonium peltatum florezca a lo largo de todo el año.

Conviene mencionar igualmente, que hay ciertas variedades que suelen distinguirse entre ellas principalmente debido a la forma y el color de su flor, al igual que a causa de la durabilidad de su floración.

Esta especie proviene originalmente de Sudáfrica, lo que permite tener una mejor idea acerca de porque suele habitar dentro de terrenos arcillosos y preferir estar expuesta directamente al sol. Y aunque justamente por esto prefiere substrato cuyo pH sea alcalino, también suele tolerar terrenos con oligoelementos más esponjosos y mullidos.

Cuidados del Pelargonium peltatum

El Pelargonium peltatum destaca por ser una especie que se cultiva con gran facilidad, la cual requiere de una exposición directa al sol o al menos estar semisoleada, aunque conviene que cuente con un poco de protección a lo largo de las horas centrales del día durante las temporadas calurosas.

Este subarbusto no es capaz de soportar las heladas persistentes, de manera que al ser cultivado en áreas con severos inviernos, suele ser necesario asegurarse de tomar las medidas precisas para garantizar su protección frente al frío extremo.

Se trata también de una especie que tolera los suelos que posean poca fertilidad y que no cuenten con mucha humedad, aunque no soportan los terrenos que se inundan o aquellos que sean demasiado pesados debido al exceso de agua. En este sentido, los sustratos más aconsejables para conseguir el óptimo crecimiento y desarrollo de la especie, consisten en los que son levemente sueltos y ácidos.

Asimismo, no resulta aconsejable enriquecer mucho el suelo, debido a que de lo contrario podría favorecerse el surgimiento de especímenes que tengan hojas de mayor tamaño y escasas floraciones. Lo mejor suele ser optar por una mezcla que se encuentre compuesta tanto de arena como de resaca a partes iguales, al igual que por no más de un 3-4% de materia orgánica y que tenga un pH de 6,5.

En relación al riego de esta especie, resulta preciso decir que la misma debe ser regada únicamente cuando la tierra se encuentre totalmente seca; aunque en caso de querer fomentar su floración, existe la posibilidad de someter al geranio de hierba a un ligero periodo de sequía.

Igualmente, hay que señalar que entre los cuidados que requiere la especie, es preciso que ocasionalmente ajustemos su maceta al rápido desarrollo que tiene esta planta; esa es la razón por la cual resulta esencial llevar a cabo su trasplante. Pero antes de realizarlo, convine tener en cuenta que esto supondrá un ligero estrés para el geranio de hierba, ya que alguna de sus raíces podrían romperse con facilidad durante el cambio de sustrato, de manera que habrá que realizarlo cuidadosamente.

Lo más recomendable es realizar el trasplante cuando la planta está en reposo, debido a que se producirá un menor movimiento de savia y cualquier posible daño podrá tener un impacto menor en el geranio de hierba. De modo que lo mejor será hacerlo entre mediados de otoño y finales de invierno.

Poda y multiplicación

Esta especie es capaz de soportar las podas, incluyendo aquellas más drásticas, y luego recuperarse fácilmente; sin embargo, lo más conveniente suele ser que la poda se lleve a cabo al terminar el invierno.

No obstante, cuando la poda sea llevada a cabo a causa de algún tallo podrido, atacado por enfermedades y plagas o afectado de cualquier otra forma, lo mejor será realizarla una vez se descubra el problema, de manera que el mismo no se extienda al resto de la planta.

Finalmente, es posible llevar a cabo la multiplicación de la especie a través de esquejes de aproximadamente 10cms de largo, los cuales luego deben ser introducidos dentro de macetas que se encuentren protegidas de la exposición solar y reciban un riego profundo, para después interrumpir el agua hasta comenzar a apreciar el desarrollo de los primeros brotes.

El Pelargonium peltatum suele ser totalmente apropiado para su cultivo dentro de zonas soleadas, en el interior de contenedores, en terrazas y también balcones, a fin de que sus tallos, al igual que los racimos florales, logren pender en el aire con total libertad, generando el efecto de una cascada colorida.

Plagas y enfermedades

planta parecida a un geranio que sobresale de un balcon

Aparte de los  diversos problemas que podría llegar a experimentar el geranio de hiedra a causa de un emplazamiento erróneo (exposición a heladas, poca de luz, etc.), o debido a errores en su cultivo (falta de nutrientes, exceso de riego, etc.), esta especie puede verse igualmente afectada por ciertas plagas y enfermedades.

Dentro de las plagas que suelen atacar con mayor frecuencia a esta planta, la más destacable suele ser la de la mariposa africana, igualmente conocida como mosca del geranio, que proviene desde Sudáfrica.

Esta plaga consiste en la presencia de orugas de aproximadamente un par de centímetros, las cuales suelen atacar al geranio de hierba picando sus hojas y agujereando sus tallos. En caso de percibir que la especie presenta cualquiera de estos síntomas, resulta fundamental asegurarse de actuar con rapidez y podar tanto las hojas como los tallos afectados y encargarse de aplicar algún insecticida especial.

Aparte de la mariposa africana, el Pelargonium peltatum suele ser sensible a la presencia de la araña roja, las cochinillas, los pulgones, los mosquitos verdes y la mosca blanca, al igual que a los nematodos y orugas.


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