En la entrada anterior, empezamos a enseñarte la forma adecuada de plantar tu palmera. Presta mucha atención a los pasos siguientes que debes realizar para que la palmera crezca fuerte y sus raíces agarren perfectamente al nuevo sitio donde la plantaste.
Una vez que hayas sacado la tierra del hoyo y la hayas mezclado con el abono orgánico es importante que tengas muy en cuenta que la cantidad de abono orgánico que utilices sea entre dos y tres kilos de estiércol o turba, mezclado muy bien con la tierra del hoyo. Si notas que la tierra es muy pobre o arcillosa, o muy arenosa, es importante que aumentes la dosis de estiércol a 3 o 4 kilos.
Al realizar el sembrado es mejor utilizar este tipo de abono orgánico en lugar de un abono mineral o químico, ya que lo que necesitas en ese momento es mejorar el suelo que rodea las raíces para que la planta emita raicillas abundantes y la palmera se agarre y se establezca mejor en este nuevo sitio. Además, si deseas profundizar más sobre este tema, te recomendamos consultar el artículo sobre cómo plantar palmeras en el jardín.
Después, puedes introducir el ejemplar dentro del hoyo, tratando de echarle la tierra abonada poco a poco y asentándola con el pie suavemente para que no se formen bolsas de aire entre las raíces y la tierra. No te preocupes que el cuello de la planta queda enterrado, las palmeras a diferencia de los árboles soportan la tierra en su cuello. Si necesitas más información sobre las técnicas de plantación, puedes visitar cómo plantar palmeras correctamente.
Te recomiendo que formes una especie de pocilla alrededor de tu planta, para que durante el primer año, el agua de riego quede contenida ahí, y las raíces absorban poco a poco esta agua de riego. Esto es esencial para un buen crecimiento. Si quieres que tu palmera crezca más rápido, te aconsejo que abones mucho más el suelo y riegues regularmente, evitando el encharcamiento.
Si te gustaría saber más sobre los diferentes momentos para plantar, te sugerimos leer el artículo cuál es el mejor momento para plantar palmeras. Esto puede influir en el éxito del crecimiento de tu palmera.
Recuerda que cada tipo de palmera puede tener diferentes requerimientos en cuanto a la cantidad de agua y nutrientes, por lo que resulta fundamental investigar un poco más sobre el tipo específico de palmera que deseas plantar. Por ejemplo, si quieres saber si puedes tener palmeras en macetas, no dudes en consultar este artículo.
Además, considera que el abonado es una parte vital del crecimiento de la palmera. Si usas estiércol, asegúrate de que esté bien descompuesto para evitar problemas en el desarrollo de las raíces. Para una guía más detallada sobre este tema, puedes consultar cómo plantar palmeras adecuadamente.
Siempre es recomendable estar atento a las condiciones del suelo y el ambiente donde se va a plantar la palmera para garantizar que se desarrollará adecuadamente. En el caso de que ya tengas otras plantas y necesites realizar un trasplante, revisa nuestro artículo sobre cómo trasplantar una palmera correctamente para obtener mejores resultados.
Si sigues estos pasos y cuidas bien de tu plantación, seguramente verás cómo tu palmera se adapta a su nuevo hogar y comienza a crecer de manera saludable. Recuerda que la paciencia es clave cuando se trata de cuidar plantas, y en especial las palmeras, que pueden tardar un tiempo en mostrar su verdadero esplendor.