¿Cómo cuidar las plantas de exterior en maceta?

Las plantas de exterior en maceta necesitan cuidados

No hace falta tener jardín para disfrutar de las plantas. Esto es algo que tenemos que tener todos muy claro, pues si nos gusta el verde, el colorido de las flores, y/o queremos cultivar nuestro propio alimento, solo necesitaremos un espacio en el que poder poner algunas macetas. Pero, una vez las tengamos, ¿qué cuidados tenemos que proporcionarles a nuestras plantas de exterior en macetas?

¿Cada cuánto hay que abonarlas o regarlas? ¿Hay que protegerlas del frío? A continuación te vamos a dar respuesta a estas y a otras preguntas para que puedas tener un balcón, terraza o patio lleno de vida y color.

Pero, ¿qué es una planta de exterior?

Las plantas en maceta se han de regar más

Antes de proseguir, y aunque todos sabemos qué son las plantas de exterior, es importante decir que no serán las mismas en el Caribe que en Madrid por ejemplo. Las plantas dependen en gran medida del clima para sobrevivir, y es por eso por lo que solo podrán crecer correctamente sin protección si son capaces de adaptarse bien a las condiciones que haya en la zona.

Por ello, en Mallorca una planta de exterior puede ser el olivo, o si preferimos plantas exóticas, podríamos tener una colección de suculentas muy interesante. Pero si tuviésemos en el exterior Lithops por ejemplo en Teruel, seguramente no sobreviviría al invierno. Aunque sé que a veces sueno muy repetitiva, conocer el clima de tu zona y la rusticidad de las especies que quieres cultivar es fundamental para que tú puedas tener ese patio, terraza o balcón que deseas.

Consejos para cuidar las plantas de exterior en macetas

Bien, pues ya tienes tus plantas. ¿Qué hacer con ellas? Disfrutarlas mucho, por supuesto. Pero para que eso sea posible, debes de proporcionarles una serie de cuidados. Así que aquí van unos cuantos consejos:

Elige el sitio adecuado para cada una de ellas

Hay plantas que necesitan sol, y otras sombra. Para que te sea más fácil saber dónde poner cada una, primero tienes que recordar si en el vivero las tenían expuestas al astro rey, o si por el contrario estaban siendo cultivadas bajo una malla de sombreo o similar. Si tienes dudas, no te preocupes. Aquí tienes una lista de las más comunes:

  • Plantas de sol: en general son todos los cactus y crasas, a excepción de unas pocas (Haworthia, Gasteria, Sempervivum, y Schlumbergera, entre otras); la gran mayoría de árboles, arbustos y palmeras; plantas aromáticas y de huerto; muchas bulbosas como tulipanes, narcisos, jacintos, etc.
  • Plantas de sombra: helechos, hostas, hortensias, arces japoneses (salvo algunos cultivares y solo si el clima es templado y húmedo), begonias, heucheras. También trepadoras como el potos, la hiedra, o la aquebia.

En caso de que sigas dudando, y si no quieres correr riesgos, ponlas en una zona en la que haya mucha claridad, pero en la que los rayos solares no lleguen directamente.

¿Es primavera? Puede que necesiten un trasplante

Las plantas que se venden en los viveros suelen estar enraizadas, a menudo tan bien que si le das la vuelta a la maceta puedes ver algunas raíces saliendo por los agujeros de drenaje. Sin embargo, es habitual que, nada más comprarlas, las dejemos en esos recipientes mucho tiempo, a veces años. Y esto es un problema, porque suponiendo que al momento de adquirirlas ya se han quedado sin espacio para poder seguir creciendo, si retrasamos el momento del trasplante podríamos llegar a perderlas, sobre todo si se trata de una planta grande, como un árbol, un cactus columnar o una palmera.

Entonces, si es primavera, comprueba que tu planta ha enraizado bien. Esto lo puedes hacer mirando a ver si tiene raíces sobresaliendo de la maceta, o cogiéndola del tallo y tirando con suavidad hacia arriba. En este último caso, el cepellón debería de salir entero, sin desmoronarse; si no es así, déjala en ese recipiente un tiempo más.

A la hora de plantarla en otra maceta más grande, debes de elegir una que mida unos 5-10 centímetros más de diámetro y profundidad que la que ya tenía, y llenarla con un sustrato que cubra sus necesidades nutricionales (en este artículo tienes más información al respecto). Además, el recipiente debe de tener agujeros en la base, a no ser que se trate de una planta acuática.

En cuanto al material, las macetas de barro permiten a las raíces ‘agarrarse’ mejor, algo que les ayuda a tener un buen desarrollo; pero si tienes carnívoras deberás de usar las de plástico, puesto que al estar hechas con un material liso, con una pobre composición química, no hay riesgo de que sus raíces sufran daños (recordemos que estas plantas no están preparadas para absorber todos los nutrientes que precisan a través de sus raíces, por eso han evolucionado para ser capaces de atraer y atrapar insectos que luego digerirán).

Controla los riegos

Las plantas que están en macetas pueden necesitar trasplante

Una planta en una maceta es un ser vivo dependiente. Tú tienes que estar pendiente de si le falta agua, o de si por el contrario debes de suspender los riegos temporalmente. Dependiendo del clima y ubicación, del tamaño y material del recipiente, y del sustrato que le hayas puesto, así como por supuesto de las necesidades hídricas de la planta en cuestión, la frecuencia de riego será mayor o menor. Vamos a ver algunos ejemplos:

  • Planta aromática, por ejemplo hierbabuena, en maceta de plástico al sol: como resiste bastante bien la sequía y teme mucho el encharcamiento, la regaremos un promedio de 2-3 veces por semana durante el verano. El resto del año, como las temperaturas son por lo general más bajas y puede llover, espaciaremos los riegos.
  • Un arbusto, como un arce japonés, en maceta de barro en sombra: esta es una planta que, al contrario que la hierbabuena, no resiste nada la sequía, pero tampoco le alegra tener los ‘pies encharcados’. Por eso, lo ideal sería mantenerle el sustrato siempre húmedo, y para ello puede ser necesario regar cada dos o tres días en verano, y 1 o 2 veces a la semana el resto del año. Para ahorrar un poco de agua, aconsejamos cultivarlo en maceta de barro, ya que así el sustrato no se secará tan rápido como si dicha maceta fuese de plástico.

¿Cómo saber si a una planta le falta o le sobra agua?

Los síntomas de la falta y del exceso de riego son los siguientes:

  • Síntomas de falta de riego:
    • La planta se puede ver triste, con las ramas y/u hojas caídos.
    • El sustrato está muy seco. En casos extremos, se compacta tanto que no absorbe el agua.
    • Las hojas más nuevas amarillean, y las flores abortan.
    • Suelen aparecer insectos oportunistas, como cochinillas o pulgones.
  • Síntomas de exceso de riego:
    • Las raíces se pudren.
    • Pueden aparecer hongos, como el mildiu, el fitóftora o el oídio.
    • Se detiene el crecimiento.
    • Las hojas inferiores se vuelven amarillas o marrones.
    • El sustrato se puede volver verdoso debido a la presencia de algas.

Teniendo esto en cuenta, si tu planta está pasando sed es muy recomendable que metas la maceta en un barreño con agua y la dejes ahí durante un rato (unos 20-30 minutos), hasta que la tierra esté húmeda de nuevo.

Por otra parte, si lo que le ocurre es que se ha regado demasiado, entonces sácala de la maceta y envuelve el cepellón con papel absorbente. Déjala en sombra, en un lugar seco, y al día siguiente vuelve a plantarla en otra maceta, con sustrato nuevo. Trátala con fungicida (te puede servir cobre o azufre si tienes a mano), y no riegues hasta que no pasen unos días.

Échales abono mientras crezcan

Lo necesitan (bueno, excepto si son plantas carnívoras, las cuales no se han de abonar nunca). Una planta en maceta va agotando los nutrientes del sustrato desde el momento en el que se planta en ella. Por eso, para que pueda seguir creciendo, es necesario que se vaya abonando regularmente, durante toda la temporada de crecimiento y floración.

Por suerte, hoy en día en los viveros es fácil encontrar fertilizantes específicos para casi cualquier tipo de planta. Por ejemplo, tienes para orquídeas, plantas verdes, plantas ácidas (en venta aquí), cactus y crasas (en venta aquí), palmeras, rosales, frutales (en venta aquí)… Pero si quieres abonarlas con productos naturales, te recomendamos que escojas aquellos que son líquidos, como el guano, ya que de este modo el sustrato podrá seguir drenando el agua correctamente. Eso sí, sigue las instrucciones de uso para que no haya problemas.

Pódalas solo si es necesario

¿Se puede tener una planta en maceta durante toda su vida? Sí, pero depende de la especie y de los cuidados que le des. Es decir, tener una palmera cubana (Roystonea regia) en un recipiente siempre, teniendo en cuenta que supera los 15 metros de altura y que su tronco se engrosa más de 30 centímetros, no es viable, porque no las puedes podar y pretender que saque ramas más bajas ya que carece de cámbium al ser una hierba (megaforbia, en realidad), y no un árbol. Pero, si se va podando, sí que se puede tener un frutal, pongamos un cítrico, en una maceta.

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Estas podas se harán a finales del invierno, y siempre procurando que sean pequeñas; es decir, evitando las podas drásticas. Es mucho mejor ir recortando las ramas un poco cada vez, que reducir la altura a la mitad en tan solo una temporada. Utiliza herramientas adecuadas, y desinféctalas antes y después de su uso.

¿Necesitan protección contra las heladas?

Puede que debas proteger tus plantas en invierno

Si una planta necesita protección cuando las temperaturas bajan de los cero grados, es decir, si es sensible a las heladas que hay en tu zona, entonces no se puede considerar una planta de exterior. Hay que dejar claro que no existe ninguna planta de interior, pero cuando cultivamos una que no es capaz de adaptarse a las condiciones que hay en el lugar donde vivimos, entonces deberemos de protegerla en un espacio interior, ya sea dentro de casa o en un invernadero.

Ahora bien, aunque cultives plantas que sepas de antemano que resisten bien el clima de tu zona, durante el primer año sí que puede ser interesante protegerlas un poco con un acolchado, o incluso con una tela antiheladas (en venta aquí). Pero esto a veces es contraproducente, porque queremos que se fortalezca, y si la protegemos no le daremos la oportunidad de hacerlo. Así y todo, si tienes plantas exóticas con las que estás experimentando, por propia experiencia te recomiendo que la mantengas un poco resguardada para ver cómo reacciona al invierno.

Y con esto terminamos. Esperamos que te hayan sido útiles estos consejos.


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  1.   Maryté dijo

    Excelente información.
    Gracias

    1.    Mónica Sánchez dijo

      Muchas gracias, Maryté.