La reproducción de plantas vegetativa es un mundo apasionante que no solo te permite conservar tus ejemplares favoritos, sino también multiplicar aquellas especies que mejor se adaptan a tu espacio. Muchas plantas utilizan mecanismos como hijuelos, rizomas, estolones, esquejes o división de matas, creando copias idénticas de la planta madre de manera sencilla y eficaz.
¿Qué son los hijuelos y por qué muchas plantas los producen?
Los hijuelos son pequeñas plántulas o brotes que emergen en la base o alrededor de la planta madre. Estos retoños comparten raíces o tallos con la planta principal y, al alcanzar cierto tamaño, pueden separarse y ser plantados de forma independiente, asegurando el éxito en la multiplicación. La formación de hijuelos es típica en familias como bromelias, suculentas (como echeveria, aloe o agave), cintas, y yucas. Para profundizar en las diferentes formas de reproducción, puedes visitar la reproducción de las plantas.

Principales métodos de reproducción vegetativa
- División de mata: Separar manualmente o con herramienta afilada una planta adulta con varios brotes en la base, asegurando que cada división cuente con raíces propias. Funciona muy bien en especies como aglaonema, anturio, aspidistra, calatea, cinta, culantrillo, espatifilo, fitonia, maranta, papiro o saintpaulia.
- Separación de hijuelos: Consiste en extraer los retoños formados en la base de la planta madre (por ejemplo aloe, bromelias, agave, clivia, cactus, yuca o piña) y plantarlos de forma independiente.
- Reproducción por estolones: Algunos tallos rastreros (como los de la cinta o el helecho Nephrolepis) producen nuevas plantas en cada nudo al tocar el sustrato. Estos pueden cortarse y plantarse cuando desarrollen raíces.
- Embriones foliares: En especies como Kalanchoe daigremontiana, nuevas plántulas nacen directamente en los bordes de las hojas y pueden cultivarse una vez formadas las raíces.
- Esquejes: La propagación mediante fragmentos (tallo, hoja o raíz) es muy versátil y se adapta tanto a plantas leñosas como a ornamentales y frutales.

Lista de plantas que se pueden reproducir por hijuelos y otras técnicas
- Bromelias, agaves, aloe, piña y clivias suelen emitir hijuelos en la base. Para ampliar información sobre este método, consulta la reproducción asexual en plantas.
- Suculentas como echeveria, kalanchoes y sedum producen hijuelos o se multiplican fácilmente por hoja.
- Cinta (Chlorophytum comosum), helecho Nephrolepis y Saxifraga propagan por estolones, al igual que algunos geranios y fresas.
- Calateas, aspidistra, papiro, fitonia y maranta se reproducen muy bien por división de mata o de rizomas.
- Sansevieria, costilla de Adán y philodendro pueden multiplicarse por esquejes de hoja o tallo, fácilmente en agua o sustrato.
- Algunas plantas ornamentales y frutales como rosal, higuera, vid, grosella, arándanos, cítricos, membrillo, manzano, peral y olivo también se reproducen por esquejes leñosos.
Cómo separar y plantar los hijuelos correctamente
- Espera el momento adecuado: Lo ideal es separar los hijuelos cuando la planta está en fase de crecimiento activo y los brotes ya poseen raíces propias o han alcanzado un tamaño suficiente para sobrevivir por sí solos.
- Prepara las herramientas: Utiliza cuchillo o tijeras desinfectadas para evitar infecciones. Realiza cortes limpios cerca de la base, minimizando daños.
- Deja cicatrizar: En el caso de suculentas, permite que la herida sane y seque durante unos días antes de plantar en sustrato nuevo.
- Trasplanta en maceta adecuada: Coloca el hijuelo en un recipiente con sustrato fresco, con buen drenaje, y riega ligeramente. Evita el exceso de agua en el primer riego.
- Ubicación y cuidados: Protege la nueva plántula del sol directo y mantén el sustrato húmedo pero no encharcado hasta que muestre signos de crecimiento.
Diversidad de métodos vegetativos: esquejes, estolones, división y más
La multiplicación por esquejes implica cortar y plantar fragmentos de tallo, hoja o raíz, estimulando la formación de nuevas raíces. Así se propagan muchas especies ornamentales, frutales, aromáticas y suculentas. Entre las especies más destacadas que se reproducen por esqueje encontramos:
Menta, albahaca, hierbabuena, tomate, jazmín, bugambilia, granado, membrillo, abelia, lavanda, hortensia, boj, camelia, lila y madreselva.
La división de mata es perfecta para plantas con varios brotes en la base, como calateas o marantas. Basta con separar la planta en partes más pequeñas, cada una con raíces, y trasplantar individualmente. El objetivo es que cada porción tenga suficiente sistema radicular para adaptarse.
Por estolones, plantas como la cinta y saxifraga emiten tallos rastreros que, al tocar la tierra, echan raíces y dan lugar a nuevas plantas. Puedes guiarlas hacia una nueva maceta sin cortar el estolón, separándolo solo una vez veas el crecimiento de raíces y hojas nuevas.
La técnica de embriones foliares, aunque menos frecuente, es muy curiosa, como ocurre en Kalanchoe daigremontiana, cuyas hojas generan nuevas plántulas que pueden recogerse y sembrarse, siempre asegurando humedad constante hasta que enraícen.
Cuidados y trucos para la reproducción exitosa
- Siempre usa sustratos frescos y aireados para favorecer la aparición de raíces y evitar enfermedades.
- Desinfecta siempre tus herramientas de corte y realiza cortes limpios para reducir el riesgo de infecciones.
- Evita el exceso de riego tras la propagación, especialmente en suculentas, cactus y plantas sensibles.
- Protege los nuevos ejemplares de sol directo y corrientes fuertes hasta que estén bien enraizados.