Cómo se poda la buganvilla en maceta

poda buganvilla en maceta

No hay duda de que la buganvilla es una planta que, cuando la ves, te enamoras de ella. Su porte trepador en una maceta, las flores que echa y la resistencia que tiene son solo algunas de sus características. El problema es que, si la dejas tal cual puede invadir demasiado y afearse. Por eso, la poda de la buganvilla en maceta es uno de los cuidados más importantes que debes proporcionarle.

¿Y cómo se hace eso? No te preocupes que a continuación te vamos a hablar largo y tendido de la poda de la buganvilla en maceta.

Por qué hay que podar la buganvilla en maceta

buganvilla creciendo en paredes

Es posible que ahora mismo te estés planteando cuáles son los motivos por los que hay que podarla ya que, estando en una maceta, no debería crecer mucho. Pero en realidad te equivocas, y lo haces porque, durante los meses de primavera y verano suele tener un crecimiento bastante alto, hasta el punto de que, si no lo controlas, podría invadir el espacio de otras plantas, o peor aún, tu casa.

Sí, cuando la buganvilla crece y se la deja a su libre albedrío, si está apoyada sobre tu casa, es posible que llegue hasta el tejado, los canalones u otras superficies sobre las que se engancha y puede hacer destrozos.

Por eso, es muy recomendable, ya que además un crecimiento sin control afectaría a la salud de la planta.

Cuándo podar la buganvilla

flores de la buganvilla

Lo primero que hay que saber de podar la buganvilla en maceta es cuándo hay que hacerlo. Si bien, como cualquier otra planta tiene varios tipos de poda, la de verdad, es decir, aquella que realmente es una poda, esa se debe hacer siempre al final del invierno. Pero no como en otras plantas que hay que esperarse al mes de febrero para hacerlo. La buganvilla es un poco especial.

Y es que, si lo haces así, corres el riesgo de quedarte sin esta planta, porque sufre bastante y puede ser que aún no sea el momento.

En realidad, la mejor fecha para podar la buganvilla va a ser en el momento en que las noches no sean tan frías. Eso sí, tienes que podarla cuando aún no haya iniciado su actividad, es decir, esté en letargo.

Si se te pasa y de repente cuando quieres podarla resulta que ya está activa es mejor no tocarla y realizar pequeñas podas a lo largo de la primavera y el verano para esperar al siguiente invierno y poder hacerlo. Sin embargo, debes ser consciente que, si pasa esto, tu buganvilla no va a crecer todo lo que a ti te gustaría, además de ser más espaciosa en los tallos, hojas y flores.

Así que, a modo de resumen, tienes:

  • La poda debe realizarse al final del invierno, cuando las noches no sean muy frías y la planta no haya iniciado su desarrollo.
  • Puedes proporcionarle una poda ligera durante la primavera y el verano. Al ir recortando los tallos harás que esta crezca más fuerte y además la floración será más larga.

Ya que la buganvilla está en maceta, de cara al invierno conviene que la protejas del frío, uno de los grandes enemigos de esta planta, para evitar que pueda dañarse.

Cómo podar la buganvilla en maceta

podar buganvilla para mantener forma

Ahora sí, vamos a darte todas las claves que debes tener en cuenta para podar la buganvilla en maceta. Para ello, lo mejor es que sigas estos pasos:

Prepara todas las herramientas

Si tienes una buganvilla, da igual que sea grande o pequeña, sabrás que esta desarrolla una serie de tallos leñosos y, en ellos, espinas. Así que si no te proteges bien al final acabarías con sangre en las manos y en otras partes del cuerpo.

Así que uno de los primeros elementos que te hace falta son unos guantes de jardinería. A poder ser de los más gruesos posibles para que las espinas no los traspasen y te acabes haciendo daño.

También es aconsejable unas gafas de protección, pero solo si tu buganvilla es muy grande. Si no es así no tendrías que usarlas si no quieres.

En cuanto a las herramientas de poda, te recomendamos que te hagas con unas tijeras de jardinería. Eso sí, antes de utilizarlas debes asegurarte, primero, que están afiladas y, segundo, que están desinfectadas.

La desinfección es muy fácil porque solo debes pasarles un algodón con alcohol. Otra opción que se hace, además de eso, es echarles un poco de fungicida ya que, como se le va a dar un corte, para las plantas esto es una herida y a fin de que no se enferme por ella, es una forma de salvaguardarla de infecciones.

Tipos de poda de la buganvilla en maceta

Ya lo tienes todo, y ahora lo que falta es ponerte manos a la obra. Pero, ¿cómo hacerlo? Parte siempre desde la premisa de que la buganvilla es una planta muy resistente a las podas. Así que, si te pasas, en términos generales la planta resucitará siempre que esté sana y se estimule bien (la poda tiene que ver en eso).

Pero, para podarla, puede ocurrir que te encuentre con varias situaciones como son:

Poda de formación

Esta poda se hace durante los primeros años de vida para conseguir que la planta tenga la forma que nosotros queremos.

En este caso, primero has de observar a la planta en todos los ángulos posibles para saber cómo vas a proceder con la poda. Si ya tienes una idea idea fija o has comenzado a formarla, lo más seguro es que solo tengas que quitarle aquello que se sale de las líneas que has trazado en su formación.

Puede que sea una poda mínima, pero no te preocupes porque igualmente saldrá adelante, solo que, a lo largo de la primavera y el verano, tendrás que ir retocándola para que no pierda su forma.

Poda de floración

Esta poda es una de las más habituales. Cuando ya tienes formada la buganvilla, el siguiente paso para podar la buganvilla en maceta es hacer que florezca lo más posible. Y para ello debes asegurarte de:

  • Quitarle las ramas que estén secas y debilitadas.
  • Eliminar las que afeen el conjunto de la buganvilla.
  • Retirar ramas inferiores porque son las que se quedan con la energía y no conseguirás que florezca como debe.
  • Recortar las puntas de las ramas para estimular al crecimiento de la planta y, con ello, a la floración.

Poda de rejuvenecimiento

Por último, tenemos la poda de rejuvenecimiento que consiste en cortarla a media altura para conseguir un mayor crecimiento en los tallos inferiores y así revitalizarla. Poco a poco, irás cortando las ramas altas para que sean las bajas las que sigan creciendo y volver a tener una planta más joven.

Ahora ya sabes cómo podar la buganvilla en maceta. ¿Lo has hecho alguna vez?


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