Por qué los cactus no son fáciles de cuidar

Los cactus son sensibles al exceso de agua

Se dice mucho que los cactus son plantas muy fáciles de cuidar, que resisten la sequía y que incluso pueden vivir con poca agua. Pero lo cierto es que la realidad es distinta, algo que se hace cada vez más patente a medida que van pasando los días y las semanas y, sin más, empezamos a ver que sus tallos crecen de forma exagerada, debilitándose, que se vuelven marrones sin motivo aparente o que se pudren.

Por este motivo, me atrevería a decir que estas no son las mejores plantas para principiantes. Pero, ¿por qué los cactus no son fáciles de cuidar?

Necesitan mucha luz natural

Los cactus necesitan mucha luz

Todos han de estar en una zona en la que haya mucha luz (natural), de lo contrario no van a crecer bien. Es más, la gran mayoría de los cactus viven en regiones áridas y semi-áridas, expuestos al sol de manera directa, de ahí que su cultivo en interiores sea más difícil si cabe, pues no siempre en las viviendas hay una habitación con ventanas por las que entre muchísima luz.

¿Qué problemas les da la falta de luz? Básicamente, la elongación de sus cuerpos, los cuales crecen hacia la fuente de luz más potente (ojo, que puede ser un simple reflejo de la luz en una superficie) mientras se vuelven cada vez más delgados y débiles. Solucionar esto es complicado, porque no recuperarán su forma original. Lo que se hace es lo siguiente:

  • Llevar el cactus a una zona en la que haya más luz, pero no directa al menos temporalmente, pues se quemaría.
  • Si tienes un cactus cuyo tallo se ha doblado debido a la falta de luz, y que por lo tanto ha perdido grosor y está más débil, has de cortarlo por donde se dobló y poner pasta cicatrizante para sellar la herida.

No has de ponerlos expuestos al Sol directamente si no están acostumbrados

Es un error comprar cactus y ponerlos en un lugar soleado sin más. Esto se puede hacer, pero solo si ya estaban expuestos al Sol, pero si no, nos arriesgamos a que al día siguiente amanezcan con quemaduras, especialmente si los hemos adquirido en verano. Por ello, lo mejor es tener paciencia, y aclimatarlos poco a poco.

Y, ¿cómo se hace eso? Es muy sencillo si se siguen estos pasos:

  1. Primera semana: se dejan en un lugar en el que haya mucha claridad, pero no les tiene que dar en ningún momento el sol directo. Así les damos tiempo a que se acostumbren a su nuevo hogar.
  2. Segunda semana: durante todos los días los colocamos en una zona en la que sí reciban la luz de forma directa, una media hora o una hora como máximo. Hay que hacerlo cuando el Sol no caliente tanto, por la mañana temprano o al atardecer.
  3. A partir de la tercera semana: aumentaremos el tiempo de exposición al sol en 30-60 minutos cada siete días.

Sabremos que tenemos que ir más despacio si vemos que los cactus se queman con rapidez. Ahora bien, también te digo que una pequeña quemadura no supone un problema. Por supuesto, lo ideal es que no tuviera ninguna, pero tenemos que tener claro que estamos acostumbrándolos a estar en un lugar soleado cuando hasta ahora habían estado en sombra o en interior, por lo que no nos debe de extrañar que sufran algún daño menor.

La tierra tiene que ser ligera y facilitar la salida del agua

Los cactus necesitan tierras ligeras

Los suelos muy compactos y/o pesados son un peligro para las raíces de los cactus. No solo no pueden crecer con normalidad, sino que además, cuando la tierra está seca no llega bien a ellas, y cuando está húmeda permanece en ese estado demasiado tiempo, pues los rayos solares no pueden llegar bien hasta el fondo.

Por consiguiente, lo más aconsejable es que si vamos a cultivarlos en macetas les pongamos una mezcla de turba con perlita a partes iguales, o pómice. Otra opción es comprar un sustrato que ya esté preparado, pero solo si es de buena calidad, como este.

En el caso de que queramos plantarlos en el jardín, es importante que nos aseguremos de que el suelo es el adecuado. Para eso, haremos un agujero de unos 30 x 30 centímetros, y lo llenaremos de agua. Luego, calculamos el tiempo que tarda en absorberla. Si es apto para los cactus, veremos que no tarda más que unos pocos minutos; pero si tarda más, lo ideal será hacerlo más grande, de 1 x 1 metro, colocar una capa de unos 30-40 centímetros de arlita o greda volcánica, y terminar de rellenarlo con una mezcla de turba con perlita a partes iguales.

Las macetas tienen que tener agujeros en su base

Si se plantan en macetas sin agujeros, los cactus morirán. Esto es así. Y es que estas plantas no toleran el encharcamiento, y si tienen agua estancada en las raíces, se pudrirán. De hecho, es por este motivo por el que tampoco es buena idea ponerles un plato debajo de las macetas con agujeros, salvo que se escurran después de haberlos regado.

Por eso, si nos regalan una maceta sin agujeros, es mejor que les hagamos al menos uno, o si no sabemos cómo, que las utilicemos para poner plantas artificiales.

Los cactus necesitan agua y humedad

Si los tenemos en maceta, el riego es una tarea que tendremos que hacer durante toda su vida; y si están en el suelo también habrá que regarlos de vez en cuando si el clima es muy seco. Se dice que estas plantas resisten la sequía, pero lo que no te dicen es que para que así sea es importante que la humedad ambiental sea alta.

Por ejemplo, yo vivo a pocos kilómetros del mar, y la humedad siempre es muy alta, por encima del 50%. Sea invierno o verano, las plantas amanecen mojadas a diario. Esta agua les viene muy bien a los cactus, pues gracias a ellas se mantienen hidratados. Lo mismo ocurre en sus lugares de origen.

Ahora bien, cuando esto no ocurre, pasan mucha sed, sus cuerpos se empequeñecen y, si no actuamos a tiempo, se mueren. ¿Cómo hacer para que estén sanos? Para ello, te aconsejamos lo siguiente:

  • Riega cuando la tierra esté completamente seca. Usa un medidor de humedad de la tierra como esta si tienes dudas.
  • Comprueba qué grado de humedad hay en tu zona, ya sea con una estación meteorológica o en una web del tiempo, como la de la AEMET si estás en España.
    • Si la humedad es inferior al 50%, coloca recipientes con agua alrededor si está dentro de casa, o pulveriza con agua el cactus si lo tienes en el exterior al atardecer, cuando ya no le dé el sol directamente.
    • Si la humedad es superior al 50%, te aconsejamos plantar tu cactus en sustratos arenosos, como el pómice para evitar que se pudran.

Has de abonar tus cactus en primavera y verano

Los cactus necesitan nutrientes para florecer

Además de agua, tus cactus necesitarán nutrientes para mantenerse fuertes y sanos. Pero se deben usar abonos o fertilizantes específicos para estas plantas, como este, ya que no todos los que se encuentran a la venta en los viveros nos servirán.

Es importante que se usen siguiendo las indicaciones del envase, de lo contrario no nos serán útiles; es más, si sobrepasamos la dosis indicada, las raíces se quemarían y el cactus no sobreviviría.

No les puede faltar espacio para crecer

Tanto si los vas a tener en el jardín como en maceta, se han de conocer las dimensiones que tendrán una vez que sean adultos para así saber dónde plantarlos exactamente. Por ejemplo, los Echinocactus grusonii (más conocidos como asiento de la suegra o barril de oro) se suelen vender muy jóvenes en macetas de 5,5-8,5 centímetros de diámetro, pero con el tiempo puede llegar a medir 1 metro de alto por unos 60 centímetros de ancho. Si a esos cactus no los cambiamos de maceta cada cierto tiempo, o si no lo plantamos en el suelo lo antes posible, no va a crecer bien y podría debilitarse.

Así pues, si tenemos cactus en macetas tenemos que trasplantarlos en primavera cuando las raíces asomen por los orificios de drenaje, o cuando veamos a simple vista que ya la han ocupado toda y no pueden seguir creciendo. Y si van a estar en el jardín, se debe hacer también en primavera, con cuidado para que ni el cactus ni tú mismo sufráis daños.

Con esta información, espero que puedas cuidar aún mejor de tus cactus.


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