Por qué se le caen las hojas al ficus

Los ficus pierden las hojas pronto en interior

Los ficus son árboles que suelen cultivarse mucho en interiores. Son plantas grandes, de aspecto exótico, que sin embargo no son tan fáciles de cuidar como se puede pensar en un primer momento. De hecho, uno de los problemas más habituales que suelen tener dentro de las viviendas es la caída de las hojas, propiciada por la falta de luz, el mal riego u otros factores.

Es una pena, ya que si no se toman medidas a tiempo las plantas no saldrán adelante. Así que si quieres saber por qué se le caen las hojas al ficus y qué hacer para evitar que empeore su situación, a continuación te lo explicamos.

Falta de luz

La falta de luz suele ser la causa más común. El ficus es una planta que necesita mucha claridad para que pueda crecer correctamente. Por eso, se ha de poner en la habitación en la que haya ventanas por las que entre luz procedente del exterior; de lo contrario se le empezarán a caer las hojas.

Y si ya tiene problemas, se tendrá que cambiar de sitio. Seguramente en el lugar donde esté no recibe la luz que necesita. En el caso de que vivamos en una casa, piso o apartamento con poca luz, será muy recomendable conseguir una lámpara LED de crecimiento especialmente diseñada para las plantas, como esta:

¿Qué tiene de bueno? Pues no solo que emite la luz idónea para la planta, sino que además tanto la altura como el propio soporte de las bombillas son regulables. Funciona con electricidad, y tiene una potencia de 80 vatios. Consíguela ya y verás cómo tu ficus poco a poco se va recuperando.

Corrientes de aire

El Ficus en interior sufre mucho las corrientes de aire

Las corrientes de aire son otra de las causas que pueden hacer que el ficus se vaya quedando sin hojas. Si en la habitación en la que está se encuentra cerca del aparato del aire acondicionado, ventiladores, o incluso de ventanas que permanecen abiertas, las hojas se secan y caen. Por este motivo, se debe llevar la planta lejos de dichos aparatos.

Has de tener en cuenta que las corrientes de aire hacen que el ambiente sea seco, es decir, que la humedad ambiental baje. Ante esta situación, la planta no puede hacer nada, pues sus hojas pierden agua más rápido de lo que los vasos conductores son capaces de llevarle. Es por ello por lo que el primer síntoma de que algo va mal son las puntas de las hojas, las cuales se vuelven marrones, pues son las primeras en recibir el impacto del aire generado por los aparatos antes mencionados.

Sustrato inadecuado

El ficus debe crecer en una tierra ligera y rica en nutrientes. Cuando se planta en un sustrato compacto, el aire apenas puede circular entre los granitos que lo forman, por lo que al regar, las raíces tienen problemas para respirar con normalidad. Si además esa tierra permanece húmeda mucho tiempo, al final las moléculas de oxígeno desaparecen, y entonces la planta se ahoga.

Por consiguiente, si se tiene en un sustrato inadecuado, se debe de cambiar lo antes posible por otro de calidad, como por ejemplo los de las marcas Westland o Flower.

Ambiente seco

Los ficus en interior necesitan humedad

Cuando la humedad ambiental del interior es muy baja durante todo el año, es decir, cuando se mantiene al 50% o menos, las plantas tropicales y subtropicales, entre ellas los ficus, lo pasan mal y pueden dejar caer las hojas aunque estén aparentemente verdes y sanas.

Por este motivo, es importante averiguar si dentro de casa la humedad es alta, por encima del 50%, por ejemplo comprando una estación meteorológica, y si no lo es, entonces pulverizamos la planta con agua destilada o de lluvia una vez al día.

NO se deben pulverizar aquellas plantas que estén en ambientes húmedos, puesto que favoreceríamos la propagación de hongos.

La maceta no tiene agujeros

Lo sé: las macetas que no tienen agujeros son muy bonitas. Pero son un peligro para las plantas. No son nada prácticas; al contrario: el agua se queda estancada, muy cerca de las raíces, las cuales terminan ahogadas. Por eso, si tu ficus está en una, no dudes en plantarlo lo antes posible en un recipiente con orificios en su base.

También te recomiendo aplicarle fungicida que lleve cobre, ya que los hongos patógenos adoran los ambientes húmedos y cálidos, así como a las plantas débiles, por lo que debes evitar que tu ficus tenga problemas más serios y termine muriendo.

Tiene un plato debajo de la maceta

Aunque tengas tu ficus en una maceta con agujeros, si le dejas el plato sin escurrir, las raíces también se ahogan con el tiempo. Así que no dudes en escurrirlo siempre, después de cada riego.

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Falta de riego

Pasar sed es algo que no gusta a nadie. Las plantas reaccionan de distintas formas: plegando sus hojas, dejando de alimentar a las más nuevas, y también dejando caer algunas. Los ficus no son árboles que necesiten un riego frecuente, pero tampoco debemos de cometer el error de no regarlos nunca.

Así que si vemos que las hojas más nuevas se ponen amarillas y/o caen, y tendremos que sospechar que la planta necesita agua. Para cubrir sus necesidades hídricas, la regaremos. Echaremos agua hasta que la tierra quede completamente húmeda, y salga por los agujeros de drenaje.

Exceso de riego

La cal del agua es perjudicial para muchas plantas

El exceso de agua es algo que tenemos que evitar a toda costa. De verdad, es muy difícil recuperar una planta que se está ahogando, ya que está tan debilitada que los hongos patógenos no tardan mucho en aparecer, y contribuir así a la pudrición de las raíces. Aunque existen productos anti – hongos, los fungicidas, estos solo son realmente eficaces cuando la enfermedad está en sus inicios, es decir, cuando el sistema radicular aún no ha sufrido mucho daño.

Claro que esto es difícil saberlo, pues las raíces crecen en la tierra y no se ven a simple vista, pero si ves que las hojas de tu ficus empiezan a tener manchas de color verde oscuro/marrones/negruzcas que empiezan en los márgenes de las mismas, y que aumentan rápido de tamaño, probablemente esté recibiendo más agua de la que necesita.

Lo podrás confirmar comprobando la humedad de la tierra, ya sea introduciendo un palo delgado de madera, o utilizando un medidor de humedad del suelo como este. Pero eso sí, si optas por este último, ten en cuenta que no es más que una guía: para saber más o menos seguro si la tierra está húmeda o no, has de introducir el sensor hasta el fondo, puesto que las capas superficiales se secan más rápido que el resto.

Plagas

En sus etapas iniciales, las plagas no causan la caída prematura de las hojas. Dicho de otra forma: un solo pulgón, una araña roja, una cochinilla, o un trip por ejemplo, no hará que tu ficus se quede sin hojas. Pero la situación, por desgracia, cambia rápido: en cuestión de pocos días lo que empezó siendo un solo insecto, acaba siendo una colonia. Se multiplican con rapidez, y no solo eso: sino que producen muchos descendientes. Y claro, todos se alimentan de la savia de la planta.

¿Qué hacer? Tratar el ficus cuanto antes. Lo primero que puedes hacer es limpiarle las hojas con agua sin cal, o en su defecto agua dulce (apta para consumo humano). Si lo hicieras con agua rica en cal, esta se posaría sobre los poros de las hojas y les impediría realizar sus funciones con normalidad.

Una vez que estén limpias, hay que proceder a tratarlas, ya sea con un insecticida polivalente como este que se vende listo para usar, o mejor aún con productos caseros y/o ecológicos, como la tierra de diatomeas de la cual te hablamos en este vídeo y que puedes comprar aquí:

Falta de espacio

Riegas bien a tu ficus, tiene suficiente luz,… pero igualmente sus hojas se caen. ¿Por qué? Bueno, si todo está bien, o aparentemente bien, te has de preguntar si la planta necesita una maceta más grande. No solemos acordarnos de trasplantar las plantas de interior, pero es algo que tenemos que hacer de vez en cuando.

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Las raíces se quedan sin espacio, y llega un momento en el que salen por los agujeros de la maceta, o bien empiezan a crecer rodeando el interior de la misma… hasta que al final agotan la tierra. Cuando sacas del recipiente una planta que ha hecho esto último, no ves un cepellón de tierra y raíces, sino solo de raíces. Es algo que llama mucho la atención, y también algo que debemos evitar.

Por eso, echa un vistazo a la base de la maceta de tu ficus cada 2 o 3 años, y plántalo en una maceta más grande si se queda sin espacio.

Ahora que ya sabes por qué se le caen las hojas al ficus, esperamos que puedas recuperar tu planta.


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