El precio del aguacate vivió durante 2025 una etapa complicada para muchos agricultores, marcada por una notable bajada en lo que se paga por kilo en las zonas productoras. La combinación de buenas condiciones climáticas y un fuerte incremento de la cosecha ha presionado a la baja las cotizaciones en origen, hasta niveles que muchos productores consideran insuficientes para cubrir los costes.
Aun así, los agricultores miran al nuevo año con cierta prudente esperanza. Tras una campaña con sobreoferta de fruto y menores ingresos, las expectativas están puestas en que el mercado se reequilibre poco a poco y se recupere parte del valor perdido, permitiendo sostener la rentabilidad de las explotaciones y evitar que el cultivo de aguacate se convierta en una actividad a pérdidas.
Causas de la caída reciente del precio del aguacate
En 2025, productores de aguacate de municipios como Ocuituco, en el estado de Morelos (México), explicaron que el descenso del precio tuvo un origen muy claro: una campaña especialmente abundante gracias a un temporal favorable. Es decir, el clima acompañó, los árboles cargaron bien y la cosecha fue mucho mayor de lo habitual.
Esa abundancia de fruta se tradujo en una sobreproducción respecto a la demanda efectiva, lo que en la práctica significa más aguacate del que el mercado podía absorber a precios altos. Cuando ocurre este desajuste, los compradores tienen mayor margen para negociar a la baja y los precios en origen tienden a desplomarse, como ha sucedido en este caso.
Los propios agricultores detallan que, durante buena parte del año, el kilogramo de aguacate se pagó entre 25 y 30 pesos, una cifra que, según señalan, complica bastante cubrir gastos como riego y fertilizantes, mano de obra, transporte y mantenimiento de las plantaciones. En zonas productoras pequeñas o medianas, donde no siempre se cuenta con grandes volúmenes ni contratos estables, esta caída se nota aún más.
La situación ha puesto de relieve lo vulnerable que puede ser el precio del aguacate cuando hay picos de producción. En campañas de gran cosecha, si no se acompaña con una buena planificación comercial, acuerdos de exportación o sistemas de almacenamiento y transformación, el excedente de fruta termina empujando los precios a niveles muy bajos para el agricultor.

Impacto en los productores y en la economía local
El sector afectado en mayor medida está formado, sobre todo, por productores ubicados en zonas altas y rurales, como la parte serrana de Morelos, donde el aguacate se ha convertido en uno de los cultivos de referencia. Allí, muchas familias dependen en buena medida de lo que obtienen cada campaña para mantener su economía doméstica.
Cuando el precio en campo se mantiene demasiado bajo, el margen para el agricultor se reduce a la mínima expresión. Esto puede provocar que se aplacen inversiones necesarias en la finca, como podas, renovación de árboles o mejora de sistemas de riego, lo que a medio plazo puede afectar tanto al rendimiento como a la calidad del fruto.
Además, una campaña con precios flojos suele traducirse en menos empleo eventual en tareas de recolección y manejo, ya que muchos productores optan por ajustar costes donde pueden. Esto repercute también en la economía de las localidades cercanas, donde el ingreso de jornaleros y pequeños propietarios se deja notar en comercios y servicios.
En zonas donde el aguacate compite con otros cultivos (cítricos, frutales de hueso u hortalizas, por ejemplo), una temporada con ingresos por debajo de lo esperado puede llevar a algunos agricultores a replantearse la superficie dedicada al fruto. Sin embargo, cambiar de cultivo tampoco es una decisión sencilla ni inmediata, y muchas veces implica inversiones adicionales y nuevos riesgos.
Perspectivas de recuperación del precio del aguacate
Pese al escenario vivido en 2025, los productores mantienen cierta confianza en que, a lo largo de este año, el precio del aguacate experimente una recuperación gradual. No se espera un rebote brusco, pero sí una mejora progresiva a medida que la oferta se ajuste y se estabilice el mercado.
Esta posible mejora se apoyaría en varios factores: en primer lugar, es probable que no se repitan las mismas condiciones de sobreproducción si la climatología cambia ligeramente o si algunos agricultores reducen su carga de fruto mediante podas o aclareos. En segundo lugar, el consumo de aguacate sigue siendo elevado en muchos mercados, tanto en fresco como destinado a la industria (salsas, preparados, guacamole, procesados), lo que mantiene un suelo de demanda interesante.
Además, tanto en América Latina como en Europa, el aguacate Hass se ha consolidado como un producto habitual en el cesto de la compra. Aunque el precio para el consumidor final pueda moverse al alza o a la baja según la temporada, la presencia del fruto en supermercados y fruterías ya no es algo puntual, sino constante, lo que ayuda a absorber parte de la producción disponible.
Para que la recuperación de precios llegue realmente al agricultor, será clave que las cadenas de intermediación ajusten sus márgenes y que se mejoren los canales de comercialización. En regiones productoras se está hablando de reforzar cooperativas, acuerdos de venta conjunta o incluso proyectos de exportación directa para reducir la dependencia de unos pocos compradores.
Qué puede ocurrir en España y Europa con el precio del aguacate
La situación vivida por productores latinoamericanos sirve como referencia para entender mejor lo que podría pasar en mercados como España o el resto de Europa, donde el consumo de aguacate no ha parado de crecer en los últimos años. Aunque los datos concretos varían por país, la dinámica básica es similar: cuando hay mucha oferta internacional, los precios tienden a comprimirse.
En España, zonas como Málaga, Granada o parte de la Comunidad Valenciana han apostado fuerte por el cultivo de aguacate, tanto para abastecer el mercado nacional como para la exportación a otros países europeos. Si coinciden grandes volúmenes de producción local con picos de entrada de fruta importada, se puede generar una presión a la baja en las cotizaciones, especialmente en los momentos de mayor cosecha.
Por eso, muchos expertos recomiendan a los agricultores españoles estar atentos a lo que sucede en grandes países exportadores de aguacate. Cuando hay sobreproducción en origen, una parte de ese excedente termina en Europa, afectando a los precios que se pagan en los mercados mayoristas y, por extensión, a lo que cobra finalmente el productor europeo.
Al mismo tiempo, el interés del consumidor europeo por productos frescos y saludables sigue jugando a favor del aguacate. A poco que se mantenga una demanda firme en los supermercados, cualquier ajuste de la oferta puede traducirse en una cierta recuperación de precios, especialmente en las categorías de mayor calidad o en fruta certificada con sellos de producción sostenible.
Retos para estabilizar el precio del aguacate
Los productores coinciden en que uno de los grandes desafíos del sector es reducir la dependencia de las subidas y bajadas bruscas de precio de una campaña a otra. Para ello, se plantean diferentes vías que van desde la planificación agronómica hasta la estrategia comercial y logística.
Una de las claves pasa por escalonar la producción y la recolección en la medida de lo posible, de forma que no todo el volumen llegue al mercado al mismo tiempo. Mediante variedades con distinta fecha de maduración, podas adecuadas y manejo del riego, se puede repartir la oferta en un periodo algo más amplio, evitando picos muy concentrados.
Otro aspecto importante es avanzar en proyectos de transformación del aguacate en origen, como la elaboración de aceites, purés, salsas o productos congelados. Cuando existe una industria capaz de absorber parte del excedente, se reduce la presión sobre el mercado de fruta fresca y se abren nuevas vías de ingresos para los agricultores.
Por último, la mejora de la información de mercado resulta esencial. Contar con datos más actualizados sobre precios, volúmenes y destinos ayuda a tomar decisiones más ajustadas, ya sea para adelantar o retrasar una parte de la cosecha, buscar nuevos compradores o negociar condiciones de venta más estables.
El comportamiento reciente del sector muestra hasta qué punto los cambios de oferta y demanda afectan tanto a nivel local como internacional. Tras una campaña marcada por la sobreproducción y las cotizaciones bajas en origen, los productores esperan que la situación se vaya corrigiendo a lo largo de este año, con un mercado algo más equilibrado que permita cubrir los costes de cultivo y mantener la viabilidad económica de las explotaciones, tanto en los países de origen como en regiones europeas donde el aguacate se ha convertido en un cultivo cada vez más presente.