Preocupación por el césped del Monumental tras los shows de AC/DC

  • El césped del Monumental quedó muy dañado tras los conciertos de AC/DC, con amplias zonas amarillas y marrones.
  • La combinación de lluvias, humedad y el uso prolongado de cobertores habría afectado de forma notable al campo de juego.
  • Surgen dudas sobre el rendimiento del sistema de césped híbrido y sobre el nivel de protección implementado por la productora.
  • River acelera los trabajos de recuperación con un calendario apretado y el Superclásico en el horizonte.

césped del Monumental tras conciertos

El estado del césped del Estadio Monumental tras los conciertos de AC/DC ha encendido las alarmas en Núñez. A pocos días de una seguidilla de partidos clave, el terreno de juego que suele ser uno de los mejores de Sudamérica muestra un deterioro muy por encima de lo habitual, algo que ya ha generado debate entre aficionados, especialistas y responsables de la organización de los eventos.

Lejos de la clásica postal de un campo verde y uniforme, la imagen actual del césped presenta grandes sectores amarillentos y marrones, marcas profundas y zonas castigadas justo donde se instaló el escenario para los recitales. Todo ello en un contexto de lluvias, humedad elevada y una carga de uso poco habitual para la cancha de River Plate.

Cómo quedó el campo tras los shows

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Las fotografías difundidas por medios y periodistas partidarios de River permiten apreciar con claridad que la cancha quedó muy maltratada tras los primeros dos conciertos de AC/DC. La cabecera Sívori conserva algunos sectores más verdes, pero, según se describe, cerca de tres cuartas partes del campo muestran una tonalidad amarillenta o marrón, con el piso visiblemente castigado.

En la zona de la tribuna Centenario, donde se montó el escenario principal, el daño se aprecia todavía más: el suelo aparece muy marcado, con surcos y compactación, y el pasto prácticamente desaparecido en varios tramos. Esa área, clave desde el punto de vista futbolístico, es hoy uno de los focos principales de preocupación para el cuerpo técnico y los responsables del mantenimiento.

Según detallan fuentes cercanas al club, el problema no se limita a la apariencia. Las lluvias recientes, la humedad y la permanencia prolongada del césped bajo cobertores especiales durante los espectáculos generaron un cóctel desfavorable: falta de aireación, menos luz, mayor temperatura bajo las mantas y, como resultado, un deterioro que supera lo que se había calculado de antemano.

Si bien en River se contemplaba que, tras varios días de montaje, recitales y desmontaje, el campo no estaría en su versión más vistosa, lo que se observa ahora va más allá del desgaste previsto. Distintas fuentes coinciden en que el terreno “quedó prácticamente todo amarillo” y que hará falta un trabajo intenso para devolverle un aspecto aceptable para la competición profesional.

En paralelo, se recuerda que el Monumental viene de una reforma profunda que aumentó su capacidad y lo transformó en uno de los estadios más modernos de Sudamérica. Ese salto de calidad lo convirtió también en un destino muy codiciado para artistas internacionales, con AC/DC como uno de los casos más representativos por la relación especial que la banda mantiene con Argentina y con este escenario en particular.

La mirada puesta en la recuperación

Mientras se terminan de desmontar el escenario y los cobertores, en Núñez ya se han activado trabajos de recuperación específicos sobre el césped. La intención es aprovechar al máximo los días disponibles para que el campo llegue en condiciones lo más cercanas posible al próximo compromiso de local, en el que River recibirá a Belgrano de Córdoba por el Torneo Apertura de la Liga Profesional.

El calendario no da respiro: además del torneo local, el equipo afronta la Copa Sudamericana y el siempre exigente cruce ante Boca, por lo que la situación del césped deja de ser un tema meramente estético para transformarse en un factor deportivo de peso. El rendimiento del equipo, el tipo de juego que propone el entrenador y hasta el riesgo de lesiones pueden verse afectados por un terreno en malas condiciones.

Según trascendió, la planificación incluye resiembras puntuales, aireación, fertilización y distintas tareas de mantenimiento intensivo que se irán adaptando en función del clima y de cómo responda el suelo tras la retirada completa de las estructuras de los conciertos. También se evalúa la posibilidad de ajustar la carga de trabajo diario del campo para no sobreexigirlo en estas primeras semanas posteriores a los shows.

Los hinchas, por su parte, siguen con atención cada imagen que se publica del estadio. En redes sociales se multiplican fotos y comentarios sobre el estado del césped, con posiciones que van desde la comprensión ante la exigencia de los eventos hasta la preocupación por la magnitud del daño que hoy se ve en la superficie de juego.

En la dirigencia admiten que, más allá de lo económico y del prestigio que supone albergar a grandes bandas, la prioridad debe seguir siendo el uso deportivo del estadio. Por eso, el éxito de este plan de recuperación en las próximas semanas será clave para que el Monumental pueda compatibilizar en la práctica sus dos grandes funciones: casa de River y gran plaza de conciertos internacionales.

Un debate que vuelve en Núñez

La situación actual ha reabierto un debate que ya se había planteado en otras ocasiones: hasta qué punto el césped del Monumental puede soportar una agenda tan cargada de eventos sin que se resienta su calidad. La discusión afecta tanto a lo deportivo como a la gestión del estadio y a los acuerdos con las productoras.

En el centro de la polémica aparece de nuevo el sistema de césped híbrido instalado en el Monumental, una tecnología que combina pasto natural con fibras sintéticas para mejorar la resistencia al desgaste y a condiciones climáticas adversas. Desde River se había destacado en varias oportunidades la capacidad de este sistema para soportar un uso intensivo, algo que ahora se ve cuestionado por las imágenes que dejó la serie de conciertos.

No son pocos los que se preguntan si el problema se debe únicamente a la exigencia extraordinaria a la que fue sometido el campo o si, además, hubo fallos en la forma de protegerlo. En este punto entra en escena la organización de los recitales, a cargo de la productora DF Entertainment, y el tipo de cobertores que se utilizaron para resguardar el terreno.

Fuentes vinculadas al mantenimiento del Monumental señalan que el nivel de protección implementado durante los shows podría no haber sido el ideal para un uso tan intensivo. Se analiza si los materiales empleados cumplieron con los estándares previstos en el acuerdo y si la planificación general fue suficiente para minimizar el impacto sobre el césped en un contexto de lluvias y humedad.

Desde el club, además, se remarca que existe una cláusula específica en el contrato con la productora que fija una calidad determinada para el cobertor utilizado sobre el campo. Una vez concluidos todos los conciertos de AC/DC y desmontadas las estructuras, en Núñez evaluarán con detalle el estado final de la cancha y, si corresponde, definirán qué medidas tomar a partir de lo que se observe en el terreno de juego.

Este episodio vuelve a poner sobre la mesa una cuestión de fondo: cómo compatibilizar el uso del estadio como gran recinto de espectáculos y, al mismo tiempo, preservar un césped de nivel profesional. La experiencia del Monumental, similar a la de otros grandes estadios europeos que también alojan conciertos masivos, servirá para ajustar protocolos y, llegado el caso, renegociar condiciones de protección y tiempos de descanso del campo.

Al final, lo que hoy se ve en el césped del Monumental después de los shows de AC/DC funciona como una señal de alerta para todos los implicados. El daño visible obliga a revisar procedimientos, reforzar controles y afinar la coordinación entre club, especialistas en mantenimiento y productoras, con el objetivo de que el estadio pueda seguir siendo un referente tanto en lo futbolístico como en lo musical sin que una actividad termine pasando factura de forma tan evidente a la otra.