Qué es un herbario

Los jardines botánico son herbarios

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué se crearon los jardines botánicos? No son meramente decorativos. Se trata de herbarios que albergan diversas especies de plantas con el fin de realizar estudios e investigaciones en diferentes ámbitos. Si no sabéis qué es un herbario, os recomiendo que sigáis leyendo.

El mundo de la botánica es muy amplio y un buen lugar para aprender más sobre las plantas son los herbarios. Vamos a explicar qué son, para qué sirven, cómo crear uno y los tipos diferentes que existen.

¿Qué es y para qué sirve un herbario?

Para entender qué es un herbario, lo debemos imaginar como un museo botánico

Primero vamos a aclarar la pregunta de qué es un herbario. Se trata de una colección de plantas o partes de ellas que están conservadas, secadas e identificadas que cuentan con información crítica, del recolector y del lugar y de la fecha de su recolección. Aunque este término se refiere principalmente a la colección de plantas secas en sí, también se le denomina herbario al espacio físico en el que se encuentra dicha colección.

Generalmente, las colecciones más grandes se suelen encontrar en instituciones de investigación, como por ejemplo departamentos universitarios o jardines botánicos. Suelen basarse en el trabajo recolector llevado a cabo por sus investigadores y se suman los intercambios realizados con instituciones similares.

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Además, una parte importante de toda la investigación botánica se debe al material vegetal que se encuentra en los herbarios, especialmente todas aquellas relacionadas con la taxonomía de las plantas. No obstante, también resulta útil para estudios biogeográficos, florísticos e incluso moleculares.

Utilidad

Hablando de qué es un herbario ya hemos mencionado que su función es de gran importancia para diversos estudios e investigaciones. No obstante, podemos destacar un total de tres puntos más en cuanto a su utilidad:

  • Ayudan a conocer la flora local, regional, nacional e internacional.
  • Conservan ejemplares de vegetales endémicos que están en peligro de extinción.
  • De manera formal e informal, los herbarios educan a las personas sobre la diversidad y la importancia de las plantas.

¿Cómo se hace un herbario?

Para hacer un herbario debemos tener en cuenta varios requisitos

Antes de crear un herbario, debemos ser conscientes de lo que implica. Hay que buscar la plantas, recolectarlas, prensarlas, secarlas y finalmente hacer el montaje. Mediante este proceso, podemos familiarizarnos con la diversidad de colores, texturas y formas de los vegetales. Además, aprenderemos a diferenciar las distintas especies. Como ya sabemos qué es un herbario, podemos dar por hecho que para cada herbario se recolectan plantas afines al proyecto. Es decir: Si queremos hacer un herbario de plantas medicinales, por ejemplo, sólo debemos recolectar aquellos vegetales que formen parte de esta categoría.

También debemos tener en cuenta que es necesaria una seria de materiales y utensilios para poder llevar a cabo la creación de nuestro herbario. A continuación encontraremos una lista del equipo:

  • Cartón corrugado
  • Prensa botánica
  • Secadora
  • Papel de periódico
  • Machete
  • Tijeras
  • Lápiz (nunca se debe utilizar un bolígrafo, ya que la tinta podría borrarse en caso de lluvia)
  • Bolsas grandes de plástico
  • Cuaderno de notas

Requisitos

A la hora de colectar las plantas, es muy importante que tengan tallo, flores o frutos en buen estado y hojas. Estas estructuras son las que nos permitirán identificar a las diferentes especies, por lo que son imprescindibles para un buen herbario. No obstante, en el caso de las orquídeas y los helechos, también es necesaria la raíz, retirando toda la tierra posible.

Además, cada ejemplar debe tener un tamaño de unos 30 centímetros. En el caso de que sean más grandes, se deberán dividir en tres partes con el fin de ajustarlas a las medidas. Por el contrario, si las plantas son más pequeñas, lo ideal sería colectar varios ejemplares. En cuanto al número, lo habitual es coger entre tres y cinco muestras por cada especie.

Otro requisito con el que debemos cumplir son las etiquetas. Cada ejemplar debe llevar una con un número que debe coincidir con nuestras notas de la libreta de campo. Para cada una de las plantas debemos anotar lo siguiente:

  • Número correspondiente de la planta
  • Nombre común
  • Nuestro nombre, o el del colector
  • Localidad en la cual se recolectó
  • Fecha de colecta
  • Información adicional sobre el lugar, como el clima o la altitud
  • Ecología de las plantas
  • Color de la flor y/o fruto
  • Tipos de hojas y tallo
  • Tipo de suelo
  • Vegetación (selva, bosque, acahual, etc.)

Lo más aconsejable es prensar las plantas recolectadas cuanto antes, a ser posible el mismo día. No obstante, si no podemos realizar este trabajo al momento, debemos usar bolsas de plástico grandes para guardar los ejemplares en ellas y procurando que la bolsa se mantenga cerrada. Así intentaremos mantener la humedad a un nivel alto para que las plantas no se marchiten. A la hora de prensar, debe ser lo más exacto posible al estado natural de la planta. Es decir, la disposición del tallo con sus flores, frutos y hojas debe reproducir al vegetal.

¿Qué tipos de herbarios hay?

Existen diferentes tipos de herbarios

Ahora que ya sabemos qué es un herbario y cómo hacer uno, vamos a ver los diferentes tipos que existen. Se pueden clasificar según los especímenes que albergan:

  • Herbarios internacionales: Estos albergan floras provenientes de todo el mundo.
  • Nacionales: Contienen especímenes de un país en concreto.
  • Regionales y locales: Aquí se pueden encontrar floras de una región, provincia o área específica.
  • Herbarios de enseñanza: Estos están adscriptos a instituciones educativas. En estos herbarios, los estudiantes guardan sus colecciones.
  • Herbarios de investigación: Contienen especímenes de plantas que pertenecen a un campo específico del conocimiento. Esto podrían ser, por ejemplo, plantas medicinales, plantas cultivadas o familias específicas como Asteraceae o Fabaceae. También existen herbarios de investigación que albergan un grupo determinado de vegetales, como por ejemplo briófitas o plantas acuáticas.

A parte de la colección principal de especímenes secos de plantas, un herbario guarda muchas más cosas relacionadas con la botánica. Entre ellas se encuentran muestras de madera, colecciones de semillas y frutos, hongos, briófitas, fósiles e incluso material vegetal que ha sido conservado en líquidos preservativos. Además, podemos encontrar fotografías, ilustraciones, copias de especímenes o preparados microscópicos.

Por lo tanto podemos decir que un herbario es como un museo botánico. Debido a ello, siempre es un lugar muy interesante para los amantes de la fitología.


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