¿Qué necesitan las plantas para vivir?

Los helechos necesitan luz, pero no sol directo

¿Qué necesitan las plantas para vivir? Solemos pensar que agua y luz, lo cual es completamente cierto, pero… ¿algo más? La realidad es que sí. Y es que estos seres que nos alegran el jardín y/o el hogar no son tan simples como se creía; de hecho son bastante complejos como te das cuenta a medida que te adentras más y más en su mundo. Claro que, tiempo han tenido para evolucionar: ni más ni menos que unos 2.500 millones de años, desde el Proterozoico.

Hoy día hay cientos de miles de especies de plantas, clasificadas según distintas formas, siendo lo habitual hacerlo por el tipo (árboles, palmeras, cactus, trepadoras, etc.), y todas ellas tienen sus propias necesidades. Pero si tienen algo en común, aparte de su origen primitivo, es aquello que precisan del medio ambiente para vivir.

Entender las plantas puede parecer muy difícil al principio; a veces incluso te da la impresión de que tienes que estudiar la carrera de botánica para poder comprenderlas. Sin duda cuanto más se aprenda mucho mejor, y la carrera universitaria es una muy buena opción para ello, pero para cuidar bien de ellas tan solo hace falta tener curiosidad y ganas de aprender. Así pues, veamos qué necesitan para estar sanas y vivas:

Luz

Las hojas necesitan luz para realizar sus procesos

La luz del Sol es indispensable para ellas. Es algo que no les puede faltar en ningún momento, ya que la necesitan para realizar la fotosíntesis, que es un proceso por el cual convierten esa energía solar en su alimento (glúcidos y almidones sobretodo). Además, durante este proceso sus hojas absorben dióxido de carbono (CO2) y liberan oxígeno (O2), que como sabemos es un gas que nosotros necesitamos para respirar.

Pero ojo, que requieran luz no significa necesariamente que haya que ponerlas al Sol directo. Esto dependerá mucho de la planta en cuestión y de dónde se haya cultivado hasta ese momento. En líneas generales, debes saber que la gran mayoría sí quiere recibir la luz de manera directa, pero hay algunas que no: helechos, arces, bromelias (excepto las que viven en climas secos), orquídeas, etc. En caso de duda, pregúntanos 🙂 .

Agua

Las plantas necesitan agua para vivir

Sin agua ningún ser vivo podría, bueno, existir. En el caso de las plantas, les es completamente necesario ya que es un líquido que, al entrar en contacto con los minerales del suelo, hace que sean accesibles para ellas. Asimismo, no podemos olvidar que el preciado líquido está compuesto por dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno (H2O): ambos son gases que requieren para poder realizar todos los procesos con total normalidad.

Aunque no, no por más agua que les echemos estarán más sanas. Los extremos son muy perjudiciales, no solo para las plantas si no para todos. Y es que si les damos más de la que precisan, sus raíces se asfixian, literalmente; sus poros se entaponan y, como consecuencia de ello, quedan privadas de oxígeno. Los síntomas no tardan en aparecer: pudrición, hojas que se vuelven amarillas y luego marrones empezando por las más viejas, caída de flores,…

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Por el contrario, si les damos menos, el sistema radicular se reseca, se atrofia, por lo que dependiendo de la gravedad las raíces secundarias (las finitas, que son las encargadas de suministrar el agua a los tallos, hojas y demás) dejan de realizar su trabajo. Las hojas comienzan a secarse también, empezando por las más nuevas; y la planta se debilita.

NOTA IMPORTANTE: Las hojas no pueden absorber el agua directamente, por eso no hay que mojarlas pues de lo contrario se pudrirían.

Aire

El diente de león es una hierba que necesita el aire para esparcir sus semillas

El diente de león es una hierba que necesita el aire para esparcir sus semillas.

El aire… Este es un tema que suele crear mucha confusión. Las plantas necesitan aire para poder respirar, ya que les proporciona oxígeno, el cual precisan para estar vivas. Pero además, son muchas las especies que se valen del viento para que sus flores se polinicen, y/o para que sus semillas sean llevadas lo más lejos posible de sus progenitores.

Ahora, como en todo en la vida, los excesos son malos. Aquellas que viven en zonas muy ventosas han tenido que desarrollar estructuras (tronco, ramas) capaces de resistir esos vendavales. Por ejemplo, las que están en lugares con riesgo de huracanes (como la palmera cocotero por ejemplo), suelen tener hojas pecioladas, con pecíolos (el tallo que une la hoja con el tronco) algo largos y sobretodo duros, pues de lo contrario se romperían con facilidad.

Por otro lado, cuando el aire falta o es escaso, las plantas no reciben todo el oxígeno que necesitan y, por consiguiente, se debilitan y pueden morir. Por este motivo nunca hay que envolverlas con bolsas de plástico, y si se introducen en cajas es imprescindible hacerles algunos agujeritos a las mismas para que circule el aire.

Nutrientes

Raíces de los árboles

Los nutrientes se clasifican en dos tipos:

Macronutrientes

Son los que necesitan en mayores cantidades. No es que sean los más importantes -todos los nutrientes lo son-, pero sin estos sería imposible que las plantas estuvieran completamente sanas:

  • Nitrógeno: es el encargado del crecimiento de las plantas, el que crea la masa vegetal.
  • Fósforo: favorece el desarrollo de las raíces, de las flores, y de los frutos.
  • Potasio: es un regulador que se acumula en los tubérculos y frutos, a los que les da color y consistencia y les mejora el tamaño.
  • Magnesio: es esencial para que la clorofila, el pigmento verde fundamental para la fotosíntesis, se pueda producir.
  • Calcio: es importante para el crecimiento, ya que interviene en la división de las células.
  • Azufre: es esencial para la formación de la clorofila. Además, ayuda a metabolizar el nitrógeno.

Micronutrientes

Son aquellos que necesitan pero en menores cantidades. No hay que dejarlos de lado, pues su deficiencia podría causarles problemas a las plantas. Son estos:

  • Hierro: interviene en la formación de clorofila, y favorece la absorción del fósforo.
  • Manganeso: esencial también para las moléculas de clorofila, y para que se puedan producir muchos procesos enzimáticos.
  • Zinc: participa en procesos enzimáticos.
  • Cobre: es esencial para la respiración de las plantas.
  • Boro: es importante para el polen, pues favorece su producción y maduración.
  • Molibdeno: es importante para sintetizar los aminoácidos, y para que las leguminosas puedan fijar el nitrógeno al suelo a través de las bacterias simbióticas que tienen en sus raíces.
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Esperamos que hayas aprendido mucho sobre las necesidades de las plantas 🙂 .

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