
Febrero es ese mes puente entre el invierno más duro y la primavera en el que ya apetece mucho salir al jardín o al huerto, pero en el que el frío todavía puede jugarnos malas pasadas.
Aun así, es un momento perfecto para empezar a organizar siembras, podas y cuidados tanto en exterior como en interior. Si tienes dudas sobre qué plantar en febrero y qué trabajos de jardinería tocan, aquí vas a encontrar una guía muy completa y práctica.
A lo largo de este artículo vas a ver qué hortalizas, flores y frutales puedes sembrar o trasplantar según el tipo de cultivo y el clima, qué tareas conviene adelantar para preparar la primavera, cómo proteger tus plantas de las heladas tardías y qué cuidados necesitan tus plantas de interior. Todo, explicado de forma sencilla, con trucos aplicables a un huerto urbano, un jardín grande o unas pocas macetas en la terraza.
Qué plantar en febrero en el huerto
El calendario de siembra de febrero se vuelve bastante más interesante que el de pleno invierno: aumenta poco a poco la luz, el suelo empieza a templarse y se abre la puerta a cultivos de primavera, sobre todo si contamos con semilleros protegidos. Eso sí, el riesgo de heladas sigue presente, así que conviene ir con cabeza.
En este mes podemos combinar hortalizas típicas de invierno con otras que darán lo mejor en primavera y verano. La clave está en elegir bien el sistema de siembra: al aire libre, en semillero normal o en semillero protegido (interior o calefactado) para las especies más delicadas.
Hortalizas de invierno y primavera para sembrar en febrero
Entre las hortalizas que mejor funcionan en febrero están las de raíz y las de hoja, que aguantan bastante bien el frío, y aquellas que, aunque sean de calor, necesitan un desarrollo lento en semillero para llegar en plena forma a la primavera.
Siembra al aire libre
En zonas donde el suelo no se congela de forma continua y las heladas son suaves puedes empezar con siembras directas de especies bastante rústicas. Trabaja la tierra, elimina hierbas y añade algo de compost antes de sembrar.
- Rábanos: germinan rápido, soportan bien el frío y permiten hacer siembras escalonadas cada 10-15 días para tener cosechas continuas.
- Ajouno de los grandes clásicos de invierno-fin de invierno; febrero es prácticamente el límite en muchas zonas para plantarlos y asegurar una buena cabeza en mayo-junio.
- Zanahorias: variedades de raíz media como Nantes o Chantenay funcionan muy bien si el suelo está suelto y profundo.
- Remolacha: resiste bien las temperaturas frescas y permite cosechar tanto raíces como hojas tiernas.
Siembra en semillero
El semillero clásico, colocado en un lugar resguardado pero sin calefacción, es ideal para ir adelantando cultivos de ciclo medio que después trasplantaremos al exterior cuando el tiempo mejore.
- Judías: en zonas de clima suave puedes empezar a hacer semilleros para adelantarte a la primavera, siempre con buena protección contra heladas.
- Lechugas: romanas, batavias o de cogollo, se dan muy bien sembradas ahora en semillero para trasplantarlas en cuanto el terreno se templa.
- Puerros: su desarrollo es lento, por lo que es buena idea adelantarlos en semilleros profundos.
- Acelgas: soportan frío y calor, así que sembrarlas en febrero te asegura hojas frescas durante buena parte del año.
- Rúcula: crece rápido y aguanta bien el fresco, perfecta para ensaladas tempranas.
Siembra en semillero calefactado o en interior
Los cultivos de verano más sensibles al frío necesitan semilleros con temperatura estable, ya sea dentro de casa, en un invernadero o con calor de fondo. Febrero es un gran mes para empezar con ellos, sobre todo en climas mediterráneos o templados.
- Tomates: necesitan bastante tiempo desde la siembra hasta el trasplante, así que es buena idea empezar ya si puedes mantenerlos entre 18-22 ºC.
- Pimientos: su germinación es lenta y algo caprichosa; con calorcito de semillero responden mucho mejor.
- Berenjenas: muy amantes del calor, pero si las siembras ahora en interior llegarán fuertes al exterior entrada la primavera.
- Calabacines: se pueden ir adelantando a finales de mes en semillero protegido, especialmente en climas suaves.
Trasplantes de hortalizas en febrero
Si hiciste semilleros en enero o compras plantel en vivero, febrero es buen momento para trasplantar, siempre que el suelo no esté encharcado ni helado y tengas cómo resguardar los plantones.
- Lechuga: trasplanta dejando espacio entre plantas y, si hay riesgo de heladas, protégelas con túneles o manta térmica.
- Rúcula: puedes pasarla a su lugar definitivo en caballones o macetas amplias.
- Acelga: planta a marco generoso para que desarrolle buenas pencas.
- Canónigos: soportan muy bien el frío y se adaptan a macetas, mesas de cultivo y bancales.

Zonas y condiciones para sembrar en febrero
No es lo mismo planificar el huerto en el sur mediterráneo que en una zona fría de interior. Para clavar qué sembrar en febrero conviene fijarse en el clima local, la temperatura del suelo y las posibilidades de protección.
Climas donde se pueden adelantar las siembras de primavera
En regiones de invierno suave, febrero es casi el inicio extraoficial de la campaña de primavera. En otras, tocará ir más despacio y apoyarse en invernaderos o semilleros resguardados.
- Zonas de clima mediterráneo (aprox. USDA 9-10): sur y levante de la península, muchas zonas de costa… Aquí ya se pueden sembrar en semillero protegido tomates, pimientos, berenjenas y muchas flores de temporada.
- Zonas subtropicales (aprox. USDA 10-11): áreas muy cálidas como algunas zonas de Canarias o partes concretas del sur peninsular permiten incluso siembras directas al suelo de bastantes hortalizas.
- Climas templados con inviernos marcados (aprox. USDA 7-8): en la mayor parte del interior y norte necesitarás invernaderos, túneles y semilleros protegidos para arrancar antes sin que el frío arruine los brotes.
Requisitos básicos para plantar en febrero
Más allá del clima general, hay cuatro factores clave que te dirán si es buena idea sembrar o todavía toca esperar. Revisarlos te ahorrará muchas frustraciones.
- Temperatura del suelo: para siembras directas de hortalizas de hoja y raíz suele bastar con 10-12 ºC; los cultivos de calor (tomate, pimiento, berenjena) demandan más de 15 ºC en la tierra.
- Riesgo de heladas: si los meteorólogos anuncian bajadas bruscas de temperatura, prepara mantas térmicas, plásticos y túneles para cubrir cultivos sensibles.
- Horas de sol: conviene que la zona de huerto reciba al menos 6-8 horas de luz directa; si no, prioriza especies de hoja que toleran algo mejor la semisombra.
- Sustrato y humedad: las raíces jóvenes necesitan un medio aireado y con buen drenaje; evita encharcamientos y suelos apelmazados.
Tareas clave en el huerto en febrero
Además de sembrar, febrero es el mes de “poner a punto” el huerto. Tratamientos del suelo, preparación de bancales, revisión de estructuras y planificación de cultivos te ahorrarán mucho trabajo más adelante.
Preparación y mejora del terreno
Un suelo bien trabajado ahora es medio éxito asegurado para el resto de la temporada. Aunque haga fresco, conviene dedicar unas horas a estas tareas básicas.
- Remover y airear la tierra: pasa azada, horca o motoazada (si el huerto es grande) para romper la costra creada por las lluvias y el frío del invierno.
- Eliminar malas hierbas y restos de cosechas pasadas: de esta forma evitas que compitan por nutrientes y agua con tus nuevos cultivos.
- Aportar materia orgánica: añade compost, estiércol bien maduro u otros abonos orgánicos para mejorar estructura, fertilidad y vida microbiana del suelo.
- Proteger los bancales si llueve mucho: si se anuncian temporales, puedes cubrir con plástico para que el terreno no vuelva a apelmazarse.
Primeros semilleros y nuevos cultivos
Montar buenos semilleros en febrero es una de las decisiones más importantes del huerto. Muchas veces no salen a la primera, pero merece la pena insistir porque criar tus propias plantas es de lo más gratificante.
- Semilleros protegidos: usa bandejas, macetas o recipientes reciclados y cúbrelos con tapa transparente, plástico o túnel de mini-invernadero para mantener temperatura y humedad.
- Control de la humedad: el sustrato debe estar siempre ligeramente húmedo, nunca encharcado; un pulverizador suele ir mejor que un riego a chorro.
- Ventilación diurna: en días soleados, destapa un rato para evitar hongos y condensaciones; vuelve a cubrir al bajar las temperaturas.
Febrero también es un mes perfecto para introducir algunos cultivos muy agradecidos:
- Fresas: puedes renovar las plantas, dividir los estolones del año anterior y replantar en tierra o en macetas con malla antihierbas.
- Garras de espárrago: plantar las garras (raíces ya formadas) te adelanta la cosecha al menos un año frente a la siembra desde semilla.
- Patatas: febrero es ideal para las patatas tempranas en zonas templadas; es un cultivo productivo y bastante resistente.
Protección de trasplantes y cultivos jóvenes
Si hiciste semilleros muy pronto o compraste planteles adelantados, toca extremar precauciones para que no se estropeen con un golpe de frío tardío.
- Cultivos delicados como el tomate: si las plantas se quedan pequeñas en el semillero pero aún es pronto para sacar al exterior, pásalas a una maceta intermedia en interior hasta que pase el riesgo fuerte de heladas.
- Trasplantes al suelo: en cebollas, lechugas u otros plantones, viene muy bien poner acolchado oscuro (plástico negro o compost) para subir uno o dos grados la temperatura del suelo.
- Invernaderos de acordeón y mini-túneles: con unos simples arcos y plástico puedes crear un microclima que marque la diferencia entre que los plantones tiren o se queden parados.
Podas y tratamientos en frutales
Febrero es uno de los mejores momentos para podar árboles frutales, porque todavía están en reposo o empezando a mover savia, y así preparas la estructura para una buena floración y cosecha.
- Poda de frutales: aclara el interior de la copa para que circule el aire y entre la luz, controla la altura para facilitar las futuras recolecciones y elimina ramas secas o cruzadas.
- Plantación de frutales a raíz desnuda: aún se está a tiempo de plantar manzanos, perales, ciruelos y otros, que suelen ser más económicos que los de maceta y se adaptan muy bien si se plantan ahora.
- Injertos y poda de viñas: en muchas zonas se aprovecha febrero para injertar y formar las cepas antes de que broten.
- Tratamientos de invierno: mezcla aceite mineral, algún producto a base de cobre e insecticida autorizado para reducir plagas que han pasado el invierno en troncos y ramas (cochinillas, orugas minadoras, etc.).
Protección del huerto y el jardín frente al frío
Aunque los días se alargan, febrero sigue siendo un mes traicionero: una sola helada fuerte puede llevarse brotes, flores tempranas y plantones. Merece la pena adelantarse con unas cuantas medidas sencillas.
Técnicas para evitar daños por heladas
Con unos pocos recursos bien usados puedes reducir muchísimo el impacto del frío nocturno, tanto en el huerto como en las zonas ornamentales del jardín.
- Mantas térmicas o velo de hibernación: colocadas directamente sobre el cultivo o sobre arcos, retienen el calor del suelo y suavizan bastante las mínimas.
- Túneles e invernaderos de acordeón: los típicos túneles de plástico para bancales permiten cultivar antes y después de la temporada normal.
- Macetas a cubierto: las plantas en maceta sufren más el frío; siempre que puedas, acércalas a paredes soleadas, mételas en porches, garajes con luz o pequeños invernaderos.
- Protección de macetas: envolverlas con plástico de burbujas o arpillera y colocarlas sobre madera o corcho evita que las raíces se congelen por contacto directo con el suelo helado.
- Acolchado del terreno: una capa de hojas secas, paja, corteza o compost ayuda a conservar el calor en la zona radicular y limita el impacto de las heladas en bulbos y vivaces.
- Protección de brotes tiernos en ornamentales: revisa rosales, hortensias, dalias y otras vivaces que ya empiezan a brotar y cúbrelas si se anuncian bajadas bruscas.
- Arbustos y frutales jóvenes: las plantas leñosas recién plantadas son vulnerables; envolver troncos y ramas con malla de yute, cartón o fundas de invierno les da un plus de seguridad.
Preparar el jardín para la primavera
Mientras proteges del frío, también es el momento perfecto para dejar el jardín listo para explotar en primavera. Algunas labores conviene hacerlas antes de que los brotes estén muy desarrollados.
- Poda de arbustos y trepadoras caducifolias: limpia ramas secas, malformadas o débiles y revisa las sujeciones de glicinias, rosales trepadores y similares, que luego pesarán mucho en flor.
- Abonado y acolchado de árboles y arbustos: tras podar, reparte abono orgánico alrededor del tronco y entiérralo superficialmente; riega después para activarlo.
- Plantación y trasplante de árboles y setos: si el terreno lo permite, aún puedes plantar o mover ejemplares caducifolios y muchas perennifolias.
Flores, césped y plantas de flor en febrero
La primavera aún no ha llegado, pero ya se deja ver en forma de las primeras flores de temporada. Si te gusta tener el jardín lleno de color, febrero es un momento estupendo para trabajar el terreno y plantar vivaces y anuales resistentes al frío.
Plantas de flor que puedes plantar ahora
Hay un buen puñado de especies que florecen con temperaturas frescas y que puedes utilizar para anticipar el aspecto primaveral de tu jardín.
- Prímulas y violetas: dan mucha flor en condiciones de medio sombra y frío moderado.
- Ranúnculos, Bellis perennis, arabis, aubrietas, gazanias, Osteospermum: todas ellas se adaptan bien a parterres soleados o jardineras y aguantan bastante bien el fresco de finales de invierno.
Antes de plantar, eso sí, conviene preparar bien el terreno: deshierba, airea la tierra en un día seco y mezcla algo de abono orgánico como abonado de fondo para que las raíces encuentren nutrientes suficientes.
Cuidado del césped en febrero
El césped también empieza a despertar en este mes, así que es momento de darle un pequeño repaso para que arranque fuerte en primavera.
- Limpieza de malas hierbas y musgo: el invierno suele dejar zonas con musgo por exceso de humedad y poca insolación; conviene retirarlo y, si es necesario, mejorar la aireación del terreno.
- Mejora del drenaje: en áreas muy encharcadas, pincha el terreno con una horquilla o escarificador manual para facilitar la salida del agua.
- Resiembra de calvas: febrero y marzo son muy buenos meses para resembrar zonas despobladas o, si el daño es muy grande, colocar tepes nuevos.
Cultivos de invierno que se siguen cosechando en febrero
Mientras preparas la campaña de primavera, el huerto de invierno todavía tiene mucho que ofrecer. No hay que olvidarse de seguir recogiendo para que las plantas no se pasen y el espacio se libere poco a poco.
- Coles de Bruselas y puerros: muchas veces mejoran de sabor tras los primeros fríos; puedes ir cosechándolos escalonadamente.
- Acelgas y kale: siguen aportando hojas tiernas durante buena parte del invierno y el inicio de la primavera.
- Zanahorias, nabos, chirivías, apio: si el suelo no está helado, se pueden ir levantando según necesidad.
- Repollo y grelos: en algunas zonas son protagonistas de los platos fuertes del mes, así que aprovecha para cosecharlos en su punto.
Tras cada cosecha es buena idea cubrir el terreno con mulch, paja o restos de poda triturados para mantener la humedad, proteger la vida del suelo y evitar la erosión hasta que vuelvas a sembrar.
Cuidados de las plantas de interior en febrero
Mientras fuera hace frío, las plantas de interior sufren por otros motivos: falta de luz, ambientes resecos por la calefacción y, a veces, exceso de riego. Unos simples ajustes marcan la diferencia.
Luz, riego y humedad ambiental
En febrero los días siguen siendo relativamente cortos, así que tus plantas agradecerán todo el aporte de luz que puedas ofrecerles sin exponerlas a corrientes frías.
- Máxima luz natural: acerca las macetas a las ventanas más luminosas, girándolas de vez en cuando para que crezcan equilibradas.
- Riego moderado: la mayoría de especies están en reposo relativo y consumen menos agua; espera a que se seque la capa superficial del sustrato antes de volver a regar.
- Evitar encharcamientos: asegúrate de que las macetas drenan bien y vacía siempre el agua sobrante de los platos.
- Aumentar la humedad ambiental: coloca recipientes con agua cerca, agrupa plantas para crear un microclima húmedo o utiliza humidificadores; evita situarlas junto a radiadores o corrientes de aire caliente.
Nutrientes y puesta a punto antes de la primavera
Aunque muchas plantas de interior reducen su ritmo de crecimiento, otras siguen emitiendo brotes. Es buen momento para hacer una pequeña puesta a punto.
- Elimina hojas y tallos dañados: así reduces riesgo de plagas y favoreces que la planta concentre su energía en la parte sana.
- Revisa raíces y macetas: si ves raíces asomando por los agujeros de drenaje, ve pensando en un trasplante algo más adelante.
- Abonos de liberación lenta: una pequeña aportación ahora permitirá que, cuando empiece de verdad la temporada de crecimiento, las plantas tengan nutrientes disponibles sin forzarlas en pleno invierno.
Herramientas, sustratos y productos recomendados para febrero
Además de semillas y plantas, en febrero viene bien revisar el “arsenal” de herramientas y productos para no quedarte a medias cuando toque trabajar el huerto o el jardín.
Herramientas básicas de jardinería
No hace falta tener un gran equipo, pero sí unas cuantas herramientas de calidad que resistan varias temporadas sin problemas.
- Palas y azadas: imprescindibles para cavar, airear suelo y abrir hoyos de plantación.
- Rastrillos: muy útiles para nivelar la tierra, retirar piedras y restos de raíces.
- Transplantador: facilita sacar y mover plantones sin dañar el cepellón.
- Tijeras de podar: fundamentales para podas limpias en arbustos, frutales y plantas de flor.
- Regadera o sistema de riego: mejor con difusor fino para no deshacer semilleros ni compactar el sustrato.
- Guantes: protegen las manos de espinas, suciedad y pequeñas heridas.
Sustratos, fertilizantes e insecticidas naturales
La calidad del sustrato y los abonos marca una diferencia enorme en la salud de las plantas, y febrero es buen momento para ir renovando o completando existencias.
- Sustratos de calidad: busca mezclas con turba, fibra de coco, perlita o vermiculita, ligeras y bien drenantes, ideales para semilleros y macetas.
- Fertilizantes orgánicos: humus de lombriz, compost casero o guano mejoran la estructura del suelo y aportan nutrientes de forma equilibrada.
- Insecticidas naturales: jabón potásico o aceite de neem ayudan a controlar plagas de forma respetuosa con el medio ambiente.
- Semilleros biodegradables: permiten plantar el taco entero en el suelo, reduciendo el estrés del trasplante.
Si comparas fertilizantes, fíjate siempre en la etiqueta N-P-K (nitrógeno, fósforo y potasio), en si son aptos para su uso en épocas frías y en las opiniones de otros usuarios, especialmente cuando buscas productos ecológicos o específicos para ciertos cultivos.
Febrero es un mes intenso pero muy agradecido en el huerto y el jardín: mientras sigues cosechando los cultivos de invierno, vas preparando el terreno, adelantando semilleros y protegiendo los brotes que anuncian la primavera. Con un poco de planificación, buenas herramientas y algo de mimo frente al frío, tendrás medio trabajo hecho para disfrutar de una temporada larga, productiva y llena de color, tanto en el exterior como dentro de casa.
