¿Cuándo y cómo utilizar el quelato de hierro para las plantas?

Hoja clorótica

Imagen – TECNICROP

Cuando cultivamos plantas puede que en más de una ocasión nos encontremos con sus hojas amarillentas, con los nervios muy visibles. Este es un problema muy común llamado clorosis férrica, y que si no se corrige a tiempo acabaría debilitándolas hasta el mundo de que podríamos perderlas para siempre.

Para evitar llegar a esa situación lo que se hace es aportarles quelato de hierro, que lo que hará será dar a las raíces este mineral tan necesario consiguiendo así que las nuevas hojas que broten salgan con su color verde natural. Pero, ¿qué es exactamente este producto y cómo se utiliza?

¿Qué es?

El quelato de hierro es de utilidad para las plantas cloróticas

Imagen – Flickr/Scot Nelson

El quelato de hierro es un microgranulable que se disuelve en agua que se utiliza para corregir la clorosis férrica; es decir, la deficiencia de hierro en las plantas. Y es que cuando los seres vegetales empiezan a amarillear, llegando a quedarse con clorofila -sustancia verde- únicamente los nervios de la superficie, podemos dar por hecho que sus raíces no están encontrando el hierro que necesitan o, aún peor, que dicho mineral no esté disponible para ellas debido al alto pH (potencial de hidrógeno) del suelo o sustrato.

Existen diferentes tipos de quelatos:

  • EEDHA: pueden ser muy estables y muy eficientes a largo plazo, o menos estables pero tener una rápida respuesta por parte de las plantas.
  • EDDHMA, EDDHSA y EEDCHA: son muy estables. Los dos últimos se usan en fertilizantes líquidos al ser muy solubles.
  • EDTA, HEEDTA y DTPA: son poco estables, por lo que se usan en cultivos menos sensibles a la clorosis.

¿Cuándo se utiliza?

El mejor momento del día es por la mañana, justo antes de que salga el sol o cuando haya pasado poco tiempo de su salida. De esta manera, las raíces pueden aprovecharlo a lo largo del día, que es cuando más lo necesitan al crecer.

Se echa la dosis indicada en el envase del producto y se riega, de manera que la tierra o sustrato quede bien empapado.

¿Cómo se utiliza el quelato de hierro?

Va a depender mucho del producto, pero en general lo que se hace es echar una cucharada pequeña en un litro de agua, y mezclar. Luego, se riega la planta, echando la solución en el sustrato (no en la tierra).

Si es un quelato de hierro líquido se puede echar la dosis que indique el envase en el agua para regar; o bien disolviendo unos 5 mm en dos litros de agua y usarlo como abono foliar, pulverizando las hojas.

¿Dónde comprar?

Puedes conseguirlo en viveros, tiendas de jardinería y también pinchando aquí.

¿Cómo aportar hierro a las plantas de forma natural?

Una opción de conseguir que nuestras plantas dejen de tener problemas de clorosis férrica, o de evitar que vuelvan a tener, es de la de ir aportando hierro de vez en cuando, de forma natural. Para ello lo que necesitamos son clavos, tornillos, y/o varillas de hierro, y un poco de azufre (más o menos, una cucharada pequeña).

Echamos todo en un recipiente con agua, y mezclamos. Luego, llenamos un pulverizador con el líquido resultante, para luego rociar con él las plantas.

¿Qué plantas necesitan hierro?

El liquidambar no crece en suelos arcillosos

Imagen – Flickr/Salomé Bielsa

Todas las plantas necesitan hierro, en mayor o menor medida. El problema es que cuando se cultivan arces, azaleas, magnolias, gardenias,.. en definitiva, plantas ácidas, en un terreno cuya tierra tiene un pH superior a 6, y/o si se usa un agua de riego con un pH de 7 o superior, entonces van a tener carencias de este mineral.

Por eso es muy importante conocer los síntomas de la clorosis, ya que cuando les falta hierro, el crecimiento se detiene. Dichos síntomas son fáciles de distinguir: las hojas amarillean, quedando únicamente los nervios verdes.

Las hojas afectadas no volverán a su color original (y de hecho, lo más probable es que terminen cayendo), pero es de esperar que las nuevas que saque la planta estén sanas.

¿Cómo bajar el pH del agua?

Regar con un agua con un pH muy alto va a impedir que las raíces de las plantas puedan disponer de hierro. Por ello tendremos que bajarlo, hasta que esté entre 4 a 6. Hay dos maneras rápidas, seguras y eficaces de hacerlo: con limón o con vinagre.

Si vas a usar limón, probablemente tengas que echar más cantidad que si optas por el vinagre. Dependiendo de qué tipo de agua tengas, puede ser que necesites unos 100-150ml de limón, o bien unos 20ml de vinagre para bajar el pH de 1 litro de ese líquido. De todas formas, es muy importante que tengas a mano un medidor de pH, para ir comprobándolo, ya que tampoco sería bueno que el pH bajara de 4.

¿Cuál es la función que cumple el hierro dentro de la planta?

Hemos hablado de que sin hierro las plantas pueden tener clorosis, pero… ¿cuál es la función que cumple exactamente? Pues bien, el hierro, pese a ser un micronutriente (es decir, uno que necesita pero en pequeñas cantidades), resulta esencial para que se pueda formar la clorofila, el pigmento que les da a las plantas el color verde, y el que es además fundamental para que se pueda realizar la fotosíntesis.

Otra de sus funciones es la de reducir los nitratos y sulfatos, así como la de ayudar a producir energía.

¿Por qué las plantas se vuelven cloróticas por falta de hierro?

El hierro queda bloqueado cuando el pH de la tierra es superior a 6.5, por eso es importante conocer el pH del terreno/sustrato y del agua que se usará para regar antes de elegir qué plantas comprar. Por ejemplo, en suelo arcilloso no se deben de plantar camelias, hortensias, ni brezos, entre muchas otras, puesto que no tardarían en tener las hojas amarillas.

¿Pueden tener problemas de exceso de hierro?

Sí, claro. Cuando hay un exceso de hierro, es porque el pH de la tierra es inferior a 4 (o 5, si se trata de caléndulas, balsaminas, geranios zonales, o pentas, entre otras), o si se ha aplicado más hierro del necesario. El síntoma más claro es el amarilleamiento del borde de la hoja, el cual se suele secar con rapidez.

Para corregirlo, comprueba el pH de la tierra, y haz lo siguiente:

  • Aplica un fertilizante básico, es decir, uno que tenga poco o nada de fósforo (P), siguiendo las indicaciones del envase.
  • No eches ningún ácido, sea químico o natural (cítricos: naranja, limón, etc.).

Ve comprobando de nuevo el pH hasta que se sitúe en valores normales (entre 4-5 y 6.5 si son plantas ácidas, o de 6 a 7.5 el resto).

La clorosis es un problema común en las plantas

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  1.   José Antonio dijo

    ¿Cuantas veces al año se pueden utilizar quelatos?

    Mi problema es con un abedul.

    Enhorabuena por su web.

    Gracias

    1.    Mónica Sánchez dijo

      Hola José Antonio.
      Se deben usar una vez cada 15 días más o menos.
      Un saludo.

  2.   Mari Carmen dijo

    Hola, cuantas veces se puede echar en una hortensia en maceta a la semana ahora en verano?? Gracias!!!

    1.    Mónica Sánchez dijo

      Hola Mari Carmen.

      Teniendo en cuenta que se han de regar bastante, sobre todo si el verano es muy cálido (30ºC o más) y muy seco, puedes echar quelato de hierro al agua una vez por semana.

      Saludos.