El Ayuntamiento de Fuengirola ha dado un paso adelante en el cuidado de su arbolado urbano con un refuerzo significativo del servicio de poda de palmeras y naranjos en distintos puntos del municipio. La actuación se centra tanto en la seguridad de peatones y conductores como en la mejora de la imagen de las principales calles y paseos de la localidad.
Con este plan, la concejalía de Ecología Urbana prevé intervenir en más de 3.500 ejemplares repartidos por avenidas, parques y zonas de paseo, incluyendo algunas de las especies más características del paisaje fuengiroleño, como las palmeras del litoral y los naranjos de alineación viaria. Se trata de una campaña intensa que se concentra en los meses previos al verano, cuando la ciudad recibe una mayor afluencia de visitantes.
Dos contratos específicos para palmeras y naranjos

Según ha detallado el concejal de Ecología Urbana, José Sánchez, el Consistorio ha puesto en marcha dos contratos diferenciados: uno para palmeras y otro para naranjos. En el caso de las palmeras, el servicio se inició a comienzos de marzo y cuenta con un plazo de ejecución que se extiende formalmente hasta el 12 de julio.
No obstante, el objetivo municipal es acabar los trabajos antes del arranque de la temporada estival, de manera que las palmeras se presenten en buen estado cuando aumente el tránsito de residentes y turistas. El contrato contempla la intervención sobre unas 1.600 palmeras, aunque el edil ha precisado que la cifra final podría situarse entre 1.600 y 1.700 ejemplares al sumar parques y diferentes viales.
En paralelo, el Ayuntamiento ha encargado un contrato específico para la poda de unos 1.900 naranjos distribuidos por la ciudad. Este segundo lote de actuaciones comenzó a finales del año anterior y se prolongará aproximadamente hasta el mes de abril, de modo que la mayor parte de la masa arbórea ornamental quede revisada antes del verano.
La combinación de ambos contratos permite abarcar a la vez las dos especies arbóreas más abundantes del término municipal, lo que facilita una planificación coordinada y una mayor eficiencia a la hora de programar los trabajos barrio a barrio.
Zonas de actuación y calendario de los trabajos

Los equipos de poda comenzaron sus labores en el Paseo Marítimo de Carvajal, uno de los tramos costeros más transitados de Fuengirola. A partir de ahí, el calendario de trabajo contempla su traslado progresivo a otros ejes principales y espacios públicos del municipio.
Entre los puntos previstos figuran la avenida Alcalde Clemente Díaz, la avenida Jacinto Benavente y la calle Frascuelo, además del conocido palmeral de Los Núcleos. En estas zonas se concentra una parte importante del arbolado ornamental, por lo que la intervención resulta especialmente visible para vecinos y visitantes.
El ritmo de ejecución está condicionado tanto por las condiciones meteorológicas como por las necesidades logísticas de los trabajos en altura. Pese al margen temporal que ofrecen los contratos, la intención del área de Ecología Urbana es mantener un calendario ágil y continuo que permita rematar la campaña dentro de los plazos marcados sin prolongar innecesariamente las molestias.
A lo largo del proceso, los operarios van adaptando los itinerarios en función de la evolución de los trabajos y de la coordinación con otros servicios municipales, de manera que se reduzca el impacto sobre la movilidad y el uso cotidiano de las calles afectadas.
Seguridad y ornato, los dos grandes objetivos

El principal argumento para este refuerzo de medios es la seguridad de los viandantes y de los vehículos que circulan bajo las copas de los árboles. Cuando las palmeras pasan demasiado tiempo sin recibir mantenimiento, las hojas secas pueden desprenderse y caer sobre la vía pública, con el consiguiente riesgo de daños materiales o personales.
Además de la retirada de hojas y ramas en mal estado, en las palmeras se está llevando a cabo un cepillado de los troncos para eliminar restos y mejorar su apariencia. Esta operación, habitual en muchas localidades costeras, contribuye a un aspecto más limpio y uniforme del arbolado, algo especialmente visible en paseos marítimos y zonas turísticas.
En el caso de los naranjos, la poda permite controlar el volumen de las copas, evitar desequilibrios en el árbol y reducir el peso de las ramas más expuestas. Con ello se limita la posibilidad de fracturas en episodios de viento fuerte y se facilita, al mismo tiempo, el paso de la luz y el tránsito bajo la arboleda.
El responsable municipal ha insistido en que estas actuaciones combinan criterios de prevención de riesgos con la mejora del ornato público. La imagen que ofrecen las calles arboladas forma parte de la identidad de Fuengirola y se considera un elemento relevante tanto para la calidad de vida de los vecinos como para la actividad turística.
Medidas de seguridad y posibles afecciones al tráfico
Para poder intervenir con garantías, las cuadrillas de poda cuentan con empresas especializadas en trabajos de tala y poda y equipos técnicos adecuados
Derivado de estos trabajos, el Ayuntamiento ha avisado de que podrán producirse cortes de tráfico temporales y desvíos puntuales
La concejalía ha pedido comprensión y colaboración a los vecinos durante el tiempo que se prolonguen las labores. Aunque las restricciones suelen ser de corta duración, la presencia de maquinaria pesada y personal en la calzada obliga a reorganizar la circulación en algunos momentos del día.
En líneas generales, se procura concentrar las intervenciones más invasivas en franjas horarias que generen el menor trastorno posible en la movilidad, ajustando el ritmo de trabajo en función de la intensidad del tráfico y del entorno donde se actúa.
Poda preventiva en jacarandas y ficus de gran porte
Más allá de palmeras y naranjos, el área de Ecología Urbana está realizando con medios propios labores de poda preventiva en árboles de gran tamaño, entre ellos jacarandas y ficus. Son especies que, por su porte y desarrollo de copa, requieren una vigilancia constante para evitar problemas con ramas pesadas o mal estructuradas.
En estos casos, los equipos municipales se centran en retirar ramas secas, cruzadas o con riesgo de rotura, así como en aligerar determinadas zonas de la copa cuando se detecta un exceso de carga. Este tipo de intervenciones resulta clave para minimizar daños en episodios de viento o lluvias intensas.
La presencia de jacarandas y ficus en calles y plazas de Fuengirola aporta sombra y valor paisajístico, pero también obliga a diseñar un plan de mantenimiento adaptado a sus necesidades específicas. La poda preventiva se enmarca en esa estrategia de gestión del arbolado urbano a medio y largo plazo.
Con la combinación de contratos externos y trabajos ejecutados directamente por el Ayuntamiento, se busca dar una respuesta más completa al conjunto del arbolado viario, evitando actuaciones únicamente reactivas y priorizando la anticipación ante posibles incidencias.
Necesidad de empresas especializadas y volumen de arbolado
El concejal de Ecología Urbana ha recordado que el número total de palmeras y naranjos del municipio es tan elevado que resulta prácticamente imposible asumir todo el mantenimiento solo con recursos propios. De ahí la necesidad de recurrir de forma periódica a empresas externas con experiencia en este tipo de trabajos.
Estas compañías aportan equipos específicos, personal formado y protocolos de seguridad adaptados a intervenciones en altura, algo especialmente relevante cuando se trabaja en espacios concurridos y próximos a la circulación rodada. La coordinación con los servicios municipales permite ajustar la planificación a las necesidades de cada campaña.
El modelo que se aplica en Fuengirola sigue la línea de muchas otras localidades españolas y europeas, donde la gestión del arbolado urbano combina recursos internos y contratos especializados. Esta fórmula facilita abordar picos de trabajo estacionales, como los que se concentran antes del verano, sin sobredimensionar las plantillas municipales de manera permanente.
El refuerzo actual en la poda de palmeras y naranjos, sumado a la atención específica a jacarandas y ficus, configura un plan integral de mantenimiento preventivo del arbolado que pretende reducir riesgos, mejorar la estética de las calles y garantizar que las zonas verdes sigan siendo uno de los atractivos de Fuengirola durante todo el año.
Con este conjunto de actuaciones, el Ayuntamiento de Fuengirola pone el foco en cuidar sus palmeras, naranjos y árboles de gran porte mediante una planificación escalonada, contratos especializados y medidas de seguridad que, aunque puedan causar ciertas molestias puntuales, buscan asegurar un entorno urbano más agradable, ordenado y seguro para quienes viven y visitan la localidad.