Con la llegada del invierno, el Rosedal de Palermo inicia su poda anual y, como cada año, regala esquejes de rosas a los vecinos. Esta tradición permite que cualquiera pueda llevarse un trozo de este emblemático jardín porteño a su casa. La iniciativa, organizada por la Comuna 14 del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, busca acercar el patrimonio natural a los hogares y fomentar el cultivo casero de rosales.
La poda invernal se realiza durante los meses fríos porque las plantas entran en un período de menor actividad, lo que reduce el estrés. Los equipos de jardinería eliminan ramas débiles y enfermas, ordenan la estructura de cada ejemplar y mejoran la circulación del aire. Después aplican fertilizantes para preparar una floración más abundante en primavera.
Fechas y lugar para recoger los esquejes

La entrega gratuita se realizará en dos tandas: los días 6, 7 y 8 de julio, y del 13 al 17 de julio, siempre en el horario de 13 a 17 horas. El punto de encuentro es el Paseo del Rosedal, dentro del Parque Tres de Febrero, con acceso por la Avenida Presidente Pedro Montt y la Avenida John F. Kennedy. La distribución es por orden de llegada y se suspende en caso de lluvia.
Durante las jornadas, habrá voluntarios y personal de jardinería que ofrecerán indicaciones técnicas sobre cómo plantar los tallos y consejos para favorecer su arraigo. Se recomienda llevar una bolsa o recipiente para proteger los esquejes durante el traslado y preparar en casa una maceta con sustrato adecuado.
Por qué se poda en invierno

La poda invernal es una práctica clave para mantener la salud de los rosales. Al realizarse durante el letargo de la planta, se minimiza el estrés y se estimula el crecimiento de nuevos brotes más fuertes. Los jardineros eliminan ramas dañadas, mejoran la circulación del aire y aplican nutrientes al suelo para fortalecer las raíces.
Las primeras flores suelen aparecer en septiembre y alcanzan su máximo esplendor en octubre, cuando el Rosedal se convierte en uno de los paisajes más fotografiados de Palermo. La floración puede superar las 18.000 rosas, gracias a los más de 8.000 rosales de 93 especies diferentes que alberga el parque.
Cómo plantar un esqueje de rosa paso a paso

Para que el esqueje arraigue correctamente, los especialistas recomiendan humedecer la base unos dos centímetros, aplicar hormona de enraizamiento en polvo y enterrarlo ocho centímetros en una maceta con tierra fértil mezclada con perlita. El recipiente debe colocarse en un lugar luminoso pero sin sol directo y regarse de forma moderada, evitando encharcamientos.
Un truco casero muy usado es cubrir la maceta con una botella plástica cortada a modo de mini invernadero, lo que ayuda a mantener la humedad. El esqueje debe permanecer en esa maceta durante aproximadamente un año y trasplantarse recién al invierno siguiente, cuando la planta esté más fortalecida. Si todo va bien, podría florecer hacia fin de año.
Un paseo con historia: el Rosedal de Palermo

Ubicado en el Parque Tres de Febrero, el Rosedal ocupa 3,4 hectáreas y fue inaugurado en 1914. El proyecto fue iniciado por el paisajista francés Carlos Thays y finalizado por su discípulo Benito Carrasco. Entre sus atractivos destacan el puente griego sobre el lago, el anfiteatro, el Patio Andaluz —donado por Sevilla en 1929— y el Jardín de los Poetas, con bustos de escritores como Alfonsina Storni, William Shakespeare y Jorge Luis Borges.
En 2012, el paseo recibió el Garden Excellence Award, un reconocimiento internacional de la Federación Mundial de las Sociedades de Rosas. Hoy es uno de los jardines públicos más visitados de Buenos Aires y un imán para fotógrafos y turistas, especialmente durante la floración primaveral.

La entrega de esquejes no solo permite reproducir rosales en casa, sino que también multiplica el legado del Rosedal en balcones, terrazas y patios porteños. Con paciencia y los cuidados adecuados, ese pequeño tallo puede convertirse en un rosal propio y florecer con el tiempo, llevando un pedazo de la historia verde de Palermo a cualquier rincón de la ciudad.