El Espacio Cultural de Sa Punta des Molí está experimentando una transformación centrada en la ecología y el respeto al entorno. El Ayuntamiento de Sant Antoni de Portmany, a través de su Concejalía de Medio Ambiente, ha puesto en marcha un plan para revitalizar este enclave emblemático, buscando que el lugar no solo sea un punto de interés cultural, sino también un ejemplo de equilibrio natural.
Para lograr este objetivo, se ha establecido una alianza con Ibiza Botánico Biotecnológico (Bibo Park). Esta cooperación busca que el sitio se convierta en un referente de interpretación ambiental de la bahía de Portmany, apostando por un modelo de jardinería que se integre perfectamente con el paisaje ibicenco sin forzar la naturaleza.
Detalles técnicos y ejecución del plan
La iniciativa cuenta con un presupuesto total de 15.000 euros y se ha estructurado en dos etapas principales para asegurar que los trabajos sean efectivos. Bajo la coordinación del biólogo Bartolomé Planas Marí, el proyecto tiene un plazo de ejecución de un año, enfocándose en la sostenibilidad y el uso eficiente de los recursos.
En la etapa actual, los esfuerzos se dirigen a fortalecer aquellas plantas que han demostrado una mejor adaptación al clima y suelo locales. Se ha priorizado la instalación de más de 300 ejemplares, asegurando que el mantenimiento futuro sea viable y no suponga un desgaste innecesario para el ecosistema.
Flora autóctona y protección de la fauna
El diseño paisajístico se basa en la creación de hábitats naturales, evitando especies invasoras o excesivamente demandantes. Entre las plantas seleccionadas para reforzar el entorno del molino destacan el hinojo marino, la margarita de mar y el esparto, especies que requieren muy poca agua y son típicas de la zona.
Además del aspecto botánico, el proyecto tiene una vertiente muy importante para la fauna local. Se han optimizado y reforzado las zonas de refugio destinadas específicamente a la lagartija pitiusa, asegurando que este pequeño reptil cuente con un espacio seguro para su desarrollo.
Sostenibilidad y formación especializada
La concejala Pepita Torres ha destacado que la prioridad ha sido utilizar especies de bajo requerimiento hídrico, algo fundamental en una isla donde el agua es un recurso precioso. Esta filosofía de trabajo, similar a otras alternativas sostenibles de jardinería, permite que el espacio de más de 5.500 metros cuadrados se mantenga saludable sin recurrir a riegos intensivos.
Un punto clave de esta colaboración ha sido la transferencia de conocimientos. Los técnicos de Bibo Park han trabajado mano a mano con el servicio municipal de jardinería de la UTE Portmany, impartiendo una formación especializada en mantenimiento sostenible. Esto garantiza que, una vez finalizadas las obras, el personal local sepa cómo cuidar el jardín siguiendo criterios ecológicos.
Este proyecto integral no solo ha logrado embellecer el paisaje visualmente, sino que ha servido para sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de la flora local y el respeto a los ciclos naturales del territorio.