El consistorio de Villajoyosa ha puesto en marcha una serie de trabajos de mantenimiento urbano para optimizar la zona donde se plantan los árboles en el barrio de la Cala. Esta iniciativa, coordinada por el área de Servicios Técnicos, busca mejorar la salud del arbolado y garantizar que las vías públicas se mantengan en buen estado.
La intervención se ha focalizado principalmente en tres arterias del barrio: las calles Llevant, Llebeig y Rosa de los Vientos. En estas zonas, los operarios se han encargado de remodelar cerca de 300 alcorques, centrándose específicamente en los ejemplares de ficus que adornan el paisaje urbano de la localidad.
Mejoras estructurales y prevención de daños
Uno de los objetivos principales de esta obra ha sido ampliar el diámetro de los espacios destinados a las raíces. Según ha indicado Peyo Lloret, responsable de Servicios Técnicos, esta medida es fundamental para que las raíces tengan espacio suficiente y no ejerzan presión hacia arriba, evitando así que el pavimento de las aceras se agriete o se levante, similar a otras plantaciones de árboles para ganar sombra en entornos urbanos.
Para lograr un acabado limpio y funcional, el equipo técnico ha procedido a realizar diversas tareas de saneamiento:
- Retirada de los antiguos protectores de hierro, que en gran parte ya se encontraban oxidados.
- Eliminación de las raíces que habían crecido de forma superficial.
- Nivelación de aquellas zonas del alcorque que presentaban desperfectos.
Este enfoque preventivo permite que los árboles crezcan sin interferir con la infraestructura urbana, lo que a la larga supone un ahorro en reparaciones de emergencia y mayor seguridad para los peatones que transitan por estas calles.
Próximas etapas del plan de mantenimiento
Los trabajos ejecutados hasta la fecha forman parte de la primera etapa de un proyecto más ambicioso. El Ayuntamiento no piensa detenerse aquí y ya ha dejado planeado que, una vez finalice el periodo estival, se inicie una segunda fase de mejoras. Esta etapa posterior se extenderá a otras calles del barrio de la Cala para unificar la estética y funcionalidad de todo el sector.
Con estas acciones, el municipio busca equilibrar la presencia de vegetación en el casco urbano con el mantenimiento de las instalaciones. La adecuación de los espacios radiculares es una pieza clave para evitar que la naturaleza y el hormigón entren en conflicto, asegurando la longevidad de los ficus y la integridad de las calles.
La gestión municipal ha logrado intervenir en 300 puntos críticos de las calles Rosa de los Vientos, Llebeig y Llevant, eliminando elementos oxidados y evitando el levantamiento de aceras mediante la ampliación de los alcorques, con la vista puesta en ampliar estas reformas al resto del barrio tras el verano.