Los jardines del Pazo de Besada, en el municipio pontevedrés de Poio, afrontan una remodelación en profundidad que busca recuperar su trazado histórico y abrirlos de forma cómoda y segura al uso vecinal. El Concello ha apostado por una intervención global que combina la protección del patrimonio con una mejora notable de la funcionalidad del espacio.
Esta actuación se enmarca en el obradoiro de empleo «Poio verde e sostible», una iniciativa de formación y trabajo dirigida a personas desempleadas que, durante nueve meses, compaginarán clases teóricas con tareas prácticas sobre el terreno. El resultado persigue tanto la recuperación de un enclave emblemático como la mejora de la cualificación profesional de los participantes.
Un proyecto integral sobre más de 9.000 metros cuadrados
El Concello de Poio tiene previsto una restauración integral de los jardines del Pazo de Besada, actuando sobre una parcela que supera los 9.000 metros cuadrados de superficie. No se trata de un simple lavado de cara, sino de una intervención completa que abarca caminos, vegetación, drenajes, mobiliario e iluminación.
Según explica la administración local, la operación cuenta ya con todas las autorizaciones sectoriales de Patrimonio, un requisito clave dada la protección que pesa sobre el conjunto. El planeamiento urbanístico vigente (PXOM) establece un nivel de protección integral, de modo que cualquier cambio debe respetar cuidadosamente la configuración histórica del recinto.
La intención municipal es poner en valor el pazo y sus jardines como espacio público, adaptándolos para el paseo y el descanso vecinal sin perder su carácter de jardín histórico. El proyecto busca equilibrar conservación, accesibilidad y seguridad, de manera que el entorno resulte atractivo tanto para la ciudadanía como para posibles visitantes.
La ejecución de los trabajos se desarrollará entre los meses de junio y marzo, periodo en el que el obradoiro concentrará la mayor parte de las tareas sobre el terreno. Este calendario permite abarcar distintas estaciones, lo que facilita planificar podas, plantaciones y mejoras en función de las condiciones climáticas.
Caminos históricos, accesos y drenaje del terreno
Uno de los ejes de la intervención será la recuperación del trazado original de los caminos que articulan los jardines del Pazo de Besada. Para ello se empleará xabre o zahorra granítica estabilizada, un material que encaja con la estética tradicional gallega y que garantiza una buena durabilidad para el tránsito peatonal.
Además, el proyecto prevé corregir las pendientes y ajustar los niveles para mejorar la comodidad de paso y reducir riesgos de resbalones o erosión. Se incorporarán bordes invisibles que eviten que el césped invada los senderos, manteniendo así una apariencia limpia y ordenada sin introducir elementos que rompan la imagen histórica del conjunto.
Para facilitar el acceso a los edificios del pazo y a los puntos de mayor afluencia, se instalarán zonas de adoquín granítico. Este pavimento, habitual en entornos patrimoniales de Galicia, ofrece una solución resistente y coherente con la arquitectura tradicional de la finca.
Otro aspecto relevante es la mejora del sistema de drenaje y de las infraestructuras hidráulicas. Está previsto ampliar el alcantarillado y crear nuevos drenajes para evitar encharcamientos y acumulaciones de agua en puntos conflictivos, algo especialmente importante en una zona con lluvias frecuentes como las Rías Baixas.
En el entorno de la fuente y de los jardines bajos, el proyecto incluye la limpieza de la piedra, el adoquinado y la ordenación del agua, con actuaciones específicas para mejorar el funcionamiento hidráulico sin alterar la esencia del diseño original.
Protección del arbolado y nuevas plantaciones autóctonas
El componente vegetal ocupa un lugar central en esta restauración. Se crearán anillos de respeto alrededor de los árboles existentes, una medida pensada para proteger el sistema radicular y garantizar su buen estado a largo plazo. Esta protección será especialmente cuidadosa en ejemplares singulares como el Metrosideros robusta, una especie que destaca dentro del arbolado del pazo.
Debido a la elevada densidad de árboles y a las amplias zonas de sombra, se proyecta la plantación de especies cobertoras autóctonas adaptadas a esas condiciones. Entre las previstas figuran la vinca minor, diferentes tipos de helechos y acantos, vegetación que permite cubrir el suelo, reducir la erosión y aportar un aspecto más natural y continuo.
El mantenimiento de las especies ya consolidadas también será una prioridad. Están previstas podas de formación y podas sanitarias en distintas zonas del jardín, con una atención especial a las camelias, uno de los grupos vegetales más representativos de muchos pazos gallegos. El objetivo es favorecer su desarrollo, mejorar la floración y prevenir problemas fitosanitarios.
Con este enfoque se busca combinar conservación y renovación: se respeta el arbolado que da carácter al recinto, al tiempo que se introducen especies de sotobosque que encajan con el clima atlántico y mejores prácticas actuales de jardinería sostenible.
El bosque de bambú gigante y el efecto túnel
Uno de los elementos más llamativos del proyecto es la actuación sobre el bambú gigante ya presente en los jardines. El Concello contempla aprovechar los ejemplares existentes para configurar un auténtico bosque de bambú, ordenado y accesible al público.
La propuesta persigue crear un efecto túnel que permita el paso peatonal, dando lugar a un recorrido muy singular dentro del conjunto del pazo. Este camino interior se complementará con la recuperación del sendero que lo atraviesa y de las escaleras que conectan los distintos niveles del jardín.
En esta zona, la iluminación tendrá un papel destacado. Está previsto instalar iluminación rasante y de tono cálido, diseñada para resaltar la verticalidad de las cañas de bambú y, al mismo tiempo, mejorar la seguridad en los paseos al atardecer o por la noche. Se busca un efecto discreto, que acompañe el paseo sin deslumbrar ni desvirtuar la atmósfera del lugar.
El resultado final aspira a convertir este ámbito en uno de los rincones más característicos de los jardines del Pazo de Besada, reforzando su atractivo paisajístico con una intervención que pone en valor un material vegetal ya presente, en lugar de introducir elementos artificiales.
Recuperación del estanque, mobiliario e iluminación general
Otro punto clave de la actuación será la recuperación del estanque como elemento central de los jardines bajos. Este cuerpo de agua, tradicional en muchos pazos gallegos, se actualizará como foco visual y espacio de estancia, manteniendo su papel protagonista dentro de la composición del jardín.
En el entorno del estanque se prevé acondicionar nuevas zonas de descanso, con la instalación de bancos y otro mobiliario urbano adecuado al carácter histórico del lugar. Estas áreas permitirán disfrutar con calma del paisaje, favoreciendo un uso más pausado del espacio por parte de vecinos y visitantes.
El proyecto contempla, además, la renovación general del mobiliario urbano en diferentes puntos de los jardines, sustituyendo elementos obsoletos o deteriorados por otros más funcionales, pero integrados estéticamente con el entorno. Se trata de mejorar la comodidad sin generar un contraste visual con la arquitectura del pazo.
En cuanto a la iluminación, se optará por luz cálida y de baja altura, con el doble propósito de reforzar la sensación de seguridad y realzar determinados elementos singulares sin sobreiluminar el conjunto. Esta solución ayuda a reducir la contaminación lumínica y a respetar la atmósfera tranquila que se espera de un jardín histórico.
Un obradoiro de empleo con enfoque ambiental y formativo
La restauración de los jardines del Pazo de Besada se ejecutará a través del obradoiro de empleo «Poio verde e sostible», una iniciativa municipal centrada en la mejora del patrimonio verde y la formación en oficios vinculados al medio natural. Participarán alrededor de veinte alumnos-trabajadores desempleados.
Durante nueve meses, estas personas combinarán formación teórica con trabajo práctico en tareas de conservación y mejora de montes, prevención de incendios y recuperación de infraestructuras verdes. La actuación en los jardines se integra en este programa como uno de los proyectos principales de utilidad pública.
El obradoiro no solo pretende intervenir en el pazo, sino también reforzar las competencias profesionales de los participantes en ámbitos como jardinería, paisajismo, mantenimiento de zonas verdes y gestión ambiental. Esta experiencia práctica en un entorno real suele ser un valor añadido a la hora de buscar empleo en el sector.
El alcalde de Poio, Ángel Moldes, ha subrayado que este proyecto supone un paso importante en la recuperación del patrimonio verde del municipio y en la puesta en valor de un espacio emblemático como el Pazo de Besada, pensado para que la ciudadanía pueda disfrutarlo con garantías de accesibilidad y seguridad.
Con todos estos cambios previstos, los jardines del Pazo de Besada se encaminan hacia una nueva etapa en la que su valor histórico convivirá con un uso público más cómodo y seguro, gracias a la mejora de caminos, drenajes, vegetación, iluminación y mobiliario, y a un enfoque de trabajo que combina respeto al patrimonio, sostenibilidad y formación laboral.