Retirada de pinos secos en la Serra Gelada para prevenir incendios y mejorar el monte

  • La Generalitat amplía a Benidorm la retirada de pinos secos en la Serra Gelada tras una primera fase en l’Alfàs del Pi.
  • Las brigadas forestales han talado cerca de 70 pinos secos en el Racó de l’Infern y creado franjas de protección junto a viviendas y caminos.
  • Los trabajos se integran en un plan de choque forestal frente a la sequía en la provincia de Alicante, con especial incidencia en Marina Alta y Marina Baixa.
  • La actuación incluye tratamientos selvícolas, eliminación de especies invasoras y medidas de sanidad forestal para reducir riesgos y favorecer la regeneración del ecosistema.

Trabajos de retirada de pinos secos en Serra Gelada

La retirada de pinos secos en la Serra Gelada ha entrado en una nueva fase con la ampliación de los trabajos al término municipal de Benidorm. Tras varias semanas de intervención en l’Alfàs del Pi, la Generalitat Valenciana ha desplazado brigadas forestales para actuar en una de las zonas más sensibles del parque natural por su proximidad a viviendas y la alta afluencia de visitantes.

La operación forma parte de un plan de choque forestal diseñado para hacer frente a los efectos de la sequía en los pinares valencianos y reducir el riesgo de incendios, caídas de árboles y proliferación de plagas. Serra Gelada, uno de los iconos ambientales del litoral de la Marina Baixa, se sitúa así en el centro de una estrategia autonómica que combina prevención, mejora del paisaje y protección de las personas.

Trabajos ampliados a Benidorm tras la primera fase en l’Alfàs del Pi

Brigadas forestales trabajando en Serra Gelada

La Generalitat, a través de la Vicepresidencia Tercera y la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, ha extendido los trabajos de retirada de pinos secos al ámbito de Benidorm después de culminar una primera fase en l’Alfàs del Pi. En el conjunto del parque natural ya se habían eliminado centenares de ejemplares muertos en distintos enclaves, incluyendo áreas de difícil acceso y laderas con fuerte pendiente.

En esta nueva etapa, el foco se sitúa en el entorno de la cantera del Racó de l’Infern, ya en término de Benidorm. Se trata de un área donde coinciden varios factores de riesgo: presencia notable de pino seco, cercanía a viviendas y urbanizaciones, tránsito frecuente de personas y caminos que conectan con diferentes rutas del parque.

Durante una visita técnica, el director general de Medio Natural y Animal, Luis Gomis, ha comprobado sobre el terreno la evolución de los trabajos junto a la concejala de Medio Ambiente de Benidorm, Mónica Gómez. Ambos han destacado la necesidad de intervenir de forma prioritaria en zonas donde el monte comparte espacio con infraestructuras, calles y áreas de uso público.

Según ha detallado Gomis, la intervención busca principalmente retirar ejemplares muertos o inestables que suponen un peligro ambiental y de seguridad. El responsable autonómico ha insistido en que el objetivo no es solo limpiar el monte, sino preparar el terreno para una mejor regeneración natural y reducir la carga de combustible de cara a la temporada de mayor riesgo de incendios.

La concejala de Benidorm, por su parte, ha subrayado que la Serra Gelada es “uno de los recursos naturales más valiosos del municipio” y ha agradecido el refuerzo de medios por parte de la Generalitat para mantener este espacio en condiciones adecuadas de seguridad y conservación.

Cerca de 70 pinos secos talados en el Racó de l’Infern

Pinos secos retirados en Serra Gelada

En la zona de la antigua cantera del Racó de l’Infern las brigadas forestales de Espacios Naturales Protegidos han procedido ya a la tala de unos 70 pinos secos. Los equipos desplazados proceden de diferentes enclaves, como Serra Gelada, el Parque Natural del Penyal d’Ifac y el entorno del Puig Campana, lo que ha permitido concentrar efectivos en un punto considerado prioritario.

Los trabajos comienzan con la localización e identificación de los árboles muertos o con estabilidad comprometida. Una vez seleccionados los ejemplares, se lleva a cabo el apeo, el desramado y el troceado de la madera. Este proceso se realiza en el interior del monte, sin necesidad de retirar todo el material vegetal al exterior del parque.

La madera resultante se coloca en fajinas y sobre bancales de piedra en seco, aprovechando estructuras tradicionales de la zona. Esta técnica, extendida en las labores de gestión forestal, ayuda a fijar el suelo, reducir la erosión, enriquecer la tierra con materia orgánica y favorecer la aparición de un sotobosque más diverso.

Además de la tala, se han llevado a cabo tareas de desbroce selectivo para abrir paso a las brigadas y facilitar el movimiento de los equipos. Estas actuaciones han permitido crear pequeñas franjas de protección paralelas a las calles, a los caminos de acceso a la cantera y a las zonas más transitadas por senderistas.

La elección del Racó de l’Infern como primer frente de trabajo en Benidorm responde a la combinación de alta afluencia de visitantes y proximidad de viviendas. La acumulación de pinos secos en esta área incrementaba tanto el riesgo de incendio como el peligro de caída de ramas o troncos sobre propiedades privadas, infraestructuras o personas.

Método de trabajo: prevención de incendios y mejora del ecosistema

La metodología aplicada en Serra Gelada persigue varios objetivos simultáneos: reducir el riesgo de incendios, garantizar la seguridad en zonas limítrofes con áreas urbanas y favorecer la recuperación natural del monte. Lejos de ser una simple “limpieza”, se trata de una intervención planificada con criterios selvícolas y de sanidad forestal.

Al disponer la madera en fajinas y sobre bancales de piedra, se genera una especie de barrera natural contra la erosión que ayuda a retener agua y nutrientes. Con el tiempo, estos restos se descomponen y aportan materia orgánica al suelo, lo que contribuye a mejorar su fertilidad y a que el sotobosque se regenere de forma más equilibrada.

El sistema también tiene una vertiente claramente preventiva frente al fuego. La retirada de árboles secos y la creación de franjas de protección junto a caminos, calles y viviendas reducen la continuidad del combustible vegetal y facilitan en su caso las tareas de extinción, al ofrecer zonas de acceso y de seguridad para los equipos.

En puntos concretos, las brigadas actúan específicamente para evitar caídas de árboles sobre viviendas, líneas eléctricas, viales o espacios frecuentados por vecinos y turistas. Este tipo de incidencias, cada vez más comunes en contextos de sequía prolongada y episodios de viento fuerte, se intentan anticipar mediante una evaluación previa del estado del arbolado.

Las actuaciones en Serra Gelada se completan con la eliminación de especies exóticas invasoras presentes en el entorno, una tarea que se irá reforzando en la segunda fase. Con ello se persigue recuperar la vegetación propia del parque y mejorar la biodiversidad, reduciendo la competencia que ciertas especies introducidas ejercen sobre el bosque mediterráneo.

Segunda fase: masa forestal junto a edificios y vías públicas

Una vez consolidada la intervención en el Racó de l’Infern, la Generalitat tiene previsto continuar con una segunda fase centrada en la masa forestal que rodea edificaciones, caminos y vías públicas de Benidorm dentro del ámbito del parque natural. En estas áreas el contacto entre el monte y las zonas habitadas es más directo y la presión humana es mayor. La gestión de la masa forestal requiere criterios técnicos que contemplen la estructura del pinar y su resiliencia.

En este nuevo tramo de trabajo se aplicarán tratamientos selvícolas dirigidos a reducir la densidad del arbolado, mejorar el estado general de los pinares y facilitar la regeneración de otras especies vegetales. No se trata solo de talar árboles secos, sino de reequilibrar la estructura del bosque para que sea menos vulnerable a la sequía y a las plagas.

Las labores incluirán igualmente actuaciones de sanidad forestal para detectar plagas asociadas al debilitamiento del pinar, así como la retirada de ejemplares inestables que puedan representar un riesgo en zonas de paso. De este modo se busca minimizar los peligros en los puntos donde coinciden tránsito peatonal, infraestructuras y presencia de arbolado envejecido.

La eliminación de especies exóticas invasoras será otro de los ejes de esta segunda etapa. Su presencia, especialmente en entornos alterados o cercanos a urbanizaciones, puede comprometer la recuperación de la vegetación autóctona y alterar el funcionamiento del ecosistema. Por ello, la erradicación de estas plantas se considera una pieza clave para la salud a medio y largo plazo del parque.

Paralelamente, la administración autonómica prevé mantener un seguimiento continuo del estado del arbolado en el conjunto de Serra Gelada, con revisiones periódicas que permitan detectar a tiempo nuevos focos de pino seco o problemas derivados de la falta de lluvias. Esta vigilancia se coordina con la Junta Rectora del parque natural y con los ayuntamientos implicados.

Un plan de choque frente a la sequía en los pinares valencianos

Las actuaciones en Serra Gelada no son un caso aislado, sino que se integran en un plan de choque forestal puesto en marcha por la Generalitat para afrontar los efectos acumulados de la sequía en los pinares de la Comunitat Valenciana. En los últimos años, la escasez de precipitaciones ha debilitado amplias masas arboladas, incrementando la mortalidad de pinos y creando condiciones favorables para la aparición de plagas.

El programa autonómico contempla el monitoreo permanente del estado de los bosques, la retirada de ejemplares muertos o inestables y la aplicación de medidas de sanidad forestal en las zonas más afectadas. Se trata de reducir la cantidad de combustible disponible, mejorar la vitalidad del arbolado que permanece en pie y evitar que focos de deterioro se conviertan en problemas de mayor alcance.

La provincia de Alicante, y en particular las comarcas de la Marina Alta y la Marina Baixa, concentran una parte muy significativa de estas intervenciones. La intensidad de la sequía en este territorio, unida a la elevada presencia de pinares cercanos a núcleos urbanos y enclaves turísticos, ha llevado a priorizar recursos en este ámbito.

En este contexto, el Consell aprobó en 2024 una contratación de emergencia para la eliminación de arbolado seco por un importe de 524.760 euros, de los que 270.000 euros se han destinado específicamente a las marinas. Esta dotación económica ha permitido activar trabajos urgentes en espacios con acumulación de pino seco y riesgo elevado de incendio o caída de árboles.

Más allá de la inversión puntual, la estrategia autonómica plantea una gestión forestal continuada que incluya prevención, mantenimiento y restauración. La retirada de pinos secos en Serra Gelada se considera un paso necesario, pero no el único, dentro de un enfoque más amplio que también mira a la adaptación del monte mediterráneo a un escenario climático cada vez más exigente.

La intervención en Serra Gelada, especialmente en la zona de Benidorm, ilustra cómo la administración está intentando adelantarse a los problemas que genera la sequía prolongada: se eliminan focos de peligro, se protegen viviendas y caminos, se reduce la carga de combustible y se sientan las bases para que el bosque se recupere con mayor resiliencia frente a futuros episodios de calor extremo y falta de lluvias.

En conjunto, la retirada de cerca de 70 pinos secos en el Racó de l’Infern, la previsión de nuevas fases junto a edificios y vías públicas y la coordinación con los planes de choque autonómicos dibujan un escenario en el que la prevención, la seguridad y la conservación del paisaje mediterráneo van de la mano en la Serra Gelada y su entorno.

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