
España cuenta con numerosos espacios naturales que invitan a descubrir la flora autóctona. Dos iniciativas recientes, una en Vitoria y otra en el Camino de Invierno, demuestran el creciente interés por las rutas botánicas como forma de conectar con el entorno y la historia.
Ambos proyectos comparten un objetivo común: poner en valor el patrimonio vegetal a través de itinerarios señalizados y guías didácticas. Además, destacan los beneficios para la salud física y emocional de quienes los recorren.
Vitoria impulsa un itinerario botánico en Zaramaga
El Ayuntamiento de Vitoria y el Gobierno vasco han puesto en marcha una serie de rutas en el barrio de Zaramaga. Entre ellas, destaca un itinerario botánico que recorre 25 especies arbóreas de especial valor, como el arce blanco, las secuoyas o el cedro plateado. Según fuentes municipales, se ha buscado que los ejemplares estén próximos entre sí para facilitar el paseo a pie.
Además, se instalarán placas y mesas interpretativas para que los visitantes conozcan las características de cada árbol. Esta iniciativa responde a una demanda vecinal y busca también ampliar la oferta turística de la capital alavesa.
El Camino de Invierno, un jardín vivo
En Galicia, la Asociación del Camino de Invierno en Valdeorras prepara una guía que recogerá la riqueza botánica de esta ruta jacobea. Su presidenta, Asunción Arias, destaca la presencia de especies como el carballo, el cardo mariano o el tomillo, y subraya las propiedades medicinales de muchas de ellas. La guía incluirá información sobre los ‘fitoncidas’ que emiten los árboles y que ayudan a reducir el estrés.
El Camino de Invierno atraviesa microclimas muy variados, lo que da lugar a bosques extraordinarios. Los peregrinos pueden disfrutar de aromas como el del tojo o la lavanda, y de un entorno que favorece la introspección y el bienestar emocional.
Beneficios para la salud y el bienestar
Tanto en Zaramaga como en el Camino de Invierno se pone el acento en los efectos positivos de estas rutas para la salud. Pasear entre árboles reduce los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y mejora el estado de ánimo. Además, el contacto con la naturaleza favorece la actividad física y la conexión con el patrimonio cultural.
En Vitoria, el itinerario se completa con una ‘Vuelta a Zaramaga’ que incluye parques y equipamientos deportivos, creando un circuito saludable. En Galicia, la guía botánica incluirá consejos sobre las plantas y sus usos tradicionales, como la verbena para evitar ampollas en los pies.
La botánica se ha convertido en un eje central de estas propuestas, que combinan naturaleza, historia y salud. Con el apoyo de las administraciones y asociaciones, tanto Vitoria como el Camino de Invierno ofrecen experiencias únicas para residentes y visitantes.

