San Vitero se convirtió en escaparate del llamado oro rojo alistano con la I Feria del Tomate de Aliste, una cita impulsada por el Ayuntamiento de San Vitero y arropada por entidades y productores locales para dar visibilidad a un cultivo que suma calidad y arraigo.
Con un enfoque divulgativo y participativo, la jornada reunió a vecinos y visitantes en el recinto ferial para disfrutar de una exposición, una mesa redonda sobre futuro del sector, una cata maridaje con Bodega La Mela y miel local y un concurso que coronó al tomate de mayor tamaño.
Programa y actividades

Desde las 10:30 horas, la feria abrió con una exposición fotográfica que recorrió el cultivo del tomate en Aliste, subrayando su peso cultural y económico en la comarca.
A mediodía, a las 12:00 horas, productores y especialistas tomaron parte en la mesa redonda “El futuro del Oro Rojo Alistano”, un debate centrado en retos, oportunidades y vías de sostenibilidad para el sector.
La vertiente gastronómica llegó a las 13:00 horas con la cata maridaje, donde se degustó tomate alistano en combinación con vinos de Bodega La Mela y miel de la zona, una propuesta pensada para resaltar el sabor y las posibilidades culinarias del producto.
El broche competitivo lo puso, a las 14:30 horas, el Concurso al Rey del Tomate Alistano, centrado en galardonar la pieza de mayor tamaño como guiño a la fertilidad de la tierra y al buen hacer de los hortelanos.
Resultados y balance de la jornada

El premio al “Rey del Tomate Alistano” recayó en una pieza de 1.601 gramos cultivada por la empresa Saboriarte (Tola), que simboliza el esmero de los productores locales y la calidad alcanzada por el producto.
El podio se completó con ejemplares de El Poyo y de San Juan del Rebollar, este último en manos de un joven productor vinculado a Campo Aliste, poniendo de relieve la cantera de nuevas generaciones que se abren paso en el oficio.
Según la organización, la cita tuvo muy buena acogida y sirvió para reforzar el mensaje de la alcaldesa, Vanessa Mezquita: el tomate alistano genera empleo directo e indirecto durante más de seis meses al año y actúa como palanca para fijar población y dinamizar el medio rural.
El tomate alistano: sabor y cultivo
La tipicidad del tomate alistano se reconoce en su carne firme y jugosa, color rosáceo, pocas semillas y baja acidez, rasgos que lo hacen idóneo tanto para ensaladas como para filetear y degustar en crudo.
Su campaña se prolonga habitualmente de mediados de agosto a noviembre y llega al consumidor mediante una cadena corta: del campo a las fruterías sin pasar por largas cadenas de frío, lo que ayuda a preservar aromas y textura.
Productores y comercialización
Entre las iniciativas destacadas figura Campo Aliste (Selección Gourmet), que trabaja con la variedad Rosa de Barbastro y una base de 107.000 plantas, articulando una red de hortelanos en pueblos como Palazuelo de las Cuevas, San Juan del Rebollar, Figueruela de Arriba, San Cristóbal, Riofrío de Aliste, Rabanales, Grisuela, Ceadea, San Martín del Pedroso y Sarracín.
Sus tomates ya se encuentran en grandes ciudades de España y han cruzado fronteras hacia mercados como Francia y Arabia Saudí, combinando venta directa, fruterías especializadas y plataformas de distribución.
Asimismo, Saboriarte, impulsada por los hermanos José Antonio y Vanessa Rodríguez Mezquita desde Tola, ha consolidado una línea de comercialización con base operativa en San Vitero, mientras avanza en su propia planta para seguir ampliando capacidad y alcance.
Una apuesta por el territorio
La feria nace con vocación de continuidad, poniendo el foco en la economía local, el relevo generacional y la colaboración público-privada, con apoyos como Caja Rural de Zamora y el tejido productor de la comarca.
Más allá de la celebración, la I Feria del Tomate de Aliste deja un mensaje claro: el tomate alistano trasciende lo gastronómico y se consolida como eje de identidad, emprendimiento y futuro para San Vitero y toda la comarca.