Ficus benjamina en el jardín: guía completa de cuidados, ubicación y problemas comunes

  • Luz intensa sin sol abrasador; evitar corrientes y cambios bruscos.
  • Riego moderado y sustrato con excelente drenaje para prevenir caída de hojas.
  • Proteger de heladas y plantar lejos de muros por raíces superficiales.
  • Vigilar plagas (cochinilla, pulgón, trips) y tratar con neem o insecticidas.

Ficus benjamina en el jardín

El ficus no es una especie, es un género botánico originario principalmente de Asia y África (con presencia también en Australia). Dentro de los ficus hay una gran variedad de especies y cultivares ornamentales, con hojas pequeñas, medianas o grandes, y formas verdes o variegadas; incluso existen variedades de porte colgante.

Nosotros os queremos hablar de uno de los ficus más comunes y usados en decoración de hogares y patios: el Ficus benjamina. Esta planta puede emplearse tanto en interiores luminosos como en exteriores suaves, donde luzca su follaje.

Las hojas del Ficus benjamina son de verde intenso y contrastan muy bien con otros colores del jardín y de la casa. Hay cultivares con bordes crema o amarillos que aportan aún más luz a los espacios.

¿Cuidados básicos para el Ficus benjamina?

A continuación, os damos unos pequeños consejos para cuidar vuestros ficus y, además, añadimos detalles prácticos para que crezcan más fuertes.

  • El Ficus benjamina en exterior no soporta las bajas temperaturas; en zonas templadas se aclimata a la perfección. En los lugares donde la temperatura invernal es más baja, os recomendamos cubrir los ficus con un manto térmico especial para plantas.
  • Para mantener un ficus perfecto en el interior de casa es necesario que tenga mucha luz, un riego regular y moderado en la época más calurosa y un riego escaso en invierno. El exceso de agua y la falta de luz es la causa principal de la pérdida de hojas en un ficus.
  • Para tener un ficus más resistente y duradero, es aconsejable aplicar un abono específico para plantas verdes. Realizar un aporte de abono todos los meses.
  • Recortar las puntas de las ramas para conseguir un ficus más frondoso. Si mantenéis un Ficus benjamina bien recortado, creará más hojas y se verá más poblado. Debemos realizar al menos cuatro podas anuales.
  • Realizar el trasplante de maceta cuando sea preciso. La maceta del Ficus benjamina deberá ir acorde con el tamaño del ficus. Emplear en el trasplante un sustrato de primera calidad y conseguiréis un desarrollo óptimo de la planta.
Ejemplar de Ficus benjamina
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Cuidados del Ficus benjamina en el jardín

Ubicación e iluminación

El Ficus benjamina necesita ambientes claros sin sol abrasador. En interior, colocadlo junto a una ventana luminosa con cortina fina que tamice el sol del mediodía y lejos de corrientes de aire o fuentes de calor/frío que provoquen cambios bruscos.

En exterior, es ideal en jardines donde no ocurran heladas. Buscad un lugar protegido con luz abundante y, si el sol es muy fuerte, dadle sombra parcial en las horas centrales. Al plantarlo en suelo, dejad varios metros de distancia de muros, tuberías y pavimentos porque sus raíces superficiales pueden llegar a levantar o dañar estructuras.

Ficus benjamina ubicado en exteriores

Sustrato, riego y maceta

Usad una mezcla para jardinería con drenaje excelente: turba o fibra de coco con compost y perlita o arena gruesa. En maceta, aseguraos de que tenga agujeros de drenaje y una capa de grava o arlita en el fondo.

El riego debe ser moderado. En interior, regad cuando la capa superior del sustrato esté seca al tacto, evitando encharcar. En exterior, si llueve no es necesario regar; en sequía, mantened el sustrato ligeramente húmedo. El encharcamiento provoca amarilleo y caída de hojas.

Cuando las raíces asomen por los agujeros de drenaje o la planta se desborde de la maceta, realizad el cambio de contenedor a uno solo un tamaño mayor.

Riego y sustrato para Ficus benjamina

Abonado y vigor

Mantener un aporte nutritivo regular mejora su densidad foliar. Además del abono para plantas verdes mensual, podéis incorporar compost o humus de lombriz como acolchado superficial y utilizar té de compost una vez al mes para reforzar la microbiología del sustrato.

Poda y formación

Para que brote con fuerza, la poda estructural conviene hacerla a comienzos de la primavera; el resto del año se pueden dar pinzados ligeros en las puntas (como ya indicamos) para mantener la forma. Responde bien a podas marcadas y es posible formar troncos trenzados si se guía desde joven.

Poda y formación de Ficus benjamina

Multiplicación

Se multiplica por esquejes semileñosos y por acodo aéreo. Utilizad hormonas de enraizamiento y un medio muy aireado; mantened alta humedad ambiental sin encharcar. El Ficus Ginseng es otra variedad popular que también puede multiplicarse de esta forma.

  • El ficus puede tener tendencia a perder sus hojas inferiores y normalmente no vuelven a brotar. Para conseguir una solución estética a este problema, os aconsejamos que realicéis un recorte de sus ramas inferiores y formar el ficus como si fuese un pequeño árbol.
  • Hojas pegajosas: las hojas del Ficus benjamina se vuelven pegajosas por una melaza debida a cochinillas o pulgones. Para solucionarlo, aplicad un insecticida mezclado con un jabón fosfórico y pulverizad bien todas sus hojas, repitiendo a los diez días. Alternativamente, funcionan el aceite de neem y el jabón potásico.
  • Aparición de pulgón, cochinilla y trips: suelen instalarse en puntas y tallos, deformando brotes nuevos (en trips, las hojas tiernas se enrollan y no se recuperan). Revisad periódicamente y, ante la mínima presencia, combatid con insecticida específico (orgánico o químico) y mejorad la ventilación para prevenir.

Plagas comunes en Ficus benjamina

Con estos consejos podréis disfrutar de vuestros ficus en perfectas condiciones, asegurando una buena iluminación, riego controlado, abono regular y vigilancia ante plagas, para que luzcan con todo su esplendor tanto en el jardín como dentro de casa.