Secuoya

Las secuoya son coníferas muy grandes

Imagen – Wikimedia/Allie_Caulfield

Las secuoyas son coníferas impresionantes, no solo por su tamaño sino también por su esperanza de vida. De hecho, pueden vivir más de 3000 años siempre que las condiciones sean las adecuadas. Su ritmo de crecimiento es bastante lento si lo comparamos con el de otros árboles, pero eso juega a su favor, ya que el invierno es tan frío y duro que les obliga a suspender todas sus actividades, excepto las esenciales como lo es por ejemplo la de respirar. Más tarde, en primavera, su despertar es lento, con lo que al cabo de un año habrán podido crecer unos cinco, quizás seis meses con suerte.

Y es que el clima que hay en el hábitat de estos gigantes es el típico de montaña, con veranos suaves e inviernos muy fríos. Las nevadas son muy frecuentes en la última estación del año, por eso en cultivo solo pueden crecer en determinadas zonas. Así y todo, merece la pena conocerlas en profundidad.

¿Qué es el árbol de la secuoya?

‘Secuoya’ es el término que utilizamos para referirnos a una serie de árboles, más concretamente coníferas, que pueden alcanzar alturas de hasta 115 metros. Desarrollan un tronco recto, como si de un pilar se tratase, el cual se va engrosando a medida que va pasando el tiempo, hasta el punto de que puede llegar a medir alrededor de 8 metros en su base.

Se trata de plantas con hojas de tamaño variable, largas y de color verde. Los conos tienen forma ovoide, y maduran al cabo de unos ocho a nueve meses después de que se hay producido la polinización a finales de invierno o comienzos de primavera.

Tipos de secuoya

Hay tres tipos de secuoya, pero como vamos a ver, solo hay una que pertenece al género Secuoia. Las otras dos son parientes lejanos de esta, pero pertenecen a géneros distintos. Veamos cuáles son:

Secuoya roja (Sequoia sempervirens)

Vista de la Sequoia sempervirens

Imagen – Flickr/brewbooks

Esta es la ‘secuoya verdadera’ por así decirlo. Popularmente se la conoce como secuoya roja o secuoya de California, y pertenece como hemos adelantado al género Sequoia. Se encuentra a lo largo de la Costa Pacífica de Norteamérica, a una altitud de entre los 30 y los 920 metros sobre el nivel del mar. Llega a medir 115 metros de altura, es perennifolia y su esperanza de vida es de unos 3200 años.

Secuoya gigante (Sequoiadendrum giganteum)

Vista de la Sequoiadendron giganteum

Imagen – Wikimedia/ErikvanB

La secuoya gigante es una conífera perennifolia conocida como velintonia, secoya de Sierra o gran árbol nativa de la parte occidental de Sierra Nevada, en California, en concreto a altitudes que van desde los 1400 hasta los 2150 metros sobre el nivel del mar. Puede alcanzar los 105 metros de altura, aunque lo normal es que se queden ‘solo’ en los 50-85 metros. Su esperanza de vida es de unos 3000-3200 años.

Metasecuoya (Metasequoia glyptostroboides)

La Metasecuoya es una conífera caducifolia

Imagen – Wikimedia/Crusier

La metasecuoya o metasecoya es la conífera que menos parentesco tiene con la Sequoia. De hecho, hay varios detalles que la diferencian:

  • Es caducifolia.
  • Su ritmo de crecimiento es, en general, rápido.
  • Su tamaño una vez llega a la edad adulta es de unos 45 metros de altura, con un tronco de hasta 2 metros de diámetro.

Además, es originaria de China, en concreto de Sichuan y Hubei. Pero como curiosidad has de saber que durante el Paleoceno-Eoceno, vivió también en los que es hoy el oeste de Dakota del Norte en Estados Unidos, y Durango en México.

Por si fuera poco, es una especie menos exigente, motivo por el que cada vez más se encuentra en los jardines de las regiones templadas e incluso templado-cálidas.

¿Cuánto tiempo tarda en crecer la Sequoia?

Las secuoyas son árboles que crecen en bosques

Imagen – Flickr/James St. John

Se habla mucho de que estos árboles son lentos, pero… en realidad el que una planta sea más o menos lenta a la hora de crecer va a depender del clima, del suelo, de su genética y de los retos a los que se haya de enfrentar a lo largo de su vida (plagas, enfermedades, cambios drásticos de temperatura,…).

Pero si a la secuoya le va bien y no tiene demasiados problemas, lo normal es que tarde unos 20 años en formar tronco; en cambio la metasecoya tardará algo menos, entre 10-15 años.

¿Cuánto crece una secuoya al año?

De nuevo, va a depender de muchos factores, pero en general crece a unos 2-5 centímetros por año. Puedes conseguir que crezca algo más si la abonas regularmente desde primavera hasta finales del verano con abonos como el guano o el compost. Pero eso sí, no esperes que crezca 20 centímetros por año 😉 .

¿Dónde se encuentra la secuoya más grande del mundo?

Las secuoyas rojas son seres vivos muy grandes y longevos

Imagen – Wikimedia/Allie_Caulfield

El árbol más grande del mundo es una secuoya gigante, perteneciente a la especie Sequoia sempervirens. Se conoce como Hyperion, y se encuentra en el Parque nacional Redwood, al norte de San Francisco en California. Mide 115,9 metros, y es a día de hoy el ejemplar más alto que se ha descubierto.

Sin embargo, hay otro que también merece que lo mencionemos. Pertenece la especie Sequoiadendron giganteum. Le pusieron de nombre General Sherman, y vive en el Sequoia National Park, en California. Se considera el ser vivo con mayor cantidad de biomasa del planeta, ya que aunque es más bajo que Hyperion midiendo 83,8 metros, su tronco es mucho más grueso, con un diámetro de unos 11 metros. Además, la longitud de sus ramas es de unos 40 metros.

¿Cuáles son los cuidados que hay que proporcionarles?

Las secuoyas son árboles de hoja perenne o caduca

Imagen – Wikimedia/Spacebirdy/Myndir

Si te animas a tener un ejemplar secuoya, te recomendamos cuidarlo del siguiente modo:

  • Ubicación: ha de estar en el exterior, en semisombra.
  • Tierra:
    • Jardín: rica en materia orgánica, con buen drenaje.
    • Maceta: mezcla sustrato para plantas ácidas (en venta aquí) con un 30% de perlita.
  • Riego: de moderado a frecuente. Riega unas 3-4 veces por semana en verano, y algo menos el resto del año utilizando agua de lluvia o sin cal.
  • Abonado: desde comienzos de primavera hasta finales del verano con abonos orgánicos, como el guano, el compost, el mantillo o el estércol de animales herbívoros por ejemplo.
  • Multiplicación: se multiplica por semillas en invierno, las cuales se han de estratificar en la nevera durante tres meses. Germinación lenta. Pueden tardar 2-3 meses más en brotar.
  • Rusticidad: ideal para zonas donde el clima sea templado y húmedo, con temperaturas de entre los -18ºC y los 30ºC.

¿Qué te han parecido estas coníferas?


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