Cuando estamos cultivando en casa, ya sea en un huerta al aire libre o en un invernadero, que como vimos se encuentra protegido, es importante que empecemos sembrando las semillas en semilleros en recipientes. Para aprender más sobre el proceso, te recomiendo leer sobre el cultivo de hortalizas en semilleros.
Este tipo de semilleros son recomendables a la hora de sembrar hortalizas como: apio, cebolla, berenjena, calabaza, lechuga, tomate, pimiento, puerro, pepino, etc. Para un manejo más efectivo, considera consultar sobre hortalizas de raíz que también son excelentes en semilleros.
Es importante que sigamos un procedimiento determinado para sembrar adecuadamente las hortalizas en estos semilleros en recipientes. Presten mucha atención.
- Los semilleros se pueden hacer durante todo el año, sin importar la época del año en la que nos encontremos, sin embargo debemos tener en cuenta la especie que sembremos y el clima. Podemos hacer semilleros al final del invierno, pero asegurarnos de cubrirlo para evitar que las plantas mueran. La ventaja de este tipo de forma de siembra es que mientras las plantas sembradas en el exterior se queman por las bajas o altas temperaturas, nosotros en el semillero podemos cuidarlas de manera personalizada y protegerlas de la inclemencia del clima. Si deseas más detalles, revisa nuestra guía sobre cómo hacer un huerto en casa.
- Los contenedores o recipientes para utilizar como semilleros pueden ser muy variados, por ejemplo, podemos utilizar envases de yogurt, envases para hacer hielo, bandejas planas de plástico, macetas, jardineras, entre otros. Los mejores recipientes para hacer semilleros son las bandejas de alveolos de plástico flexible y las de poliestireno expandido ya que los plantones al no tener competencia hacen que se obtenga un cepellón más sano que más adelante no se verá alterado al ser trasplantado al suelo definitivo. Para más información, visita nuestra página sobre huertos en macetas.
- Debes asegurarte de rellenar el recipiente elegido con sustrato. Recuerda que la mezcla típica y mejor es la que se encuentra formada por un 50% de arena, más otro 50 % de turba. Esto garantizará un buen desarrollo inicial de las plántulas.
- Si la bandeja o recipiente que elegiste es una bandeja de alveolos, hazle un hueco con el dedo al sustrato y pon una semilla por agujero, si la semilla es muy grande. Si las semillas son pequeñas puedes poner entre 3 y 4 semillas por agujero. Si no es una bandeja de alveolos la que estás utilizando, debes esparcir las semillas y cubrirlas con una fina capa de tierra.
Es aconsejable, más no imprescindible, tapar con un cristal o con un plástico el semillero, para tratar de mantener la temperatura más alta y retener de mejor manera la humedad. Este método puede ser muy útil para las semillas más exigentes en cuanto a calor y humedad. Recuerda que el cuidado temprano es clave para el éxito de tus hortalizas.
Además, para asegurar un crecimiento óptimo, mantener un control sobre el riego es fundamental. Asegúrate de que el sustrato esté siempre húmedo, pero no encharcado, para evitar problemas de hongos. Para más consejos sobre el riego y el cuidado de las hortalizas, consulta nuestro artículo sobre errores en el macetohuerto.
Al permitir que las plántulas crezcan en un ambiente protegido, podrás observar su desarrollo y realizar correcciones si es necesario antes de su trasplante final al suelo. Esta práctica es especialmente valiosa en zonas donde las condiciones climáticas son extremas.
Recuerda que después de algunas semanas, las primeras hojas comenzarán a aparecer y será el momento adecuado para trasplantarlas a su ubicación definitiva. Al realizar el trasplante, cuida que el cepellón no se deshaga, ya que esto puede afectar su crecimiento. Para obtener más información sobre el trasplante, te recomiendo visitar el artículo sobre tipos de huertos para cultivar en casa.
Este proceso de sembrar hortalizas en semilleros en recipientes no solo proporciona un espacio controlado para las plantas, sino que también puede ser una actividad muy gratificante. A medida que vayas viendo cómo crecen tus hortalizas, experimentarás la satisfacción de cosechar tus propios alimentos.