La combinación de primavera lluviosa y monte bien conservado está dando un giro a la tradicional idea de que las setas solo son cosa del otoño. Cada vez más aficionados miran al calendario de abril, mayo y junio para organizar escapadas al campo, cuchillo en mano, a la caza de las setas de primavera.
En el corazón de Castilla y León, el Parque Micológico Montes de Soria se ha convertido en uno de los grandes motores de este cambio. Entre permisos de recolección, ferias especializadas, rutas interpretativas y propuestas gastronómicas, la provincia de Soria -con el apoyo de zonas de Burgos- está consolidando una campaña primaveral que ya no es una hermana pequeña del otoño, sino una temporada con identidad propia.
Una «primavera setera» para descubrir nuevas especies
Desde la asociación sin ánimo de lucro Montes de Soria, que gestiona el mayor parque micológico de España, subrayan que la primavera ofrece un abanico de especies que hasta hace no mucho pasaba bastante desapercibido. El director técnico, José Antonio Vega, habla ya con naturalidad de la llamada «primavera setera», una etapa en la que el monte cambia de ritmo pero no de atractivo.
El arranque oficioso de esa temporada llega con la actividad «De Setas por Soria», que se desarrolla en espacios naturales protegidos como la Laguna Negra o el Cañón del Río Lobos. Esta propuesta incluye tres grandes exposiciones repartidas en tres casas del parque, que se mantienen durante tres meses para acercar la diversidad de hongos a visitantes y vecinos.
En paralelo, la Feria del Marzuelo de Navaleno supone uno de los primeros hitos del calendario primaveral. El marzuelo, una seta menos habitual en muchas cocinas, se convierte en protagonista de demostraciones culinarias, charlas y actividades divulgativas que ayudan a abrir el apetito micológico más allá de las especies de siempre.
El calendario continúa con citas como la participación de Montes de Soria en la feria Venalmazán, celebrada en Almazán y centrada en la caza, la sostenibilidad y los recursos naturales. Aunque la feria no es exclusiva de setas, la presencia de un espacio expositivo propio ha permitido introducir las setas de primavera ante miles de visitantes, reforzando el interés por esta época del año.
Lluvias clave y previsiones optimistas para la campaña de primavera
Tras una campaña otoñal anterior bastante floja, las miradas de muchos recolectores se han desplazado a la primavera con cierta cautela. Sin embargo, las lluvias caídas durante el puente del 1 de mayo en la provincia de Soria han cambiado el ánimo del sector, hasta el punto de que desde Montes de Soria las califican como «imprescindibles y buenísimas» para el desarrollo de la campaña.
Estas precipitaciones han aportado el agua que faltaba para asegurar una buena producción de perrechicos y favorecer la aparición de otras especies típicas de la época como la seta de cardo, el boletus pinícola, la senderilla y los champiñones. Se espera, además, que el mes de mayo mantenga un patrón lluvioso, lo que abriría un escenario muy favorable para la fructificación durante mayo y junio.
Vega destaca que, con un ritmo de lluvias moderadas y frecuentes -incluso una pequeña tormenta por semana-, el monte podría ofrecer una diversidad y cantidad de setas muy notable. La primavera, señala, se encuentra en el momento justo para que muchas especies aprovechen la humedad y la temperatura, siempre que el calor no se dispare demasiado pronto.
La temperatura, no obstante, es un factor delicado. Si las máximas se disparan, la campaña puede adelantarse y acortarse, afectando de manera desigual a cada especie. Mientras que a ciertos boletus ligados a robles o encinas les viene bien el calor, a otras setas más sensibles a la deshidratación no les favorecen estos picos, de modo que el equilibrio entre lluvia y temperatura sigue siendo decisivo.
Con la vista puesta en esas previsiones, desde Montes de Soria se anima a los aficionados a tramitar los permisos de recolección y preparar cuanto antes sus escapadas, tanto quienes viven en la provincia como los micoturistas que llegan desde otros puntos de España atraídos por la buena fama de estos montes.
Especies protagonistas de las setas de primavera
La primavera abre el abanico a un catálogo de especies que, poco a poco, va ganando nombre propio en la memoria de los recolectores. Más allá del omnipresente boletus otoñal, en estos meses se habla cada vez más de marzuelos, perrechicos, colmenillas y setas de cardo, entre otras variedades.
Entre las especies más buscadas, los perrechicos ocupan un lugar destacado, especialmente cuando el régimen de lluvias es el adecuado. A su lado crecen en importancia las setas de cardo, que muchos asociaban casi en exclusiva al otoño y que, sin embargo, muestran una presencia notable en primavera cuando se dan las condiciones apropiadas de humedad y temperatura.
También se aprovecha la presencia de senderillas y champiñones silvestres, que permiten a los recolectores menos experimentados iniciarse en la identificación de especies relativamente accesibles, siempre con prudencia y apoyándose en recursos divulgativos para evitar confusiones peligrosas.
En los robledales y encinares empiezan a sonar con más fuerza los boletus de roble o encina, cuya aparición en primavera y comienzos de verano aún es una asignatura pendiente en cuanto a conocimiento popular. A estas especies se suman las apreciadas amanitas cesáreas, un hongo de gran prestigio gastronómico cuyo momento de auge coincide también con esta transición entre primavera y verano.
Vega insiste en que los visitantes «se sorprenden» cuando descubren que, más allá de los pinares clásicos, existen muchos otros hábitats productores capaces de ofrecer setas con un valor culinario muy alto. Esa diversidad es, precisamente, uno de los mensajes que se quieren transmitir con las exposiciones y actividades divulgativas del parque.
Ferias, exposiciones y talleres: la cara divulgativa de las setas de primavera
La apuesta de Montes de Soria por las setas de primavera no se limita a la gestión del recurso en el monte. Una parte importante del trabajo se centra en la divulgación a través de ferias, exposiciones itinerantes, talleres de cocina y salidas guiadas, con el objetivo de que el público conozca mejor qué se está encontrando bajo los árboles.
En este sentido, la asociación despliega un amplio repertorio de recursos expositivos en las ferias a las que acude. Una de las grandes protagonistas es la muestra «MICOhábitats», que reúne casi dos centenares de especies de setas en urnas donde se recrean distintos ambientes productores, desde pinares hasta robledales, pasando por prados y otros entornos.
A esta exposición se suma la muestra «Conocer para no Confundir», que combina reproducciones de especies comestibles, tóxicas y sin interés culinario. El objetivo es muy claro: enseñar a distinguir correctamente las especies y evitar intoxicaciones, además de introducir nuevas variedades a quienes solo conocen un puñado de hongos populares.
Estas propuestas incluyen además elementos llamativos como setas gigantes para photocalls, pensadas para atraer la atención del público familiar y servir como gancho para que luego se adentren en contenidos más técnicos. Durante las ferias se ofrece información continua sobre el Parque Micológico Montes de Soria, los permisos, normativas y buenas prácticas en el monte.
En las próximas semanas, buena parte de estas actividades se trasladarán a la V Feria Micológica de Tierras Altas, que se celebrará en Villar del Río. Allí se repetirán talleres, charlas, rutas guiadas y diferentes propuestas pensadas para mostrar la micología primaveral a visitantes procedentes de Soria, Burgos, La Rioja, País Vasco y otras comunidades cercanas.
Micoturismo y gastronomía: maridajes que dan vida al territorio
El auge de las setas de primavera en Soria va de la mano del crecimiento de un micoturismo cada vez más estructurado. Los permisos de recolección, la oferta hostelera y las actividades organizadas han creado un pequeño ecosistema económico que se deja notar en los pueblos del entorno del parque.
Un ejemplo claro son los talleres de cocina y las rutas comentadas que se integran en el programa de las ferias micológicas. Allí, cocineros y especialistas muestran cómo trabajar en la cocina con especies como marzuelos, perrechicos, setas de cardo o colmenillas, mientras se explican los criterios básicos para recolectar con seguridad y respeto al medio y cómo conservarlas.
Entre las propuestas que más interés despiertan figuran los maridajes de setas y vino, como la experiencia gastronómica dirigida por José Antonio Vega y la especialista en análisis sensorial Cristina Aldavero. Estos maridajes, que han tenido una acogida muy positiva en ferias recientes, combinan degustaciones de tapas elaboradas con distintas setas con vinos de la zona, lo que ayuda a dar valor tanto al producto micológico como a la producción vitivinícola local.
La micología se convierte así en puente entre el monte y la mesa, generando sinergias con restaurantes, bares de tapas y alojamientos rurales, que ven en la primavera una oportunidad para alargar la temporada alta turística más allá de los meses otoñales tradicionales.
Todo este movimiento contribuye a desestacionalizar la actividad turística en comarcas que, de otro modo, tendrían un flujo de visitantes mucho más irregular. Para muchos pueblos, las setas de primavera suponen un argumento adicional para llenar plazas hoteleras, dinamizar la restauración y reforzar el tejido económico asociado a la naturaleza.
Montes de Soria: el mayor parque micológico de España
Detrás de esta apuesta por las setas de primavera se encuentra la estructura del Parque Micológico Montes de Soria, catalogado como la mayor superficie continua regulada de España en este ámbito. La asociación que lo gestiona agrupa a más de un centenar de propietarios forestales de las provincias de Soria y Burgos.
En total, el parque se extiende por montes ubicados en 97 localidades pertenecientes a 72 municipios -70 de Soria y 2 de Burgos-, integrados en el Parque Micológico PMSO-50001 y el acotado SO-50002. Esta gestión conjunta permite ordenar la recolección, regular el acceso mediante permisos y trabajar de forma coordinada en la conservación de los hábitats y la puesta en valor del recurso.
La asociación, sin ánimo de lucro, centra sus esfuerzos en tres grandes líneas: la divulgación (exposiciones, charlas, actividades), la regulación y gestión micológica del territorio y la promoción de un micoturismo responsable que revierta en la economía local. A través de su página web facilitan información sobre permisos, normativa, eventos y servicios relacionados.
El hecho de contar con una superficie tan amplia regulada permite, además, planificar mejor la temporada de setas de primavera, adaptándose a las particularidades de cada zona según la altitud, el tipo de bosque y la evolución de la meteorología. Así se consigue que la campaña no dependa solo de unos pocos enclaves conocidos, sino que se reparta por un mosaico de montes con características diferentes.
En un contexto en el que la naturaleza marca el ritmo, la colaboración entre propietarios, administraciones y recolectores resulta clave para que la primavera se consolide como una estación de referencia para quienes disfrutan buscando setas, cocinándolas o, sencillamente, aprendiendo a valorar la riqueza micológica que crece literalmente a las puertas de casa.
Todo apunta a que, con lluvias generosas, actividades bien organizadas y una divulgación constante, las setas de primavera han dejado de ser una rareza para pasar a ocupar un lugar fijo en el calendario micológico de Soria y de buena parte del norte de España, ofreciendo una nueva excusa para visitar el monte, sentarse a la mesa y mirar la primavera con otros ojos.