¿Cuáles son los síntomas de la falta de hierro en plantas?

Hoja clorótica

Imagen – TECNICROP

Las plantas necesitan nutrientes para poder crecer. Cuando las raíces no pueden disponer de alguno de ellos, enseguida empezarán a mostrar síntomas de esa carencia. Uno de los problemas más comunes que tienen, especialmente aquellas que son acidófilas, es la falta de hierro.

Esta falta se hace notar muy rápidamente, haciendo que nuestras queridas plantas no se vean tristes e incluso enfermas. Cuando eso pasa, tenemos que actuar rápido para evitar que empeore.

Síntomas de la falta de hierro en las plantas

Clorosis férrica

La falta de hierro o deficiencia de hierro es un problema que empieza a afectar a las hojas más jóvenes. Primero, se volverán amarillas, desde la punta de la hoja hacia dentro, menos los nervios que se seguirán viendo verdes. Si no se trata, con el tiempo todas las hojas se verán amarillas, se arrugarán y caerán.

Hay muchas plantas que son muy sensibles a la falta de hierro, como las acidófilas (arce japonés, camelia, gardenia, hortensia, dafne, liquidambar, roble, entre otras), algunos frutales como el limonero o el naranjo, y también algunas palmeras como las del género Caryota.

¿Qué es lo que la causa?

Por lo general, esta carencia aparece a causa de un bloqueo del hierro en el suelo debido al pH, que es demasiado alto (7 o superior). En aquellos suelos que son calizos, esto es, que tienen mucha cal, este mineral no está disponible para las plantas pues no se disuelve con el agua.

Aún así, la clorosis férrica también puede aparecer por regar con aguas calcáreas. Aunque la tierra tenga un pH adecuado para las plantas, si utilizamos un agua dura su pH subirá, bloqueando de esta manera el hierro y otros micronutrientes.

Prevención y tratamiento

Limones cortados en rodajas

Siempre que tengamos dudas sobre qué tipo de sustrato o de suelo necesita aquella planta que queremos cultivar es muy importante que averigüemos el pH del suelo. Si es 7 o mayor, no tenemos que plantar acidófilas pues acabarían teniendo clorosis férrica.

En el caso de que ya hayamos plantado alguna, debemos de darle lo antes posible hierro quelatado (quelatos de hierro), que es un fertilizante cuya estructura química se mantiene protegida del bloqueo del pH alcalino, de modo que las raíces pueden disponer de él. Hay de dos tipos según el modo de aplicación: por vía foliar y por vía radicular.

  • Los abonos de vía foliar son los más utilizados cuando la planta necesita urgentemente algún micronutriente, como es el caso del hierro, zinc, boro, o manganeso, entre otros. Se pulverizan sobre las hojas, siguiendo las indicaciones del envase, las cuales empezarán a recuperarse pronto. Eso sí, las que estén muy afectadas no se volverán verdes.
  • Los abonos de vía radicular son los que se usan cuando la planta necesita macronutrientes, como nitrógeno, fósforo o potasio.

Otra de las cosas que debemos de hacer es acidificar el agua del riego. Para ello, bastará con diluir el líquido de medio limón en 1 litro de agua. Asimismo, también es muy aconsejable abonar con abonos para plantas ácidas durante toda la temporada de crecimiento (desde primavera hasta finales del verano/comienzos de otoño).

Así las plantas podrán seguir creciendo sanas y fuertes 🙂 .

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Jardinería

Mónica Sánchez

Investigadora de las plantas y de su mundo, actualmente soy coordinadora de este querido blog, en el cual llevo colaborando varios años. Me encanta... Ver perfil ›

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