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Las flores que anuncian la llegada del buen tiempo.
Después de sufrir un frío y largo invierno, la primavera supone un nuevo y explosivo despertar a la vida en todos los sentidos. Los días se alargan, disfrutamos de más horas de sol y las temperaturas se van templando. Empezamos a ver los pequeños brotes verdes de los árboles y cómo las flores comienzan a desplegar su infinita paleta de formas y colores.
La verdad es que, para quienes disfrutamos de las flores, el inicio de la primavera marca el punto de partida de un maravilloso espectáculo.
Hoy os quiero hablar de las surfinias, sin lugar a dudas, una de mis flores favoritas que lucen incondicionalmente en mi terraza año tras año. Se trata de una planta que da flores colgantes de forma continua, tan abundantes y duraderas que no sólo podemos disfrutarlas en primavera sino durante todo el verano y hasta que comienza el otoño.
No es de extrañar que mucha gente confunda las surfinias con las petunias porque, por decirlo de alguna manera, están emparentadas y son como ‘primas hermanas’ puesto que la surfinia es un híbrido de la petunia. Para más detalles, puedes consultar nuestra guía sobre cómo colocar petunias en el balcón.
¿En qué se parecen?
Pues básicamente tanto las petunias como las surfinias necesitan los mismos cuidados para lucir en todo su esplendor: mucha luz, riego regular y abonado en floración.
- Ambas plantas adoran el sol, tanto, que lo pueden tolerar sin problema de forma directa durante horas. Curiosamente, quién lo diría, ambas plantas aguantan también el frío siempre y cuando se trate de un frío moderado. Como truco, procura darles al menos 6 horas de sol y, en olas de calor, unas horas de semisombra.
Jardín exterior usando un barril como decoración. Un buen emplazamiento marca la diferencia. Si quieres profundizar en las propiedades de estas plantas, te recomendamos leer el significado y propiedades de las petunias.
- Son plantas que precisan de un abundante riego debido a su continua exposición directa al sol. Debemos regarlas a diario o, de lo contrario, terminarán achicharradas por el sol. Cuidado: regarlas a diario no significa echarles agua hasta que ésta se desparrame por todas partes sino echarles un poco de agua todos los días. Si nos pasamos con el riego terminarán poniéndose amarillas y, en el peor de los casos, pudriéndose sin remedio. Un buen sistema de drenaje de la maceta que evite que el agua se estanque y encharque las raíces nos evitará llevarnos más de un disgusto. Complementa esta idea con sustrato aireado y riegos por la mañana.
Tanto la surfinia como la petunia necesitan ser regadas diariamente. Deja secar ligeramente la capa superficial entre riegos para evitar encharcamientos. Para aprender más sobre su cuidado, visita cuidados de las petunias en maceta.
- Ambas necesitan también de un fertilizante, preferiblemente líquido, cuando se encuentran en proceso de floración. Con abonarlas una vez a la semana o cada diez días es más que suficiente. Incorpora, si lo necesitas, quelatos de hierro cuando veas clorosis (hojas amarillas con nervios verdes) y considera un abono de liberación lenta al plantar.
Fertilizante a base de guano ecológico. El abonado constante mantiene la floración ininterrumpida. Para más información, consulta tipos de petunias.
- Algo que a mí particularmente me entretiene muchísimo es el hecho de tener que quitar casi a diario las flores secas o marchitas para mejorar el crecimiento de las flores nuevas, debido al ritmo de floración. En surfinias podrás además pinzar las varas largas para que se compacten.
¿En qué se diferencian?
- Como ya hemos dicho antes no es lo mismo una petunia que una surfinia. La surfinia es un híbrido de la petunia. Si quieres ampliar información sobre las diferencias, visita diferencias entre petunia y surfinia.
- En el caso de la petunia, sus estambres producen semillas que se pueden guardar para volver a replantar la temporada siguiente. Sin embargo la surfinia no produce semillas porque sus estambres son estériles y se multiplica por esquejes.
- La petunia crece sólo unos pocos centímetros por encima de la tierra en sentido vertical mientras que la surfinia crece de forma espectacular sobresaliendo de la maceta y ofreciéndonos una visión de sus flores en forma de cascada. De ahí entenderéis que a la surfinia se le denomine también la petunia colgante.
- Si bien la forma acampanada de la flor es la misma en ambos casos la surfinia se diferencia de la petunia en que posee una mayor abundancia de hojas y flores, es decir, las surfinias son más frondosas. Sin embargo, el tamaño de la flor de la petunia es más grande en comparación con el de la surfinia.
- Otra diferencia es su precio. Las surfinias son un poquito más caras que las petunias, a cambio de una floración más prolongada y mejor tolerancia al calor.
Cuidados clave para que nunca paren de florecer
- Poda y pinzado: recorta en pleno verano un 15–20% de las varas más largas para rejuvenecer la mata; volverá a florecer con más fuerza. Para aprender técnicas de poda, consulta plantas y flores.
- pH del sustrato: un medio ligeramente ácido favorece la asimilación de nutrientes; si observas amarilleos, aplica hierro quelatado.
- Plan de abonado: en floración intensa, alterna abono líquido semanal con liberación lenta; riega con fertilizante cada 2–3 riegos en los periodos más exigentes.
- Ubicación: cestas y balcones para surfinias; jardineras y parterres para petunias de porte más erecto.
Colores para todos los gustos…
Si hay algo que tienen en común tanto las petunias como las surfinias es su amplia paleta de colores que va del blanco más puro al rojo más encendido, pasando por todas las tonalidades del rosa, el azul, el morado… que puedes combinar a tu gusto. Incluso existen bicolores muy llamativos, pero yo, sin lugar a dudas, me quedo con las clásicas de un sólo color.
Petunias de colores combinados. La combinación cromática crea composiciones espectaculares.
Variedades relacionadas que te pueden interesar
Potunia: una línea mejorada de petunia que evita el espigado en calor extremo; mantiene porte compacto y floración uniforme.
Petunia mini: flores y hojas más pequeñas pero mucho más abundantes, ideal para macetas con poco volumen de sustrato.
Calibrachoa: pariente cercano con flores pequeñas en cascada, muy tolerante al calor y con hábito colgante denso; suele preferir sustratos algo más ácidos y es conocida por su capacidad autolimpiante.
Acercaros al vivero más próximo y dejad volar vuestra imaginación… Además las petunias y las surfinias son siempre una apuesta segura porque son resistentes, requieren cuidados mínimos y además son muy duraderas lo que te permitirá disfrutar de ellas hasta bien entrado el otoño. Elegid según el uso: macetas colgantes más frondosas (surfinia) o macizos y jardineras con flores de mayor tamaño (petunia).
Si buscas una guía rápida: petunia para flores grandes y cultivo por semilla; surfinia para cascadas floridas, esquejado y máxima continuidad de flor.