Tala final del ficus de San Jacinto: qué ha pasado y qué vendrá

  • El Ayuntamiento culmina la tala definitiva del ficus de San Jacinto tras una moratoria sin resultados.
  • Los informes técnicos apuntan a una poda agresiva en 2022, pérdida del 70% de la copa y avance de hongos y pudrición.
  • Se conservará una sección del tronco con una placa, descartando su reutilización por la mala calidad de la madera.
  • Plataformas y vecinos lamentan la pérdida y mantienen el debate sobre la gestión del arbolado en Sevilla.

Ficus de San Jacinto en Triana

El zumbido de las motosierras volvió a primera hora a la esquina de San Jacinto y Pagés del Corro. Con el tronco ya seco y sin copa, el Ayuntamiento de Sevilla ha iniciado la tala definitiva del ficus que presidía el atrio de la parroquia de San Jacinto, en Triana, tras meses de intentos fallidos por recuperarlo y una moratoria de seis meses acordada en el Pleno.

Vecinos, activistas y curiosos se han acercado a presenciar el operativo, entre la tristeza por la pérdida de un icono del barrio y la convicción municipal de que el ejemplar ya no podía salvarse. Plantado hace más de un siglo y catalogado como árbol monumental y Bien de Interés Cultural, el ficus pasará a ser un recuerdo en la memoria de Triana y en una placa a pie de su base.

Cómo se llegó a este desenlace

Trabajos de tala del ficus de San Jacinto

El conflicto estalló en agosto de 2022, cuando la orden dominica, propietaria del templo, inició un apeo por motivos de seguridad y daños en la iglesia con autorización municipal. La intervención quedó paralizada cautelarmente por un juzgado tras el recurso de la AMJA, y el árbol quedó muy mermado. Con el cambio de mandato, en 2023 se firmó un acuerdo entre el Consistorio y los dominicos que dio a Parques y Jardines la competencia directa y convirtió el jardín delantero en espacio público.

En septiembre de 2024, un informe técnico municipal certificó el “colapso final” del ejemplar. A petición de la Plataforma en defensa del Ficus y del grupo Con Podemos-IU, el Pleno concedió una moratoria de seis meses para observar su evolución durante el invierno y la primavera, ampliando el alcorque, reforzando riegos y aplicando tratamientos. El seguimiento no detectó rebrote funcional ni mejora estructural.

El operativo de retirada ha comenzado a las ocho de la mañana, con la zona perimetrada, presencia de una docena de agentes y varios vehículos policiales para ordenar el entorno. Los trabajos se ejecutan por secciones del tocón y podrían prolongarse dos jornadas, condicionados por el calor veraniego, y sin grandes afecciones al tráfico, más allá de la acera vallada junto a la parroquia.

Qué le pasó al árbol

Detalle del tronco del ficus de San Jacinto

Los técnicos vinculan la agonía del ficus a la poda severa de 2022, que eliminó en torno al 70% de la copa. Esa intervención redujo drásticamente su capacidad de fotosíntesis, expuso la corteza a la insolación extrema y abrió la puerta a patógenos.

Desde entonces avanzaron hongos saprofitos y pudrición, con descomposición del cámbium, pérdida de masa radicular y debilitamiento generalizado. Los informes concluyen que el ejemplar quedó estructuralmente colapsado, sin capacidad de nutrirse ni de rebrotar con garantías. Para aprender a cuidar mejor los ficus y prevenir daños similares, es importante conocer sus necesidades y limitaciones.

Parques y Jardines aplicó diversas medidas: endoterapia, análisis del suelo, mejora del alcorque y colocación de arpilleras para protección. Estas actuaciones se recogieron en un contrato específico de mantenimiento por 7.115,72 euros. Pese al esfuerzo, el deterioro continuó y los especialistas desaconsejaron mantener el tocón en pie.

La seguridad ha pesado en la decisión final. La madera del tronco está degradada y fracturada, lo que ha llevado incluso a descartar su reutilización como pieza funcional —se llegó a valorar tallar una pequeña librería— por la mala calidad y el riesgo asociado.

Un símbolo y una polémica que no se apagan

Vecindario y activistas en San Jacinto

Para la Plataforma en defensa del Ficus, el Ayuntamiento no ha sido transparente en este tramo final y parte de los riegos los asumieron los vecinos. Apoyados en un informe del profesor Manuel Enrique Figueroa, sostuvieron que aún quedaba un mínimo margen de vida. Hubo pequeños brotes invernales, que se marchitaron meses después.

Desde el blog de jardinería califican la retirada como un golpe al patrimonio natural y recuerdan la amplia movilización ciudadana de 2022, con vecinos y activistas encadenados para frenar la tala. A su juicio, el caso del ficus evidencia la necesidad de elevar el listón de protección del arbolado urbano.

Entre los trianeros conviven la pena por la pérdida del árbol y la percepción de que mantener el tronco seco no tenía sentido por su aspecto y riesgos. Otros habrían preferido conservarlo tal cual como símbolo de memoria y advertencia para el futuro.

El ficus fue testigo de la vida del barrio durante más de un siglo —incluidas salidas históricas de hermandades— y se convirtió en referente paisajístico de Triana. Su desaparición reabre el debate sobre cómo equilibrar seguridad, patrimonio y clima en una ciudad cada vez más calurosa.

Qué quedará en San Jacinto

Base conservada del ficus de San Jacinto

El Ayuntamiento prevé conservar una sección del tronco —en torno a un metro de altura— con una placa explicativa que relate la historia del árbol y el movimiento ciudadano que intentó salvarlo. La opción de transformar la madera en elemento de uso público ha sido descartada por los técnicos.

Los servicios municipales señalan que no es viable plantar en el mismo punto por el volumen de raíces y las limitaciones de extracción del tocón con seguridad. En el entorno, cedido como espacio público en 2023 tras el acuerdo con la orden dominica, se barajan fórmulas simbólicas para mantener vivo su legado. Informes anteriores llegaron a plantear la plantación compensatoria de otra especie, pero fuera del emplazamiento exacto del ficus.

Durante los trabajos, la acera colindante está vallada y señalizada, con vigilancia policial para garantizar la seguridad. La previsión municipal pasa por concluir el apeo sin interrupciones relevantes de la movilidad del barrio.

ficus de San Jacinto
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