
Las últimas borrascas que han barrido la península y el archipiélago canario han dejado un mismo denominador común: la caída de árboles y grandes ramas sobre carreteras, vehículos y zonas urbanas. Desde Galicia hasta Canarias, pasando por Ceuta, los episodios de viento intenso han puesto a prueba el arbolado y los dispositivos de emergencia.
En distintos puntos del país se han registrado carreteras cortadas, accidentes de tráfico y daños materiales asociados directamente al desplome de ejemplares de gran porte. Aunque la mayoría de los incidentes se han saldado sin heridos graves, el volumen de avisos y el impacto sobre la movilidad han obligado a redoblar las medidas de prevención y vigilancia por parte de las autoridades.
Caídas de árboles en Galicia: Costa da Morte, áreas urbanas y red viaria bajo presión
En la costa gallega, las rachas de viento han provocado la caída de numerosos árboles sobre las carreteras, especialmente en la Costa da Morte. En el municipio de Corcubión, un pino de grandes dimensiones se desplomó sobre la CP-2801, en la zona de Redonda, dejando la vía completamente bloqueada durante varias horas y obligando a interrumpir el tráfico rodado.
El impacto del tronco no solo inutilizó la carretera, sino que derribó parte de un muro de piedra que cerraba la finca donde se encontraba el árbol, lo que obligó a los voluntarios de Protección Civil a intervenir de urgencia para trocear y retirar la madera caída antes de reabrir la circulación.
En Muxía, tanto Protección Civil como la Policía Local tuvieron que encadenar salidas para retirar árboles y ramas que habían caído sobre diversas carreteras en Vilarmide, Senande, Leis y Morquintián. Además, el arrastre de lodos y piedras por las lluvias acompañantes obligó a actuar en varios puntos para reconducir el agua que invadía el firme y evitar más incidencias.
En Carnota, el temporal dejó otra incidencia destacada: la caída de un árbol sobre una línea eléctrica provocó un corte en el suministro en la capital del municipio durante varias horas. La combinación de viento fuerte y arbolado cercano a los tendidos volvió a evidenciar la vulnerabilidad de estas infraestructuras.

Más de 150 incidencias en Galicia: árboles, ramas y accidentes asociados
El episodio de mal tiempo que ha cruzado Galicia en los últimos días se ha traducido en más de 150 incidencias gestionadas por el 112 Galicia, la mayoría de ellas ligadas al desplome de árboles y grandes ramas sobre viales. Los servicios de emergencia se han repartido por las cuatro provincias para despejar carreteras y atender situaciones de riesgo.
Según el balance del centro de coordinación, se registraron 91 intervenciones relacionadas directamente con árboles y ramas caídas, además de una veintena larga de actuaciones preventivas para minimizar riesgos y otras tantas por la caída de cables, postes y elementos de señalización en la vía pública, muchas veces tras ser golpeados por el propio arbolado.
La provincia de A Coruña ha concentrado el grueso de los problemas, con decenas de avisos por árboles volcados en el área metropolitana. Por municipios, destacan Vigo, Burela, Ribeira, la propia ciudad de A Coruña y Mondoñedo, donde la combinación de viento y suelos reblandecidos facilitó que el arbolado cediera en taludes y márgenes de carretera.
Entre los incidentes más llamativos figura el choque de un turismo contra un árbol caído en Abegondo, que afortunadamente no dejó heridos, y el siniestro de Culleredo, donde otro ejemplar se desplomó sobre un vehículo, causando lesiones a una persona y afectando a varios coches más en un accidente múltiple que obligó a movilizar ambulancias y patrullas.
En paralelo, en distintos puntos de la comunidad se han producido caídas de fragmentos de fachada y elementos urbanos asociados al viento, lo que ha llevado a ayuntamientos como Santiago, A Coruña o Vigo a cerrar temporalmente parques y espacios al aire libre para reducir el riesgo de que ramas, copas inestables o árboles enfermos puedan caer sobre los viandantes.
Autovía A-6 y área metropolitana de A Coruña: árboles caídos y retenciones
Uno de los episodios que mejor ilustra la peligrosidad de estas situaciones se produjo en la autovía A-6, a la altura de Culleredo. Un gran árbol se vino abajo sobre la calzada en sentido Madrid, pocos minutos después de las ocho y media de la tarde, justo antes de la salida de Ledoño, en pleno tramo muy transitado a esa hora.
El desplome obligó a un corte total de la autovía y desencadenó un accidente múltiple en el que se vieron implicados al menos cinco vehículos. Se registraron varios heridos de carácter leve, atendidos por los equipos sanitarios, aunque finalmente no fue necesario realizar traslados hospitalarios, lo que evitó un balance más grave.
La vía permaneció cerrada cerca de una hora, generando importantes retenciones y obligando a desviar el tráfico mientras los operarios trabajaban para trocear y retirar el árbol. A última hora de la noche se restableció la circulación, aunque en la zona continuaron los equipos de mantenimiento y la Guardia Civil, ya que se seguían produciendo caídas de otros árboles en las inmediaciones, lo que mantenía el riesgo activo.
En el resto del área metropolitana coruñesa se repitió el mismo patrón: árboles tumbados en cunetas, sobre aceras o invadiendo carriles de circulación, obligando a intervenciones constantes de los servicios municipales de parques y jardines, así como de bomberos y Protección Civil para sanear ramas inestables.

Gran Canaria: más de cien incidencias y carreteras afectadas por árboles desplomados
Lejos de la península, la borrasca también ha golpeado con fuerza en el archipiélago canario. En Gran Canaria se han contabilizado más de 100 incidencias en una sola noche, muchas de ellas vinculadas al fuerte viento y a la caída de árboles sobre calzadas y vehículos estacionados.
Durante la madrugada, varios ejemplares cedieron en municipios como Telde y Moya, cayendo sobre coches y obligando a cortar temporalmente diversas vías por motivos de seguridad. La situación se vio agravada por las lluvias intensas, que hicieron que el barranco de La Aldea bajara con bastante agua y reblandecieran aún más el terreno en laderas y taludes.
La cumbre central de la isla permanece cerrada al tráfico, con hasta ocho carreteras clausuradas, mientras las autoridades insisten en que no es una jornada adecuada para subir a las zonas altas. La nieve, el granizo y el hielo en puntos como Tejeda, los altos de Gáldar, San Mateo o Artenara suponen un riesgo añadido para la estabilidad del arbolado y la seguridad vial.
Telde: palmeras y árboles caídos sobre coches y accesos principales
Dentro de la isla, Telde se ha situado entre los municipios más afectados por el paso de la borrasca. Una de las incidencias más llamativas se registró en el barrio de El Caracol, donde una palmera de gran altura cayó sobre varios vehículos aparcados, provocando cuantiosos daños materiales, aunque sin heridos, gracias en parte a que el suceso se produjo de noche.
Las rachas de viento también provocaron la caída de ramas y otras palmeras en la Avenida del Cabildo (GC-10), el principal acceso al casco urbano, que tuvo que ser cortado en ambos sentidos mientras se realizaban las labores de retirada y limpieza. Poco después, fue necesario cerrar la carretera de Melenara por inundaciones, lo que complicó aún más la movilidad local.
En diferentes barrios del municipio se registraron episodios de mobiliario urbano arrastrado por el viento, especialmente contenedores de basura que terminaron invadiendo la calzada. Los servicios municipales actuaron también en la Loma de Jinámar para reducir riesgos ante posibles caídas de árboles en las zonas ajardinadas, realizando podas de emergencia y saneando ejemplares debilitados.
La Policía Local, por su parte, tuvo que asegurar áreas donde se produjeron derrumbes parciales de muros y caída de farolas, mientras los vecinos informaban de cortes e incidencias en el suministro eléctrico en barrios como La Majadilla, donde algunas de las principales vías permanecieron sin luz durante horas.

Ceuta: desprendimientos y árboles tumbados con aviso naranja por viento
En Ceuta, el paso de la borrasca Emilia también ha dejado su huella en forma de desprendimientos de tierra y caídas de árboles, en un contexto marcado por el aviso naranja por viento que se mantiene activo durante toda la jornada.
Uno de los puntos más delicados fue la zona de Almacenes Susi, donde un deslizamiento de terreno provocó el desplome de una chapa sobre un coche estacionado, causando importantes daños materiales. En un área donde normalmente se concentra una gran cantidad de vehículos, el hecho de que en ese momento hubiera menos presencia evitó consecuencias personales más graves.
Los Bomberos han tenido que salir en numerosas ocasiones desde la noche anterior para atender caídas de ramas de árbol y ejemplares inclinados con riesgo de caída, además de la retirada de elementos como luminarias de Navidad y farolas volcadas, lo que ha obligado a cortar carriles y acordonar aceras de forma preventiva.
Mantenimiento del arbolado, fuerza del viento y recomendaciones a la ciudadanía
Los distintos episodios registrados en Galicia, Canarias y Ceuta vuelven a poner sobre la mesa la combinación de factores que explican la caída de árboles en entornos urbanos y periurbanos: temporales de viento con rachas muy intensas, suelos saturados de agua, raíces debilitadas y falta de revisiones periódicas en algunos casos.
Los servicios de parques y jardines recuerdan que, aunque en muchas ocasiones la caída de un árbol se debe a la fuerza extraordinaria del viento, el riesgo disminuye si se realizan podas adecuadas, inspecciones visuales regulares y trabajos de saneamiento en ejemplares enfermos o inclinados. No obstante, también hay episodios en los que la intensidad del temporal hace prácticamente inevitable que algunos árboles cedan.
Las autoridades insisten en la necesidad de extremar la precaución en días de aviso por viento: evitar pasear por zonas arboladas cuando las rachas son muy fuertes, no estacionar bajo grandes copas si se prevé un temporal y reducir la velocidad al volante en tramos con arbolado cercano a la calzada. También se recomienda estar atento a las alertas oficiales y a los cierres preventivos de parques, paseos marítimos y carreteras de montaña.
La sucesión de borrascas ha dejado un panorama de decenas de árboles y palmeras caídos, carreteras cortadas y vehículos dañados a lo largo de varios puntos de España, pero también ha puesto de relieve el trabajo constante de emergencias, bomberos y operarios municipales, que siguen recorriendo calles y carreteras para devolver la normalidad y reducir el riesgo ante nuevos episodios de mal tiempo.