Tipos de calas

La cala blanca es la más común

Imagen – Wikimedia/Dominicus Johannes Bergsma

Las calas son flores magníficas: de buen tamaño, fragantes, y fáciles de cuidar. Aunque la más conocida de todas es la que produce la especie Zantedeschia aethiopica, lo cierto es que hay otras de las cuales también es interesante hablar, no en vano, existen 28 variedades, las cuales viven en el sur de África.

Pero lamentablemente solo unos pocos tipos de calas se comercializan. Así y todo, con ellos ya podrás tener una bonita colección.

Selección de calas para cultivar en maceta o jardín

Las calas son plantas que se caracterizan por tener hojas de color verde oscuro que brotan a partir de un tallo llamado peciolo, el cual surge del rizoma que crece bajo tierra. Pero aunque su follaje es decorativo, lo son aún más sus flores, o mejor dicho, su inflorescencia la cual está formada por un espádice en forma de tubo de color amarillo/anaranjado envuelto por una espata -hoja modificada- blanca, amarilla o rosada.

Esta inflorescencia a menudo se utiliza como flor cortada, ya sea para luego tener en un jarrón dentro de casa, o para hacer ramos. Dura varios días, aunque para asegurarte de que sea así, te recomendamos leer este artículo:

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Y si quieres saber cuáles son los tipos de calas más fáciles de conseguir, apunta:

Zantedeschia aethiopica (Cala común)

La cala blanca es una planta rizomatosa

Imagen – Flickr/Seán A. O’Hara

Es la cala común. Conocida como cala, cala de Etiopía, lirio de agua, flor del jarro, o aro de Etiopía, es una especie que alcanza una altura de entre 60 y 100 centímetros de altura. Las hojas son sagitadas y tienen un peciolo muy largo, el cual mide aproximadamente la mitad de la altura total de la planta. Su inflorescencia suele ser blanca, aunque puede ser roja, lila, o naranja.

Zantedeschia albomaculata

La Zantedeschia albomaculata es una planta con hojas manchadas

Imagen – Wikimedia/Franz Xaver

Es un tipo de cala que se parece mucho a la variedad común; de hecho, la única diferencia destacable es que tiene hojas verdes con manchas blancas, motivo por el que se conoce como cala blanca manchada. También es ligeramente más pequeña, puesto que no suele superar los 60 centímetros de altura, pero por lo demás se cuida del mismo modo.

Zantedeschia elliottiana (Cala amarilla)

La cala amarilla es una planta que produce flores amarillas

Imagen – Flickr/beautifulcataya

La cala amarilla es una planta de la cual no se sabe muy bien si es una especie natural o un híbrido. En cualquier caso, hablamos de una especie que alcanza los 60 centímetros de altura, y que produce inflorescencias cuyo espádice es de color amarillo brillante. Como curiosidad, has de saber que la Royal Horticultural Society’s (Real Sociedad de Horticultura) considera que tiene un valor ornamental tan alto, que le ha dado el premio al mérito de jardín.

Zantedeschia jucunda

La Zantedeschia jucunda es una planta de flores amarillas

Imagen – Wikimedia/Dick Culbert

La Zantedeschia jucunda es una planta que alcanza una altura de 50 centímetros. Tiene hojas verdes, y una inflorescencia que puede ser de color amarillo claro o amarillo oscuro. Es parecida a la Z. pentlandii que ahora veremos, pero de un tamaño mayor.

Zantedeschia odorata

La Zantedeschia odorata es una planta rizomatosa

Imagen – colombia.inaturalist.org

Es una planta que alcanza una altura de entre 75 centímetros y 1 metro. Tiene unas 5-6 hojas de color verde oscuro, y una inflorescencia de color blanco. Su apellido, odorata, hace referencia al dulce aroma de dicha inflorescencia.

Zantedeschia pentlandii

Es un tipo de cala que tiene hojas con manchitas blancas. Crece hasta alcanzar una altura de 30 a 40 centímetros, y su inflorescencia suele ser amarilla, aunque hay dos cultivares que las tienen de otro color: uno de ellos es ‘Captain Odeon’, que las produce rojas, y ‘Le Chique’, que las tiene rosas.

Zantedeschia rehmannii (Cala rosa)

La cala rosa, o cala roja como también se llama, es una planta que alcanza una altura de 40 centímetros. Tiene hojas verdes, con manchas, y produce inflorescencias rosas o rojas.

¿Cuáles son los cuidados de las calas?

Una vez que hemos conocido las variedades de calas que podemos encontrar, ahora toca saber cómo cuidarlas, ya que de esta manera podremos lograr que estén bien y que, por lo tanto, florezcan, que al final es lo que queremos todos. Así que vamos a ello:

Ubicación

Las calas han de estar en una zona en la que estén expuestas al sol de manera directa. Si bien pueden estar dentro de casa, en esas condiciones suelen tener problemas para florecer debido a la escasez de luz, motivo por el que aconsejamos cultivarlas siempre en el exterior. En caso de que no sea posible, entonces se llevarán a una habitación en la que haya ventanas para ponerlas junto a ellas. Luego, solo será cuestión de ir rotando la maceta cada día para que todas las partes de las plantas reciban la misma cantidad de luz.

Tierra o sustrato

Las calas son plantas que quieren mucha agua

  • Maceta: si vas a cultivarlas en macetas recomendamos plantarlas en una con sustrato de cultivo universal (en venta aquí). Pero eso sí, pon antes de nada una capa fina de greda volcánica o bolitas de arcilla (en venta aquí), así cada vez que riegues, el agua que no se haya absorbido saldrá más rápido y las raíces estarán mejor.
  • Jardín: las calas crecen en tierras ricas en nutrientes y bien drenadas. Por propia experiencia te diré que pueden hacerlo sin ningún problema en suelos arcillosos siempre que tengan buen drenaje. Si tienes dudas, lo ideal es hacer un agujero de 50 x 50 centímetros y llenarlo con una mezcla de turba negra con perlita (en venta aquí) a partes iguales.

Riego y abonado

El riego de las calas ha de ser frecuente, sobre todo durante el verano. Más o menos, se deben regar unas 4 veces por semana, excepto en invierno que se harán una o dos veces. Pueden estar cerca de un estanque, o tener un plato debajo de la maceta en los meses cálidos del año.

Con respecto al abonado, en primavera y verano se deben abonar con abonos naturales, como el humus de lombriz, el guano (en venta aquí), o las cáscaras de huevo. Así van a crecer bien, con salud.

Plantación

Las calas florecen en primavera, excepto las de floración tardía que lo hacen incluso en otoño, de manera que se deben plantar unos meses antes, en otoño o como muy tarde en invierno. Si están en maceta, comprueba de vez en cuando si se le salen raíces por los agujeros, y cámbiala a otra más grande en caso de que eso ocurra.

Rusticidad

Son plantas necesitan calor para crecer, pero que sin embargo pueden resistir las heladas débiles de hasta los -4ºC.

¿Qué te han parecido los tipos de calas que te hemos mostrado?


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