Este Primer Festival de las Flores en CDMX nace con la idea de acercar a la ciudadanía al suelo de conservación de la capital, un territorio clave para la biodiversidad, la producción de alimentos y la mejora de la calidad del aire. A lo largo de la cita, visitantes de todas las edades podrán conocer de primera mano el trabajo de floricultores y productores rurales que sostienen buena parte del paisaje verde que rodea a la metrópoli.
Fechas, lugar y horarios del festival
El evento tendrá lugar del 20 al 22 de marzo en el Monumento a la Revolución, situado en la Plaza de la República, en la colonia Tabacalera, alcaldía Cuauhtémoc. Durante esos tres días, el emblemático espacio público se adaptará para recibir a expositores, visitantes y actividades culturales relacionadas con el mundo vegetal.
Según la información difundida por la Secretaría del Medio Ambiente capitalina, el recinto permanecerá abierto de 11:00 a 18:00 horas. Dentro de ese horario, el público podrá recorrer los distintos stands, asistir a las actividades programadas y, sobre todo, adquirir plantas, flores y productos locales directamente de quienes los producen en el suelo de conservación.
Se trata de la primera edición del Festival de las Flores de Primavera y Ornamentales, con la intención de consolidarse como una cita fija cada año dentro de la programación de actividades primaverales de la ciudad. La propuesta se integra, además, en un calendario más amplio de eventos que acompañan la llegada de la nueva estación, algunos de ellos con conciertos y otras actividades gratuitas en la capital.
Organización y quién está detrás del Primer Festival de las Flores en CDMX
La organización corre a cargo de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (Sedema), que impulsa esta iniciativa con el objetivo de visibilizar el valor ecológico y económico del suelo de conservación. A través de la Dirección General de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (DGCORENADR), se coordina la participación de productores y se articula el programa de actividades educativas y culturales.
Dentro de los instrumentos públicos que respaldan este encuentro destaca el programa Altépetl Bienestar, con el que la CORENADR apoya de forma directa a quienes se dedican a la floricultura y a la producción de alimentos en la periferia verde de la ciudad. El festival se plantea, en ese sentido, como un escaparate para reforzar la economía local y favorecer la compra directa sin intermediarios.
La implicación de estas instituciones busca también subrayar la importancia del suelo de conservación no solo como pulmón ambiental, sino como espacio donde se sostiene buena parte de la producción agrícola y ornamental que llega después a mercados, viveros y hogares de la capital mexicana.
Productores participantes y oferta disponible
Uno de los pilares del festival será la participación de 54 productoras y productores de flores y plantas, procedentes de distintas áreas del suelo de conservación. Estos expositores llevarán una amplia gama de especies ornamentales para mostrar y vender, reflejando la diversidad de la floricultura que se desarrolla en la zona.
Junto a ellos estarán presentes 50 productores de alimentos y productos transformados, que pondrán a disposición del público mercancía elaborada con ingredientes cultivados en el llamado suelo verde de la ciudad. El formato de venta directa permitirá a las personas asistentes conocer el origen de lo que compran y dialogar con quienes trabajan la tierra a diario.
En conjunto, el festival reunirá así a 104 productores entre flores, plantas y alimentos, configurando un mercado temporal que pone en valor las cadenas cortas de comercialización y fomenta un contacto más cercano entre campo y ciudad en pleno corazón de la capital.
Más de 80 variedades de plantas y flores
Quienes se acerquen al Monumento a la Revolución durante estos días tendrán la oportunidad de conocer más de 83 variedades de plantas cultivadas en el suelo de conservación. El abanico incluye tanto flores tradicionales de jardín como especies aromáticas y una amplia colección de suculentas.
Entre las flores más destacadas figuran dalias, crisantemos, rosas y hortensias, muy presentes en arreglos florales y espacios verdes urbanos. También se podrá encontrar malvón, alcatraz, lavanda y toronjil, plantas apreciadas tanto por su valor ornamental como por sus usos tradicionales y su capacidad para atraer polinizadores.
La presencia de diferentes tipos de suculentas añade un toque especialmente atractivo para el público aficionado a las plantas de bajo mantenimiento, un grupo cada vez más popular en terrazas, balcones y pequeños jardines urbanos. El festival se convierte, en este sentido, en una buena ocasión para quienes quieran iniciar o ampliar su colección con ejemplares directamente procedentes de viveros locales.
Entre las flores más tradicionales y aromáticas presentes en el encuentro destaca especialmente la lavanda, valorada por su fragancia y por atraer polinizadores beneficiosos.
Actividades educativas, museo al aire libre y divulgación ambiental
Más allá del componente comercial, el encuentro está concebido como un espacio de sensibilización ambiental y divulgación. A lo largo del recinto se instalará un museo al aire libre, con materiales informativos sobre la flora del suelo de conservación, las funciones ecológicas que desempeña y los beneficios que aporta a la ciudad.
Están previstas actividades educativas y culturales para distintos públicos, con la intención de que tanto niñas y niños como personas adultas puedan aprender, de forma accesible, cómo se producen las flores y plantas que decoran hogares y espacios públicos. Estos contenidos se orientan a destacar la relevancia de conservar el territorio rural y montañoso que rodea a la capital.
La programación se integra en una propuesta más amplia de la Sedema para conectar a la población con la naturaleza, no solo mediante la contemplación de las plantas, sino también a través del entendimiento de los procesos productivos, del ciclo del agua y del papel de la vegetación en la calidad del aire y en la regulación del clima urbano.
El Teporingo monumental y la fauna del suelo de conservación
Entre los elementos más llamativos del festival se encuentra la instalación de un Teporingo monumental, una figura de gran tamaño inspirada en el teporingo o conejo zacatuche. Esta especie, también conocida como conejo de volcán, es endémica de México y habita en las zonas montañosas del suelo de conservación de la capital.
La presencia de esta escultura busca llamar la atención sobre la fauna asociada a los ecosistemas de alta montaña, recordando que la conservación de bosques y pastizales no solo beneficia al paisaje, sino también a especies emblemáticas y en ocasiones amenazadas. Sirve, asimismo, como recurso didáctico para que el público conozca la relación entre flora, fauna y manejo del territorio.
De esta manera, el festival no se limita a la exposición de flores, sino que incorpora un enfoque más amplio de conservación de la naturaleza que incluye a los animales y a los servicios ambientales que presta el suelo de conservación a toda la ciudad.
Con todo, el Primer Festival de las Flores en CDMX se perfila como un punto de encuentro entre productores, ciudadanía y entorno natural, en el que se combinan venta directa de plantas y alimentos, divulgación ambiental y actividades culturales. Durante tres jornadas, el Monumento a la Revolución se convertirá en una ventana al suelo de conservación de la capital, poniendo en valor el trabajo de quienes lo cuidan y recordando el peso que tiene en la vida cotidiana de la ciudad.