El aumento de las temperaturas y la llegada del verano traen consigo la proliferación de diferentes especies de avispas que, además de ser molestas, pueden llegar a representar un importante problema de salud pública. En los últimos años, España ha sido testigo de la expansión acelerada de la avispa asiática (Vespa velutina) y, más recientemente, de la avispa oriental en Baleares. Ambas especies invasoras afectan tanto a los ecosistemas locales como a la seguridad de las personas.
La presencia de estas avispas invasoras no solo supone un riesgo para la biodiversidad al amenazar a los polinizadores y la producción agrícola, sino que también multiplica los incidentes relacionados con picaduras, algunas de ellas potencialmente graves para quienes sufren alergias.
Avispa asiática: expansión y riesgos

La avispa asiática llegó a Europa accidentalmente, probablemente a través del transporte de mercancías. Desde que se detectó por primera vez en Navarra en 2010, se ha extendido rápidamente por el norte de España, estando ya presente en Galicia, País Vasco, Cantabria, Asturias, Cataluña, Aragón, Burgos y La Rioja. Su éxito reproductivo y capacidad de adaptación al clima local han sido factores clave en su expansión.
Esta especie destaca por su tamaño, de entre 2,5 y 3 centímetros, y sus colores característicos: cuerpo negro, un segmento amarillo y alas oscuras. Es una depredadora de abejas, llegando a alimentarse principalmente de sus larvas, lo que provoca un fuerte impacto en la polinización y en la producción de frutos. Además, la picadura de la avispa asiática es dolorosa y puede ser peligrosa, sobre todo en personas alérgicas; entre 1999 y 2018, se registraron en España 78 muertes asociadas a picaduras de avispas, avispones y abejas.
El comportamiento de la avispa asiática es especialmente preocupante porque puede utilizar su aguijón varias veces y, cuando se siente amenazada, libera una feromona de alarma que incita a otras avispas de la colonia a atacar en grupo.
La avispa oriental en Baleares
Recientemente, se ha confirmado la presencia de la avispa oriental (Vespidae) en Mallorca, lo que ha suscitado alertas también en medios internacionales. Esta especie, conocida por ser agresiva y depredadora de abejas, puede consumir hasta 50 abejas adultas al día e incluso exterminar colmenas completas si se instala un enjambre. Para conseguir información sobre cómo detectar y actuar ante avispas en tu propiedad, te recomendamos consultar la web oficial de .
La llegada de la avispa oriental a Baleares parece estar relacionada con el transporte de mercancías y carga, lo que recuerda la importancia de la vigilancia en puertos y rutas comerciales. Como respuesta, las autoridades locales han iniciado campañas específicas para capturar ejemplares, eliminar nidos y fomentar la colaboración ciudadana.
La picadura de la avispa oriental puede producir reacciones alérgicas graves e incluso dejar cicatriz en la zona afectada. Ante una picadura, lo recomendable es no rascarse, aplicar frío y buscar atención médica rápidamente, especialmente si hay antecedentes de alergia.
¿Por qué es peligroso aplastar un avispa asiática?

A diferencia de otras especies más solitarias, el avispón asiático reacciona de manera social ante amenazas. Cuando un individuo muere aplastado, libera feromonas de alarma que pueden desencadenar una respuesta agresiva y coordinada de toda la colonia. Esto puede desembocar en ataques en grupo, multiplicando el número de picaduras y aumentando seriamente el riesgo, sobre todo en personas con alergias o sistemas inmunitarios debilitados.
No es efectivo ni seguro combatir la presencia de estos avispones matando individuos aislados. La única forma eficaz de controlar la expansión de esta especie pasa por la aplicación de estrategias sostenibles y de control biológico, aprovechando depredadores naturales o métodos de intervención científica. La gestión responsable es clave para reducir el impacto en los ecosistemas y evitar consecuencias indeseadas.
Cómo evitar las picaduras y controlar las avispas
El control y la prevención son fundamentales para minimizar los riesgos asociados a avispas invasoras. Es recomendable seguir una serie de medidas preventivas:
- Evitar movimientos bruscos cerca de nidos o ejemplares.
- Utilizar ropa protectora y de manga larga si se va a actuar en zonas donde hay presencia de avispas.
- Alejarse de nidos y avisar a servicios expertos para su retirada.
- Aplicar frío local en caso de picadura y, si se presentan síntomas graves (dificultad para respirar, mareos, inflamación intensa), acudir de inmediato a un centro médico.
Para el hogar y exteriores, existen remedios naturales y caseros que ayudan a ahuyentar a las avispas:
- Rociar agua con jabón sobre nidos (siempre tomando precauciones).
- Limpiar con lejía superficies alrededor de piscinas o ventanas.
- Colocar rodajas de pepino o limón en lugares concurridos por avispas.
- Utilizar vinagre mezclado con agua como repelente.
- Esparcir bórax (fuera del alcance de niños y mascotas) en zonas problemáticas.
Adicionalmente, para reducir el atractivo de nuestro entorno, es útil evitar fragancias florales intensas en colonias y productos de aseo, ya que ciertos compuestos similares a los de las flores pueden atraer a avispas y otros insectos polinizadores.
La expansión de estas especies en España requiere incrementar la atención, la información y la cooperación entre ciudadanía y autoridades. La combinación de medidas de prevención, control biológico y acciones responsables será fundamental para proteger nuestra salud, la biodiversidad y la seguridad en las zonas afectadas.

