La tormenta seca vuelve a situarse en el centro de la actualidad meteorológica en España: rachas intensas y actividad eléctrica sin lluvia aprovechable han favorecido incendios de evolución muy rápida, como el declarado en el entorno de Tres Cantos (Madrid).
Al tiempo, este patrón deja postales poco habituales, como desplomes bruscos de temperatura en minutos, caso de Valladolid, y una previsión que apunta a que estos episodios podrían repetirse en varias zonas del interior peninsular en los próximos días.
Qué es una tormenta seca y por qué preocupa
En una tormenta seca, las nubes generan precipitación pero esta se evapora antes de alcanzar el suelo por la baja humedad y el aire muy cálido en capas bajas. El resultado son rayos y ventoleras sin lluvia efectiva, un escenario que puede disparar el peligro de incendio.
Con frecuencia aparecen los llamados reventones secos: descensos de aire muy concentrados que se desploman desde nubes convectivas, provocando rachas repentinas que pueden rondar los 100 km/h. No aportan agua, levantan polvo y favorecen la propagación de las llamas y los daños materiales.
Este tipo de tormentas se forma con aire seco y caliente en niveles bajos y medios, algo más habitual con olas de calor prolongadas, cuando la vegetación está más vulnerable y el monte, muy receptivo a cualquier chispa.
El incendio de Tres Cantos: balance provisional y claves
El fuego declarado en la zona de Tres Cantos evolucionó de forma favorable durante la madrugada y pudo ser perimetrado, aunque se mantiene activo con situación operativa 2. Según los servicios de emergencia, ha afectado ya a más de 1.000 hectáreas y forzó la evacuación de cerca de 180 personas.
Las primeras investigaciones apuntan a una tormenta seca como origen y factor de propagación, con rachas superiores a 70 km/h que llegaron a impulsar el frente seis kilómetros en unos 40 minutos, una evolución calificada como explosiva por las autoridades.
Se han registrado daños importantes en la urbanización Soto de Viñuelas y también resultaron afectadas Fuente del Fresno y Ciudad del Campo (San Sebastián de los Reyes). Además, el incendio ha alcanzado varias viviendas, a la espera de evaluación técnica completa.
El siniestro dejó una víctima mortal: un hombre de 50 años con quemaduras en el 98% del cuerpo, trasladado en helicóptero al Hospital La Paz, donde falleció. También fue atendido un varón de 83 años con afectación torácica.
En la extinción han intervenido los Bomberos de la Comunidad de Madrid y brigadas forestales con 26 autobombas, tres nodrizas, varios drones y tres excavadoras, además de 11 dotaciones de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid, la UME, Agentes Forestales, recursos sanitarios (SUMMA112 y SAMUR), ERIVE, Policía Nacional, Guardia Civil, Policías Locales y Protección Civil de distintos municipios. Los medios aéreos se incorporaron cuando la visibilidad lo permitió.
En materia viaria, se produjeron cortes puntuales como en la M-607, reabierta posteriormente; en el último parte difundido no constaban carreteras cerradas por el incendio.
Valladolid: un bajón térmico repentino ligado a tormenta seca
Una tormenta seca a media tarde provocó en Valladolid una caída cercana a 11 °C en poco tiempo: la humedad subió del 14% al 37% mientras el mercurio descendía tras alcanzar los 39,4 °C a las 16:00. Para la jornada siguiente, las previsiones indican unos 34 °C y un repunte posterior con máximas de hasta 39 °C y mínimas que podrían rondar los 22 °C en la madrugada.
Dónde pueden repetirse estos episodios
Según AEMET, a partir del jueves por la tarde se esperan tormentas, en su mayoría secas, en el interior peninsular, con atención especial a Jaén y Granada. Entre el viernes y el fin de semana, el fenómeno podría extenderse al sureste, el Pirineo, el Sistema Ibérico y tramos de la Cordillera Cantábrica; en zonas de montaña podría caer algo de lluvia, pero en general predominarán los reventones secos en el centro, sur y también en Galicia.
El episodio de calor se alarga al menos hasta comienzos de la próxima semana, un contexto que incrementa la vulnerabilidad de los montes y facilita una propagación rápida cuando hay rayos y viento sin precipitación efectiva.
Rayos latentes: el riesgo que no se ve
Los rayos asociados a estas tormentas no siempre prenden el bosque en el acto. A veces la descarga queda latente en el tronco de un árbol y la combustión progresa lentamente hasta que, horas o días después, aflora el fuego. Detectarlos es difícil porque no generan humo visible previamente.
Este riesgo se ha observado en distintos puntos de la Península Ibérica y condiciona la vigilancia tras las tormentas, como se comprobó en Alins (Lleida) con un conato vinculado a un rayo. En episodios de tormenta seca, conviene resguardarse en lugares cerrados y seguros para minimizar la exposición a descargas.
La combinación de tormentas secas, viento fuerte y combustible vegetal reseco explica la rapidez de los últimos fuegos y obliga a extremar la precaución: dispositivos de extinción reforzados, atención a los avisos de AEMET y colaboración ciudadana son decisivos mientras persista el calor y se multipliquen los reventones y descargas sin lluvia.
