La monstera, conocida también como costilla de Adán, es una de las plantas de interior y jardín más apreciadas por su espectacular follaje y su resistencia. Su crecimiento trepador la hace especialmente interesante, pero también presenta algunos desafíos, especialmente cuando se desarrolla en espacios interiores o en lugares donde no puede extenderse libremente sobre otros árboles como haría en su hábitat natural. Una de las intervenciones más importantes para mantenerla saludable y controlada es la colocación de un tutor. A continuación, te explicamos en profundidad cuándo y cómo ponerle un tutor a la monstera, y cómo elegir el más adecuado para su crecimiento vigoroso y ordenado.
¿Por qué es importante tutorar la monstera?

La monstera es originaria de las selvas tropicales, donde se comporta como una planta trepadora, trepando por los troncos de los árboles y extendiéndose a alturas notables. En su entorno natural, puede alcanzar hasta 20 metros de altura, aunque en cultivo doméstico rara vez llega a estas dimensiones debido a las limitaciones de espacio.
En el hogar o en el jardín, el principal motivo para tutorar la monstera es guiar su crecimiento, permitiendo que suba de manera vertical y manteniendo la planta ordenada, saludable y visualmente atractiva. Sin un soporte, los tallos pueden doblarse, romperse o extenderse de forma descontrolada, especialmente cuando el ejemplar es grande o si las hojas empiezan a pesar demasiado.
Además, el tutorado ayuda a evitar que la planta se incline excesivamente, lo que puede afectar su acceso uniforme a la luz y dificultar el mantenimiento diario (como el riego o la limpieza de hojas). En exteriores, proporcionar un tutor robusto es aún más importante, ya que la monstera no cuenta con zarcillos para sujetarse y necesita una estructura estable, especialmente si el viento o la lluvia son habituales.
Ventajas de usar tutores en plantas trepadoras y enredaderas

- Mejora el desarrollo vertical: Permite que la monstera crezca de forma erguida, aumentando la exposición a la luz y optimizando el espacio, especialmente útil en interiores.
- Previene daños: Evita que los tallos se doblen o rompan por el peso de las hojas.
- Facilita el acceso y mantenimiento: Permite limpiar, regar y revisar la planta con mayor facilidad.
- Optimiza la circulación de aire: Al mantener las hojas y tallos separados del suelo y bien distribuidos, se reduce el riesgo de enfermedades fúngicas y problemas por exceso de humedad.
El tutorado es una intervención sencilla pero fundamental para lograr una planta sana y bonita, tanto en maceta como en el suelo del jardín, contribuyendo al crecimiento robusto y a un porte más ornamental.
¿Cómo elegir el mejor tutor para monstera?

La elección del tutor adecuado depende de varios factores clave que garantizarán que la monstera reciba un soporte eficaz y seguro a lo largo de su vida:
- Tamaño y peso de la planta: Las monsteras jóvenes o de variedades pequeñas pueden valer con tutores livianos y sencillos, pero si la planta es adulta y sus hojas son grandes y pesadas, será imprescindible un tutor más robusto y alto. El tutor debe superar la altura de la planta y permitirle seguir creciendo sin quedarse corto.
- Tipo de maceta y profundidad: El tutor tiene que ser lo suficientemente largo para anclarse con firmeza. Esto implica elegir un tutor cuya longitud cubra, al menos, la altura de la maceta y la de la planta.
- Condiciones del suelo: Si se cultiva en el jardín, la naturaleza del terreno influye; los suelos arenosos requerirán tutores más anchos y estables, y, en algunos casos, es recomendable fijarlos con una base de hormigón para evitar que se tambaleen o caigan. En suelos arcillosos, basta humedecer para facilitar la colocación del tutor.
- Material del tutor: Existen varios materiales, cada uno con ventajas particulares según el tipo de monstera y el ambiente donde se cultiva.
- Tutores de madera o bambú: Son ecológicos, naturales y se mimetizan bien con el ambiente. Perfectos para monsteras jóvenes o para quienes buscan una estética más natural. Se pueden encontrar en diferentes grosores y alturas.
- Tutores de plástico: Ligeros, económicos y resistentes a la humedad, no se pudren ni se astillan, aunque pueden ser menos estéticos.
- Tutores metálicos (acero): Muy duraderos y resistentes, especialmente recomendados para plantas de gran tamaño, pero deben tener algún recubrimiento para evitar que se oxiden.
- Tutores recubiertos de fibra de coco o musgo: Son los más recomendados para monsteras grandes como la Monstera deliciosa. Permiten que las raíces aéreas se adhieran, simulando el tronco de un árbol y ofreciendo humedad constante si se pulverizan. Además, son muy estéticos y aportan un toque decorativo.

Para variedades como Monstera adansonii o Monstera obliqua, que son más ligeras y tienen hojas pequeñas, bastan los modelos de madera, bambú o plástico. Para la Monstera deliciosa y otras variedades de hojas grandes, se aconsejan tutores recubiertos de fibra de coco o musgo, que ofrecen mayor superficie y permiten un anclaje natural de sus raíces aéreas.
¿Cuándo hay que ponerle un tutor a la monstera?

No existe un momento fijo y universal para colocar el tutor. Depende, sobre todo, del porte de la planta y del efecto visual y funcional que se quiera conseguir. Los principales indicadores de que ha llegado el momento de tutorar tu monstera son:
- La planta empieza a crecer inclinada o se cae hacia un lado. Es una señal clara de que el peso de los tallos supera la capacidad de la base para sostenerlos rectos.
- El crecimiento es desordenado y quieres orientar los tallos en una dirección concreta, por ejemplo, hacia arriba, o evitar que se arrastren por el suelo.
- Prefieres evitar la poda continua y deseas que la planta se desarrolle en altura en vez de en anchura o como colgante.
También es válido dejar que la planta cuelgue libremente si se prefiere ese efecto, especialmente en interiores donde puede adornar estanterías o muebles altos. En cambio, si tienes una monstera en el suelo del jardín o en una maceta grande y deseas maximizar su desarrollo vertical, el tutorado es imprescindible en cuanto observes signos de caída o falta de soporte.
¿Cómo colocar correctamente un tutor a la monstera?

El procedimiento de colocación exige delicadeza para no dañar las raíces. Aquí te explicamos los dos métodos principales, dependiendo si la monstera está ya plantada o si aprovechas el trasplante para tutorarla:
- Si la monstera ya está plantada: Localiza el borde del cepellón (pan de raíces). Introduce el tutor a unos 5 centímetros del tronco principal, entre el borde del cepellón y la pared de la maceta. Así evitas pinchar raíces gruesas y ofreces estabilidad. Procede lentamente, presionando el tutor con firmeza hasta el fondo del recipiente. En suelos muy compactos, regar previamente ayuda a facilitar la operación.
- Si vas a trasplantar: Es el momento ideal para colocar el tutor, ya que con la planta fuera de la maceta puedes ver las raíces y situar el tutor en el centro del cepellón o en la posición más adecuada, evitando dañar zonas sensibles. Sitúa primero el tutor y después rellena la maceta con el sustrato.
En ambos casos, ata los tallos principales de la monstera al tutor con tiras de tela, rafia o bridas de jardinería, sin apretar demasiado. Se recomienda usar materiales que no dañen ni estrangulen los tallos. Conforme la planta crece, ve ajustando las ataduras y guiando los nuevos brotes hacia el tutor.

Si optas por un tutor de fibra de coco o musgo, pulverízalo regularmente para ofrecer a las raíces aéreas humedad y un entorno similar al natural. Así, la planta lo utilizará como soporte y desarrollará raíces más sanas y largas.
Tipos de tutores: características, ventajas y desventajas
Profundizamos en los principales tipos de tutores y cuándo es conveniente decantarse por cada uno:
- Madera y bambú: Son naturales, económicos y biodegradables. Suelen durar menos en ambientes muy húmedos, pero son perfectos para monsteras jóvenes o ubicadas en zonas cubiertas. Además, el bambú es ligero pero muy resistente.
- Plástico: No se deterioran con la humedad ni por el paso del tiempo pero pueden ser menos estéticos. Son útiles en macetas o jardines donde la visualidad no es primordial, pero sí la durabilidad.
- Acero y metal: Los más duraderos y resistentes al peso. Recomendados para pisos y jardines exteriores, pero es clave que tengan recubrimiento antioxidante. Ideales para monsteras grandes.
- Tutores recubiertos de fibra de coco o musgo: Favoritos entre los amantes de la monstera. Su textura y humedad favorecen el enraizamiento aéreo, consiguiendo una planta más sana y vigorosa. Requieren cierto mantenimiento para mantener el musgo húmedo.

Errores comunes y consejos prácticos para tutorar monsteras
- Colocar el tutor demasiado lejos: Puede hacer que la planta no aproveche correctamente el soporte y se incline igualmente.
- Olvidar el ajuste de las ataduras: Hay que revisarlas periódicamente para evitar que estrangulen los tallos.
- No mantener la humedad en tutores de musgo o fibra de coco: Lo que perjudica el desarrollo de raíces aéreas.
- Utilizar tutores demasiado finos o cortos: No ofrecerán el soporte necesario y pueden romperse con el crecimiento o el peso.
- No renovar el tutor cuando la planta sobrepasa su altura: Es preferible anticiparse y cambiarlo antes de que la monstera se deforme o sufra daños.
Preguntas frecuentes sobre el tutorado de monsteras
- ¿El tutorado es obligatorio para todas las monsteras? No, depende de si quieres un crecimiento vertical o prefieres que la planta cuelgue o se extienda horizontalmente.
- ¿Se pueden usar tutores caseros? Sí, con cañas de bambú, tubos de PVC revestidos de musgo, palos de madera e incluso estructuras recicladas. Lo importante es que sean estables y no dañen a la planta.
- ¿Cada cuánto tiempo hay que revisar el tutor? Conviene revisar cada 2-3 meses, coincidiendo con el periodo de mayor crecimiento (primavera y verano), para ajustar ataduras y comprobar la estabilidad del tutor.
- ¿Qué pasa si no pongo tutor y la monstera está inclinada? Puede romperse el tallo por el peso, perder atractivo visual o presentar enfermedades por el contacto con el suelo. Es preferible tutorizarla cuanto antes si detectas problemas.

Incorporar un tutor a tu monstera no solo favorece su salud, sino que transforma por completo su aspecto y potencial ornamental. Adoptando estas recomendaciones, lograrás que crezca más fuerte, estable y con una presencia única en tu hogar o jardín.