Feromonas en agricultura y entornos urbanos: tipos, usos y aplicación para el control de plagas

  • Las feromonas ofrecen control selectivo y de bajo impacto en MIP, con detección temprana y reducción de insecticidas.
  • Tipos clave: sexuales y de agregación; también coordinación, oviposición, alarma y trayecto.
  • Usos principales: monitoreo, captura masiva, confusión sexual, señuelo e infección y lure & kill.
  • Éxito ligado a elección de trampa, densidad, altura, difusores y mantenimiento periódico.

uso de feromonas para el control de plagas

Las feromonas son señales químicas que los insectos liberan para provocar respuestas específicas en individuos de su misma especie. La industria del control de plagas ha desarrollado atrayentes y trampas basadas en feromonas que resultan útiles para monitorizar, prevenir y controlar infestaciones en industria alimentaria, museos, hogares y edificios comerciales.

Feromonas y control de plagas

La comunicación química dirige conductas como el apareamiento, la formación de colonias o la búsqueda de alimento. Al emitir estas sustancias, la señal se dispersa y otros individuos la detectan, desencadenando comportamientos concretos. En bioseguridad alimentaria se emplean feromonas de polillas y escarabajos de productos almacenados (p. ej., Plodia interpunctella, Tineola bisselliella, Lasioderma serricorne, Tribolium spp., Sitophilus oryzae, Rhyzopertha dominica). En muchos casos se combinan con olores alimenticios para potenciar la atracción a corta distancia. En instalaciones extensas es posible incorporar monitorización remota para ahorrar tiempo y mejorar la trazabilidad de focos.

En entornos sensibles como almacenes de grano y harinas, establecimientos textiles o museos, las trampas aportan detección temprana, ayudan a localizar el origen del problema y permiten comprobar la eficacia de las medidas adoptadas. Fuente: InsectsLimited

feromonas en agricultura para controlar plagas

Tipos de feromonas

Feromonas sexuales: las emiten, en general, las hembras para atraer a machos; son muy específicas y volátiles, con gran alcance. En Lepidópteros suelen ser mezclas simples; en otros órdenes, más complejas. Existen también feromonas afrodisíacas emitidas por machos que intensifican el apareamiento.

Feromonas de agregación: producidas a menudo por machos, atraen a ambos sexos hacia alimento o refugio. Su radio de acción suele ser menor que el de las sexuales, por lo que se combinan frecuentemente con atrayentes alimenticios.

Otras feromonas: de coordinación (intercambio de información sobre alimento o enemigos naturales), de oviposición (marcan lugares aptos para poner huevos), de alarma (alertan ante peligro) y de trayecto (dirigen rutas de forrajeo). Las sexuales y de agregación son las más estudiadas por su potencial en control.

Usos dentro del Manejo Integrado de Plagas (MIP)

Monitoreo: se colocan trampas (habitualmente tipo delta con fondo engomado, o funnel para ciertas especies) con feromonas específicas para detectar presencia, seguir curvas de vuelo y establecer umbrales de intervención. En parcelas, una o dos trampas por hectárea (mínimo una por parcela) suelen ser referencia inicial.

Trampeo masivo: control directo orientado a capturar el máximo de adultos. En Lepidópteros se usan sexuales (clave capturar machos antes de la cópula); en Coleópteros, feromonas de agregación para reducir ambos sexos. Su eficacia depende de la densidad de trampas (a menudo 10–20 por ha), la distancia entre ellas y la capacidad de captura.

Confusión o interrupción del apareamiento: se libera una alta concentración de feromona sexual mediante difusores, saturando el ambiente, alterando los receptores y evitando que el macho localice a la hembra. Es habitual en frutales contra Cydia molesta (grafolita) y Cydia pomonella (carpocapsa), con difusores empleados en hueso y pepita.

Señuelo e infección: se atrae al insecto con feromona y se le expone a un patógeno específico; al liberarse, actúa como vector de la enfermedad en la población plaga.

Señuelo y muerte (lure & kill): la feromona lleva al insecto a una trampa o punto con insecticida localizado, reduciendo el uso de aplicaciones de amplio espectro.

Aplicación en campo: claves prácticas

Para un buen control es esencial identificar la especie, conocer su biología y elegir la feromona adecuada y la trampa eficaz. Las formulaciones comerciales suelen venir listas, pero conviene evitar almacenamientos prolongados y seguir las recomendaciones del fabricante.

La captura depende del tipo de trampa, su color y tamaño, la altura de instalación (a la del cultivo; en árboles, en ramas bajas), el número y distribución en el terreno y la presencia de un dispositivo difusor que libere gradualmente la sustancia. Factores como temperatura, polvo y basura pueden reducir la eficacia y exigen mantenimiento y reposición periódicos.

Durante confusión sexual es recomendable mantener trampas de monitoreo testigo dentro y fuera de la parcela. Si hay capturas elevadas en la zona tratada, puede ser necesario reforzar la densidad de difusores o complementar con otras tácticas.

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Avances y casos de uso

En trips, los machos de Frankliniella occidentalis producen compuestos como neryl (S)-2-methylbutanoate, identificado como feromona de agregación que aumenta capturas en invernadero. Se investiga un monoterpenoide análogo en Thrips palmi. Existen formulaciones comerciales que potencian la captura y facilitan la integración con otras medidas.

Programas agroecológicos han demostrado que en cultivos como el maíz con Spodoptera frugiperda, dos trampas con feromona pueden capturar en pocos días más de un centenar de machos, reduciendo la presión de oviposición y el uso de insecticidas. La adopción se expande por su bajo impacto ambiental, selectividad y compatibilidad con fauna auxiliar.

Empresas pioneras han impulsado la innovación en difusores, atrayentes alimenticios y trampas para monitoreo, captura masiva y confusión sexual, con aplicaciones en agricultura ecológica y producción convencional que exigen ausencia de residuos y protección de la biodiversidad.

Fuentes consultadas

  • Gonzáles, L.; López P., J. A.; Rodríguez, C. Control Biológico de Insectos mediante Feromonas y Atrayentes. CATIE. pp. 123–136.
  • Blanco M., H. Las Feromonas y sus Usos en el Manejo Integrado de Plagas. Hoja técnica No. 71.
  • Romero L., A. A.; Arzuffi, R.; Morón, M. Á. Feromonas y Atrayentes Sexuales de Coleópteros Melolonthidae de Importancia Agrícola. Folia Entomológica Mexicana.
  • Namesny, A. Feromonas, Modernas Herramientas para el Control de Plagas. Revista Horticultura.
  • Ramos A., C. A. Control Etológico para Plagas del Suelo. CESAVEG. México.
  • Hamilton, J.G.C.; Hall, D.R.; Kirk, W.D.J. Identification of a male-produced aggregation pheromone in the western flower thrips. Journal of Chemical Ecology.
  • Mound, L.A. Sternal pore plates (glandular areas) of male Thripidae. Zootaxa.
  • Revista Phytoma 213.

Las feromonas permiten reducir insecticidas, evitar resistencias y proteger ecosistemas agrícolas; con una instalación correcta y seguimiento, son una herramienta versátil para la Gestión Integrada de Plagas en campo, almacén y ambientes sensibles.

Un hongo entomopatógeno ayuda control vector plaga.
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