Variedades de pimientos: guía completa de tipos, cultivo, plagas y usos

  • Clasifica por sabor (dulces/picantes), uso (conserva/secos) y forma (cuadrados/alargados) para acertar en cocina y huerto.
  • Evita heladas, usa sustrato fértil y riego regular; entutora y separa dulces de picantes para reducir cruzamientos.
  • Vigila plagas (pulgón, mosca, trips) y enfermedades (oídio, podredumbres, virus) con prevención y manejo integrado.
  • Altos en vitamina C y antioxidantes; elige piezas firmes y consérvalas en frío o en conserva/asados para múltiples recetas.

Variedades de pimientos

Los pimientos, del género Capsicum, abarcan un abanico inmenso de formas, colores y sabores: verdes, rojos, amarillos, naranjas, blancos o morados; dulces o picantes; frescos, para conserva o secos. Proceden de América y su adaptación global los ha convertido en protagonistas del huerto y la cocina, tanto en crudo como asados, fritos, a la brasa o deshidratados para elaborar pimentón.

Variedades y clasificación esencial

Según su sabor, distinguimos dos grandes grupos. Entre los pimientos dulces destacan el morrón o California (cubo, paredes gruesas), el italiano (alargado y fino) y el Gernika (verde, tierno y sabroso). En los picantes encontramos Padrón (unos pican y otros no), guindillas, cayena, jalapeño, habanero o chipotle (jalapeño seco y ahumado). Por uso culinario, algunos son idóneos para conserva (como el piquillo) y otros para secar (ñora, choricero, cayena, guindillas) y obtener intensidades de sabor en guisos y salsas.

Otra clasificación habitual es por forma del fruto. Los cuadrados o de “California” (Maravilla de California, Sitaki, Salsa) son uniformes y carnosos. Los alargados o rectangulares (italiano, Lamuyo, Reus) resultan muy apreciados para freír o asar. Existen incluso variedades ornamentales (Black Pearl, Bolivian Rainbow, Medusa) que combinan colorido y picor, útiles en jardín y cocina.

  • Ejemplos destacados dulces: morrón/California, italiano, Gernika, piquillo.
  • Ejemplos destacados picantes: Padrón, guindilla, cayena, jalapeño, habanero, chipotle.

Tipos de pimientos dulces y picantes

Cultivo y manejo básico

El pimiento no tolera las heladas. Se trasplanta cuando no hay riesgo de frío intenso; con invernadero se puede adelantar. Los semilleros se inician protegidos y con buena luz, realizando aclareo para dejar una planta por alveolo. El sustrato ha de ser suelto, drenante y rico en materia orgánica; un aporte de compost mejora estructura y fertilidad. El riego regular, sin encharcar, es clave en floración y engorde.

  • Marco de plantación: de referencia, 50 cm entre plantas y 60 cm entre líneas (ajustar a porte y variedad).
  • Entutorado: evita roturas por viento o peso del fruto; en porte alto se guía la planta seleccionando 2-3 ramas principales.
  • Luz y clima: cultivo exigente en luminosidad; prefiere temperaturas templado-cálidas y ambientes con humedad relativa media.

En suelos profundos, bien drenados y con pH próximo a neutro crece mejor, tolerando cierta acidez. La cosecha depende de variedad y clima: recolectar en verde estimula nuevas floraciones y aumenta la producción; esperar a madurez plena aporta dulzor y color, pero reduce el número de frutos. Conviene cortar el pedúnculo con tijera si no se desprende fácil para evitar desgarros.

Sobre el picor, lo determina la capsaicina. La polinización del pimiento es principalmente autógama, pero puede haber cruzamientos: si cultivas dulces y picantes, separa parcelas para minimizar sorpresas. En variedades como Padrón coexisten frutos con y sin picor por factores genéticos y ambientales (riego, suelo, exposición).

Cultivo de pimientos en huerto

Plagas y enfermedades frecuentes

  • Pulgones (Aphis gossypii, Myzus persicae): colonias en brotes tiernos, melaza y deformaciones.
  • Araña blanca: rizado y curvaturas en hojas apicales, focos en cultivo protegido.
  • Mosca blanca (Trialeurodes, Bemisia): amarilleos y debilitamiento por succión; huevos en envés.
  • Trips: plateado y necrosis en hojas, flores y frutos; alta presencia en flores.
  • Otras: orugas, nemátodos y cochinillas.
  • Oidiopsis: manchas amarillas con fieltro blanquecino en envés.
  • Podredumbres (gris y blanca): damping-off en plántulas; tejidos blandos y colapso en tallos.
  • Phytophthora capsici: marchitez irreversible, podredumbre de raíces y cuello.
  • Bacterianas: roña/sarna con manchas translúcidas y centros pardos; podredumbre blanda con olor característico.
  • Virus: CMV, TSWV, ToMV, PMMV, PVY, TBSV, con mosaicos y malformaciones.

La prevención pasa por ventilación en invernadero, manejo de riegos, rotación de cultivos, mallas e introducción de control biológico cuando proceda.

Nutrición, compra, conservación y cocina

El pimiento aporta mucha vitamina C y provitamina A (betacarotenos), además de compuestos antioxidantes como capsantina, capsorubina y licopeno (en rojos). Es ligero en calorías y contribuye con fibra. En picantes, la capsaicina suma efectos metabólicos y se estudia por su acción analgésica.

Al comprar, elige frutos firmes, pesados para su tamaño, piel lisa y brillante y tallo verde. Evita arrugas, golpes o zonas acuosas. En frío, dentro de bolsa perforada, se conservan varios días; asados y pelados, pueden congelarse tras un breve escaldado.

En cocina, los alargados y finos son ideales para freír; los gruesos, para asar o rellenar. Crudos en ensalada se aprovecha mejor la vitamina C. Si hay digestiones delicadas, retira piel y membranas. Los pimientos secos (ñora, choricero, cayena) elevan guisos, arroces y salsas; los piquillos asados son excelentes en conserva. Para los más pequeños, prioriza dulces e intégralos en tortillas, pizzas o rellenos; los encurtidos, con moderación por su alto contenido en sodio.

Hay variedad de pimientos
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