Cómo cuidar un potos

Philodendron scandens

¿La reconoces, verdad? Esta es una planta muy utilizada para decorar espacios interiores, debido a su resistencia a las condiciones que puede encontrar en estos lugares, y a la falta de agua. Es una de las más recomendadas para aquellas personas que se inician en el fascinante mundo del cuidado de las plantas, pues no necesita más que un mantenimiento muy básico para verse espléndida.

En esta ocasión vamos a descubrir cómo cuidar un potos, esta enredadera que nos tiene a todos enamorados por sus preciosas y elegantes hojas.

Philodendron en jardín

Acabamos de comprarnos un potos: ¿qué hacemos ahora? Lo primero es saber dónde lo queremos poner. Si vives en un clima tropical puedes plantearte plantarlo en el jardín en un lugar donde no reciba la luz solar directa, a menos que las temperaturas no sean demasiado altas (es decir, que no superen los 30 grados). Pero si por tu tierra los inviernos son crudos, y si te apetece decorar tu hogar con una planta fácil, debes de ponerla en una habitación muy luminosa, como pudiera ser la sala de estar. Debe de estar alejada de las corrientes de aire y de accesos en los cuales las personas al pasar podrían ”rozar” sus hojas, ya que de lo contrario empezaríamos a ver cómo sus bordes comienzan a secarse.

El riego deberá de ser ocasional. Siempre que tengamos dudas, tendremos que comprobar la humedad del sustrato introduciendo un palo de madera delgado y ver cuánto sustrato se le ha quedado adherido al extraerlo del tiesto. Por lo general, habrá que regar unas dos veces por semana durante la primavera y verano, y cada siete días el resto del año.

Philodendron scandens

Si se le acumula polvo en sus follaje, humedece un trapo con leche y… comprueba el resultado: no sólo estarán limpias de nuevo, sino que además brillarán como nunca.

Y tú, ¿tienes un potos en casa?


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