Cactus piedra: una planta que aparenta ser lo que no es

De entre todas las plantas suculentas que podemos encontrar en la naturaleza hay una que llama especialmente la atención. La conocemos por el nombre de cactus piedra, aunque en realidad se trata de una crasa. Lo de ”piedra” le viene porque, en su hábitat natural, crece en terrenos donde hay pequeñas piedras de diferentes colores, lo cual constituye un refugio bastante seguro para nuestros protagonistas. Lo que no se sabe es cómo una planta puede adoptar los colores de una piedra de tal modo que aparente ser una de ellas. Ese es, probablemente, uno de los misterios más interesantes que debe de resolver la botánica.

El cactus piedra es muy curiosa: una planta pequeña que no mide más de 5cm de altura por más o menos lo mismo de ancho, que tiene dos únicas hojas carnosas que son como ventanas, dejando pasar la luz del sol y permitiendo así, que pueda realizar la fotosíntesis y crecer.

Lithops verruculosa

El cactus piedra es una crasa del género botánico Lithops, y es originario de África del Sur. Comprende 109 especies, entre ellas el Lithops karasmontana o el Lithops pseudotruncatella, las cuales son unas de las más fáciles de conseguir en los viveros. Se caracterizan, no sólo por tener dos hojas modificadas, sino también por tener flores blancas o amarillas realmente muy bonitas, que recuerdan bastante a las de las plantas Aster (similares a las margaritas). Éstas brotan a finales del verano o comienzos del otoño, dependiendo del clima.

El ritmo de crecimiento es lento, por lo que lo podemos tener en la misma maceta durante, por lo menos, 10 años.

Lithops

Si hablamos de su cultivo, hay que tener presente que vive en una región muy seca, y que el terreno donde crece es arenoso. Así pues, para que pueda crecer sin problemas es importante que se plante en una maceta con sustrato muy poroso, ya sea arena de río lavada, pómice con un -muy- poco de turba, o incluso akadama. De esta manera, será difícil que las raíces se pudran.

Pero claro, también habrá que regar poco. Durante el verano se regará una vez por semana, y el resto del año cada 15-20 días (en invierno regar una vez al mes). En los meses cálidos se puede aprovechar para abonar con un abono para cactus, o bien con abonos orgánicos líquidos.

Y, por cierto, soporta heladas muy suaves, de hasta -1ºC si es por poco tiempo. Si vives en una zona donde las heladas son más intensas, siempre puedes tenerlo en casa, en una habitación en la que entre mucha luz natural.

¿Qué te ha parecido esta curiosa planta?

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Mónica Sánchez

Investigadora de las plantas y de su mundo, actualmente soy coordinadora de este querido blog, en el cual llevo colaborando varios años. Me encanta... Ver perfil ›

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