Allamanda, una preciosa y resistente planta trepadora de interior

Una preciosa planta de Allamanda cathartica en flor

Si quieres tener un hogar decorado con plantas trepadoras poco comunes, no dudes en hacerte con una Allamanda. Es muy fácil de cuidar, ya que a pesar de que es originaria de las regiones tropicales de América, tan sólo hay que tener en cuenta algunas cosas para que esté preciosa todo el año.

Además, produce unas flores en forma de trompeta espectaculares, capaces de alegrar cualquier estancia.

¿Cómo es la Allamanda?

Hojas y flores de la Allamanda blanchetii

Se trata de una planta trepadora perennifolia (es decir, que se mantiene siempreverde) nativa de Sudamérica y Centroamérica. Llega a alcanzar una altura de 2-3 metros, con hojas lanceoladas, opuestas y coriáceas de unos 5-7cm de largo. Las flores son una auténtica maravilla: tienen forma de trompeta, miden entre 5 y 7,5cm de diámetro y pueden ser de color blanco, púrpura, rosa o naranja.

Debido a sus características es una planta perfecta para tener en maceta durante toda su vida, en una habitación muy luminosa por ejemplo. Puede quedar muy bien si se le proporciona algún soporte para que pueda cubrir un arco que haya en casa, o el marco de un ventanal o puerta. Eso sí, es importante tener en cuenta que sus hojas son tóxicas: pueden provocar vómitos y diarreas si se ingieren.

¿Cuáles son sus cuidados?

Planta de Allamanda en flor

Si quieres tener un ejemplar o varios, proporciónales los mejores cuidados:

  • Ubicación: tiene que estar en una habitación muy luminosa, lejos de las corrientes de aire.
  • Riego: dos veces por semana en verano, y algo menos el resto del año. Hay que usar agua sin cal.
  • Abonado: en primavera y verano, con un abono universal para plantas o con guano en forma líquida siguiendo las indicaciones especificadas en el envase del producto.
  • Poda: se tienen que quitar los tallos secos, enfermos o débiles, así como los tallos que hayan florecido el año anterior. También se puede recortar para controlar su crecimiento.
  • Trasplante: cada dos años, en primavera.
  • Sustrato: no es exigente, pero es importante que tenga buen drenaje.
  • Multiplicación: por semillas y esquejes de unos 15cm en primavera.
  • Rusticidad: no soporta las heladas.

¿Qué te ha parecido la Allamanda?

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