Descubre todos los tipos de plantas lavanda: variedades, características y usos

  • La lavanda abarca numerosas especies y variedades adaptadas a distintas regiones y usos: medicinales, ornamentales, cosméticos.
  • Las especies más comunes son Lavandula officinalis, angustifolia y latifolia; existen también híbridos altamente valorados como el lavandín.
  • Su cultivo es sencillo y resistente, ideal para principiantes y jardines sostenibles, pudiéndose hacer también en macetas.

Descubre todos los tipos de plantas lavanda: variedades, características y usos

Planta lavanda

En lugares donde las precipitaciones son escasas, encontrar plantas resistentes, hermosas y que se adapten bien puede ser un desafío. La lavanda es una excelente opción para estos climas: no solo resiste la sequía, sino que su inflorescencia de color lila es realmente espectacular y además proporciona múltiples beneficios.

Una ventaja adicional es que repele a los molesto mosquitos, muy frecuentes en los meses cálidos, lo que la convierte en un elemento útil en el jardín y en espacios exteriores.

¿Cuántos tipos de plantas lavanda existen?

El género Lavandula comprende aproximadamente 60 especies distintas, originarias de la región mediterránea y algunas zonas de Asia. A continuación, te contamos sobre las más populares, fáciles de encontrar y de cuidado:

Tipos de lavanda

Lavandula angustifolia

Lavandula angustifolia

La Lavandula angustifolia es endémica de Francia e Italia, pudiendo crecer hasta 1,3 metros. Sus hojas, lanceoladas y de color verde, miden hasta 6 cm de largo, con nervio central muy marcado en el envés. Las flores aparecen agrupadas en inflorescencias pedunculadas, alcanzando hasta 9 cm de longitud.

De esta especie se obtiene el aceite esencial, muy valorado por sus propiedades para facilitar el sueño, curar heridas, aliviar síntomas de resfriados y sinusitis, además de eliminar piojos. Las flores también se recolectan para preparar repelentes contra polillas, emplastos con tomillo y romero para aliviar esguinces, y se usan en infusiones que ayudan a disminuir la fiebre y combatir el insomnio. Para más información, puedes consultar la lavanda latifolia.

Lavandula dentata

Lavandula dentata

Originaria del Mediterráneo occidental, la Lavandula dentata puede llegar a 1,3 m de altura. Tiene hojas lineares, grisáceas, con bordes dentados de hasta 5 cm. Sus espigas florales, de aproximadamente 5 cm, presentan flores de color malva.

Principalmente ornamental, también se emplea en perfumería y en remedios caseros para dolores estomacales. Se recomienda para quienes buscan plantas aromáticas con múltiples usos. Para entender mejor cómo diferenciarlas, puede revisarse la diferencia entre lavanda y cantueso.

Lavandula latifolia

Lavandula latifolia

Es un arbusto de origen español, presente también en Inglaterra y Francia. Aunque comúnmente la lavanda es apreciada por su aroma, en esta especie el olor es más bien desagradable. Sus hojas, lineares y que pueden alcanzar los 10 cm, crecen en inflorescencias en espiga que en conjunto parecen compactas. Además, su aceite esencial posee propiedades antimicrobianas y cicatrizantes, útil contra heridas y picaduras. Para más detalles, visita el artículo sobre lavanda mustia.

Lavandula stoechas

Lavandula stoechas

Originaria de la cuenca mediterránea y Macaronesia, la Lavandula stoechas destaca por sus flores en inflorescencias compactas en forma de espiga cuadrangular, rematadas en 3 brácteas violetas o rojizas. La planta puede alcanzar hasta 1 m de altura y tiene hojas verdes grisáceas con bordes enteros.

Muy valorada en jardinería y medicina natural, sus flores producen abundante néctar y ofrecen beneficios como:

  • Ayudar a bajar fiebre.
  • Aliviar síntomas de resfriado y gripe.
  • Cicatrizar heridas.
  • Voy siendo digestiva y antiespasmódica.

Una planta muy interesante y decorativa. Para más info, consulta diversidad de plantas o tipos de lavanda comestible.

Lavandula multifida

Lavandula multifida

Procedente del continente africano, la Lavandula multifida se distingue por sus hojas altamente divididas y recubiertas de un pelillo blanquecino. Sus flores, agrupadas en inflorescencias de color añil, son muy llamativas. La planta crece cerca del mar pero puede adaptarse a diversas condiciones. Para ideas sobre plantas resistentes al salitre, revisa plantas resistentes al salitre.

Lavandula lanata

Lavandula lanata

Originaria de las zonas montañosas de España, especialmente en la Serranía de Ronda y las Sierras de Andalucía, la Lavandula lanata tiene una cubierta de fina lana que la protege del frío en invierno. Sus inflorescencias pueden medir hasta 20 cm y sus flores, de color lila claro, crecen en espigas largas. Para cuidados específicos, consulta cuándo cortar flores de lavanda.

Lavandula viridis

Lavandula viridis

Conocida como lavanda verde, esta especie también es originaria de España, en zonas como la Sierra de Aracena o la Sierra Norte sevillana, además de Madeira y las Azores. Sus hojas, lanceoladas de hasta 10 cm, y sus inflorescencias crema, de aproximadamente 5 cm, la hacen muy atractiva. Es medicinal y ornamental, con propiedades para aliviar dolores, el insomnio y como estimulante y antiespasmódica. Aunque su crecimiento es lento, no sobrepasa los 20 cm en el primer año y es muy decorativa. Para más información, revisa plantas resistentes al sol.

¿Cómo cuidar las plantas de lavanda?

Lavandula en flor

Para mantenerlas saludables y hermosas, es importante entender sus necesidades básicas. La lavanda, en general, está adaptada para soportar la sequía, aunque las especies más delicadas, como la Lavandula lanata, pueden requerir más cuidados en condiciones extremas. En zonas con unos 350 litros de lluvia anuales, por ejemplo, las lavandas prosperan con poco riego, dejando de lado los excesos.

Las claves para su cuidado incluyen:

  • Mucho Sol, preferiblemente durante todo el día.
  • Riegos moderados, aproximadamente 2 veces por semana, en tierra o en maceta.
  • Suelo no exigente; pueden crecer en terrenos calcáreos y pobres, incluso con tendencia a compactarse.
  • Mejorar el drenaje con una mezcla del sustrato original con un 20% de perlita u otros materiales similares.
  • Para macetas, usar sustratos con turba y perlita.

La fertilización no es imprescindible, pero puede hacerse en primavera y verano con abono universal o en forma orgánica, como estiércol de caballo o cuerno molido.

¿Te animas a incorporar lavandas en tu jardín? ¡Son plantas hermosas y muy resistentes que aportan aroma, color y beneficios medicinales!

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