Principales especies de plantas lavanda

Planta lavanda

En un jardín ubicado en una zona donde las precipitaciones son un fenómeno poco habitual, encontrar plantas que sean resistentes y bonitas a la vez puede resultar tarea harto complicada. Sin embargo, la lavanda es una excelente opción para tener en ese tipo de climas: no sólo resiste la sequía, sino que además su inflorescencia de color lila es realmente espectacular. Y por si fuera poco, repele a los molestos mosquitos, tan abundantes en los meses de calor.

Pero, ¿cuántos tipos de plantas lavanda hay? En total, el género Lavandula contiene 60 especies distintas, originarias de la región mediterránea y de algunos puntos de Asia. Nosotros te vamos a presentar las más populares, que son las más fáciles de conseguir.

Tipos de lavanda

Lavandula angustifolia

Lavandula angustifolia

La Lavandula angustifolia es endémica de Francia e Italia. Crece hasta 1,3 metros, con hojas de hasta 6cm de largo, lanceoladas, de color verde y con el nervio central muy marcado en el envés. Las flores aparecen agrupadas en inflorescencias pedunculadas (es decir, con los tallos florales largos), y pueden medir hasta 9cm.

De esta especie se extrae el aceite esencial, el cual sirve para poder conciliar el sueño, para curar heridas y quemaduras, para aliviar los síntomas del resfriado o de la sinusitis, e incluso para eliminar los piojos. Pero además, las flores se recolectan para repeler las polillas, para hacer emplastos junto con tomillo y romero para aliviar los esguinces, y también con ellas se pueden hacer infusiones que bajarán la fiebre y nos ayudará contra el insomnio.

Lavandula dentata

Lavandula dentata

La Lavandula dentata es una planta leñosa originaria del mediterráneo occidental donde crece en suelos calizos que crece hasta 1,3m de altura. Tiene hojas lineares de color verde grisáceo, con los bordes dentados de hasta 5cm de largo. Las flores aparecen distribuidas en espigas de hasta 5cm de largo, y son de color malva.

Se utiliza sobretodo como planta ornamental, pero también para elaborar perfumes o incluso para aliviar los dolores estomacales.

Lavandula latifolia

Lavandula latifolia

La Lavandula latifolia es un arbusto originario de España, encontrándose también en Inglaterra y Francia. Normalmente, cuando pensamos en lavanda parece que podemos percibir el aroma tan agradable que tienen sus flores, pero el perfume de esta especie es más bien desagradable. Sus hojas son lineares, de hasta 10cm de longitud, y sus flores aparecen agrupadas en inflorescencias en forma de espiga.

Además de usarse como ornamental, también tiene propiedades medicinales muy interesantes. De hecho, se puede usar su aceite esencial para combatir o repeler las bacterias, curar heridas o picaduras.

Lavandula stoechas

Lavandula stoechas

La Lavandula stoechas es originaria de la cuenca mediterránea y de la Macaronesia. Tiene unas flores muy distintas a las de las especies de lavanda que hemos visto hasta ahora: aparecen agrupadas en inflorescencias compactas en forma de espiga cuadrangular, terminadas en 3 brácteas de color violeta o rojizo. La planta puede medir hasta 1m de altura, y sus hojas son de color verde-grisáceo, con el borde entero.

Es muy apreciada tanto en jardinería como en medicina alternativa. Sus flores, además de ser muy decorativas, producen una gran cantidad de néctar; pero además, tiene muchas propiedades medicinales, como por ejemplo:

  • Ayuda a bajar la fiebre.
  • Combate los síntomas del resfriado y de la gripe.
  • Ayuda a cicatrizar las heridas.
  • Es digestiva.

Como ves, una planta muy interesante 🙂 .

Lavandula multifida

Lavandula multifida

La Lavandula multifida es originaria del continente africano. Es muy fácil de reconocer pues tiene las hojas muy divididas, tal y como puedes ver en la imagen, y también por el pelillo de color blanquecino que las recubre. Las flores aparecen agrupadas en inflorescencias de color añil muy bonito.

Crece sobretodo cerca del mar, pero puede vivir en cualquier terreno.

Lavandula lanata

Lavandula lanata

La Lavandula lanata es originaria de España, donde se la puede encontrar en la Serranía de Ronda y en las Sierras de Andalucía. Es, pues, una planta adaptada a vivir en un clima de montaña. De hecho, gracias a ello está recubierta por una fina y corta lana (de ahí le viene el nombre) que le protege en invierno del frío.

La espiga con flores puede medir hasta los 20cm de largo, terminadas en las flores que son de color lila claro.

Lavandula viridis

Lavandula viridis

Imagen – Maryflower.co.nz

La Lavandula viridis, o lavanda verde, es originaria de España, concretamente de la Sierra de Aracena o de la Sierra Norte sevillana. También se puede encontrar en Madeira o en las Azores. Las hojas pueden medir hasta 10cm de longitud, y son lanceoladas, con el borde entero. Sus inflorescencias miden hasta 50mm, y son de color crema.

Se puede utilizar como planta ornamental, pero también como medicinal. Entre sus magníficas propiedades destacamos:

  • Alivia el dolor de cabeza (Cefalea tensional).
  • Sirve contra el insomnio.
  • Es estimulante.
  • Es antiespasmódica.

El único inconveniente es que es un poco lenta creciendo, no más de 20cm durante el primer año, pero es muy bonita.

¿Cómo se cuidan las plantas lavanda?

Lavandula en flor

No quería terminar el artículo sin antes explicarte cómo se cuidan estas preciosas plantas. Así, además de conocer las principales especies, sabrás también qué es lo que necesitan para que se vean hermosas durante años y años.

Como decía al principio, son plantas preparadas para soportar la sequía, quizás la que menos aguante sea la Lavandula lanata, pero el resto puede estar perfectamente en un jardín donde las lluvias caen de manera muy poco frecuente. Te puedo decir que yo tengo 2 L. angustifolia, y si bien durante el primer año necesitaron riegos regulares, a día de hoy se cuidan solas. En mi zona, para que te hagas una idea, caen unos 350 litros de agua al año, entre primavera y, sobretodo, otoño.

Las claves para tener lavandas sanas son las siguientes: mucho sol (a ser posible durante todo el día), y riegos más o menos regulares (2 veces por semana) tanto si está en tierra como en maceta.

En cuanto a la tierra, no son nada exigente. Pueden crecer en todo tipo de terrenos, incluso en aquellos calcáreos que tienen mucha tendencia a compactarse y/o erosionarse. Sin embargo, no está demás ayudarles un poco mezclando la tierra que hayas sacado del agujero de plantación, con un 20% de perlita u otro material similar. Así conseguirás que su sistema radicular se adapte mucho más rápido. Por otra parte, si están en maceta es recomendable usar sustratos compuestos por turba y perlita.

No es necesario abonarlas, pero si quieres puedes hacerlo desde primavera hasta finales de verano con cualquier abono universal o, si lo prefieres, echándole un puñado de abono orgánico como estiércol de caballo o cuerno molido.

¿Te animas a tener algunas plantas lavanda?

¿Te gusta la jardinería? Esto no te puede faltar
Tanto si te estás aficionando en el mundo de la jardinería como si eres un experto, no te puede faltar nada de esto:
Kit de accesoriosHerramientasSemillas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *