Cómo mantener la tierra de las macetas en buenas condiciones

Cuidados macetas

Una tierra en buenas condiciones es vital para que las semillas germinen y también para que las plantas puedan desarrollarse con salud, en un hábitat que le ofrezca las mejores condiciones para satisfacer sus necesidades básicas.

El problema es que conservar la tierra en buenas condiciones no siempre es fácil. Es común partir de un sustrato noble pero el tiempo atenta contra la buena salud del suelo y así luego de algunos meses se deteriora y pierde parte de sus virtudes. Esto se advierte porque la tierra se vuelve dura y en bloque, es común que sea difícil clavar un palillo en la capa superficial y hasta luce opaca y de un marrón mucho más pálido que el inicial.

Drenaje y nutrientes

Macetas con flores

Para conservar la tierra de las macetas en buenas condiciones es preciso que esté siempre suelta y mullida, para que agua penetre sin inconvenientes llegando a la raíz de la planta con mayor efectividad. Si la tierra es muy arcillosa, puedes ayudarla mezclándola con un poco de arena o incluso con materia orgánica. Por el contrario, si notas que el agua drena demasiado rápido lo mejor que puedes hacer es mezclarla con un poco de tierra más pesada, es decir más arcillosa. Recuerda que la tierra de las macetas debe estar en equilibrio para así conservar la humedad justa aunque siempre sin excesos. También presta atención a la relación entre la tierra y el material de fabricación de la maceta pues éste último influirá en la velocidad en la que drena el agua.

Otro punto clave es la riqueza del suelo pues toda planta necesita de una serie de nutrientes para sobrevivir. Por eso es que será clave nutrir la tierra con materia orgánica. Si te inclinas por la jardinería ecológica, puedes diseñar tu mismo el compost con desechos orgánicos de tu hogar para luego mezclarlo con la tierra. Otra opción es comprarlo en las tiendas.

Temperatura y acidez

Macetas

Otro factor clave a la hora de mantener en buenas condiciones la tierra de las macetas es cuidar la alcalinidad. Si la tierra es demasiado ácida puedes subir el pH agregando ceniza de madera. Bastará con agregar los restos de las cenizas de una barbacoa para ayudar a neutralizar la acidez de la tierra.

La temperatura es otro punto a tener en cuenta si se trata de mejorar la tierra de las macetas. Recuerda que las plantas necesitan un hábitat cálido, en especial durante la etapa de la germinación. Durante la temporada fría, puedes aumentar la temperatura, con sólo mover la maceta de lugar, colocándola sobre una superficie más cálida, como la madera, o bien cubriendo la maceta con algún tejido o tela para así aislarla del frío. También ayuda mucho crear un acolchado que puede ser de hojas secas, ramas o piedras para así aislar la tierra del frío a través de una capa aislante.


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